sábado, 7 de abril de 2018

Falso Sacrificio



Aprovechando que hoy es el último día de Pascua cabe recordar algunos pasajes:

Vuestros holocaustos no los acepto y vuestros sacrificios no me agradan (Jeremías 6:20)

El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones, también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron...(Isaías 66:3-5)

Lo que quiero es amor, no sacrificio; el Conocimiento de Dios y no holocaustos (Oseas 6:6)

Habiendo hablado estas cosas los profetas, ¿tiene sentido comer cordero para celebrar la Pascua –sea judía o cristiana– o incluso sostener que el Divino Maestro Yehoshua/Iesou constituyó un sacrificio carnal ofrecido por el Padre Supremo?

¿No se nos presenta al Nazareno revelador de secretos entrando al templo y expulsando a todos los que vendían palomas, ovejas y bueyes sacrificiales (Mateo 21, Marcos 11, Juan 2)?

El mismo Epifanio, Padre de la Iglesia, recogió uno de las pasajes del Evangelio de los Hebreos, con palabras atribuidas al Nazareno:

He venido a eliminar los sacrificios (Panarion 30.16, 5)

El verdadero sacrificio es la eliminación del orgullo por medio del amor, el perdón y la gratitud de Vida, no un sacrificio de sangre. Y el verdadero sacrificio...

 pertenece al Cordero que fue sacrificado antes de la fundación del mundo (Apocalipsis 13:8)

Es la Luz de nuestro Ser descendiendo a sacar a la humanidad de esta gran mentira y masacre que todos sufrimos por doquier.

Y ello entraña abandonar falsos sacrificios de sangre y carne, aunque sean simbólicos.  

¿Pero de dónde venía la idea del sacrificio entonces y como contaminó la Enseñanza de Luz?

A estas alturas ya no hay lugar para velos ni engaños. Del mismo modo que existe una Divinidad auténtica morando dentro de todos nosotros, siendo nuestro Ser de Luz, también hay una Deidad almática y egoica, una energía de enemistad, el Satán.

Y dicha energía se manifiesta en el famoso Ángel de la Muerte así como en quienes promueven religión de poder, jerarquía, dogmatismo, rituales, sacrificios externos, auto-mortificaciones, adoración a "ídolos", manteniendo así al humano dormido, dando de comer al perro-ego con miedo, sumisión, servilismo, falsa esperanza... 

Recordemos que cuando el Adam de Luz cayó y se le dieron "ropajes carnales" para morar en un cuerpo terrenal, se le comunicó: polvo (afar) eres y al polvo retornarás (Génesis 3:19).

Y YHUH Elohim dijo a la Serpiente: ...polvo (afar) comerás todos los días de tu vida (Génesis 3:14)

Si bien el auténtido Adam de Luz no sirve de alimento a nadie, los bajos pensamientos, emociones y sensaciones del Adam terreno son auténticos manjares, "energía" que alimenta el egoísmo astral-planetario, que se manifiesta en animales, humanos y seres no tan humanos. 


Serpiente emplumada devorando a hombre
Codex Telleriano-Remensis

En la mitología griega también se dice que la humanidad surgió de las cenizas, polvo gris, de dioses caídos que devoraron a un hijo divino y fueron sometidos por Zeus, Deus, Di-os, que siempre es dos, ya que unas veces hace de "Señor bueno" y otras de "Señor destructor", mas siempre con "siervos" o "esclavos". De ahí que se le llame Señor, Kyrios en griego o Adón en hebreo.

Existe incluso la costumbre procedente de los escribas judíos de llamar al gran YHWH como Adonai o Señor, lo cual es confuso, pues no siempre ejerce esa función, que sólo se da en lo inferior, donde hay relación de amos y esclavos.

En Éxodo 12 vemos que el Señor (Yehouah inferior) ordena degollar un cordero macho sin defecto y pintar con su sangre el dintel de las jambas para que el Señor Destructor luego salte las casas marcadas y asesine sólo a los primogénitos egipcios.

¿Y es ese un Dios de Amor y Vida? ¿De qué se nos está hablando? ¿Qué son los primogénitos?

Pesaj o Pascua significa "saltar", pasar por encima.  Y como ya hemos visto en otras ocasiones, los "primogénitos" hacen referencia a lo que nace dentro de nosotros. Y en este caso los primogénitos o ídolos egipcios son la personalidad caída llena de pasiones: orgullo, acusación, odio, lujuria...

Esas pasiones son el alimento que debemos sacrificar, para manifestar la naturaleza superior y no invocar al Destructor, que  en Egipto, Centro-América y otras regiones era representado con formas reptilianas o híbridas.




Sobek. Dios Egipcio. Izda

La humanidad lleva en sí dos genéticas contrapuestas, una de Luz que sirve a la Luz y otra de que sirve a lo Oscuro:

Y pondré enemistad entre tú y la mujer [alma ungida], y entre tu simiente [de Serpiente] y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar [pasiones bajas] (Génesis 3:15)


Mas dichas pasiones no pueden eliminarse con luchas ni sacrificios externos, sino sólo con el único sacrificio genuino, que es el reconocimiento de la "inocencia de la Divina Conciencia".

Cuando despertamos en Conciencia, nuestro dolor no se transforma en sufrimiento, sino en fuego purificador:

Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera encendido! (Lucas 12:49)

El os bautizará con el Espíritu Puro y con fuego (Mateo 3:11)

Y ese fuego devora todo lo falso, que nunca jamás nos perteneció, sino que "otro" nos lo puso encima:

Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta (Apocalipsis 20:10)

Entonces, sólo entonces, puede cumplirse lo dicho un gran pasaje cuya revelación interna me llenó de asombro:

Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por Sus heridas hemos sido sanados (Isaías 53:5)  

¿Somos realmente conscientes de cuántas veces herimos al Ser de Luz interior cada vez que manifestamos la genética de la Serpiente y no la nuestra?

Así, cada vez que alguien decide realizar un ritual de sacrificio de carne y sangre, aunque sea simbólico, ¿quién traiciona a quién?

La verdadera sangre es la Luz del Kosmos. 

Yo soy la luz del Kosmos (Juan 8;12) y vosotros sois la Luz del Kosmos (Mateo 5:23)

Esa Luz es nuestro Ser y no tiene siervos ni esclavos.

Sucederá en aquel día--declara el Ser Eterno-- que me llamarás Esposo (Ishí) y no me llamarás más Señor (Baalí)–Oseas 2:16

Eso sí es Amor, que es lo opuesto al terror del Señor.

Así pues, que no les engañen con "religión de poder y sacrificio", ese invento del Señor caído.

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Más información en pasados artículos:

Sobre el sacrificio espiritual

http://cantoderealidad.blogspot.com.es/2016/12/sobre-el-sacrificio-espiritual.html

¿Por qué los profetas y primeros cristianos nazarenos fueron vegetarianos? Parte I y II

http://cantoderealidad.blogspot.com.es/2016/11/por-que-los-profetas-y-primeros.html

http://cantoderealidad.blogspot.com.es/2016/11/por-que-los-profetas-y-primeros.html



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