domingo, 13 de marzo de 2022

A Imagen del Adam Celestial


 



Debido a una falta de pensamiento lógico, muchas de las ideas provenientes de la antigüedad se asumen bajo interpretaciones muy sesgadas, a menudo influidas por la religión exotérica y sus ídolos. Eso llevó a muchos a decir que el ser humano está hecho a imagen de un Dios Supremamente perfecto. Cabe entonces preguntarse como aquel jorobado deforme, que al oír semejante idea se levantó y dijo: ¿Y qué demonios hicieron conmigo, un experimento o qué?

A día de hoy muchos siguen sin distinguir entre la Esencia Infinita, su Principio de Manifestación o Mente Primordial y la Imagen o Forma lógica de esa Mente Divina llena de Sabiduría, es decir, su estructura de Conciencia, Palabra y Acción. Algo que sí se distinguía antigüamente:

Antes de que Él [Ser Supremo] diera cualquier forma al mundo, antes de producir cualquier forma, se hallaba solo, sin forma y sin parecido a nada imaginable. ¿Quién puede entonces comprender lo que El era antes de la Creación? De ahí que esté prohibido atribuirle cualquier forma o similitud...Pero después de crear la FORMA del HOMBRE CELESTIAL, le utilizó como un vehículo para descender, y desea ser llamado por su forma, que es el sagrado Nombre YHVH (Zohar, Parte 2 de Bo 42b).

 Es decir,  que el Ser Supremo es inmanifestado y ni siquiera tiene Forma, pero sí una Personalidad conocido en el Zohar como Adam Illah u Hombre de Arriba y Adam Elyon. En la Edad Media los cabalistas comenzaron a llamarlo Adam Kadmon. Y Él se puede manifestar con una Forma o Cuerpo, donde hay varios aspectos:

El Anciano de los Días tiene tres cabezas. Él se expresa en tres arquetipos, los cuales forman uno solo. Él es así simbolizado por el número tres. Ellos se revelan el uno al otro: primero la Sabiduría secreta y oculta (Hochmah Nishtar); por encima, el Santo Anciano; y por encima se halla el Uno Incognoscible. Nadie sabe lo que contiene; está por encima de toda concepción. Por tanto es llamado 'inexistente' [Ayin]' (Zohar, III. 288b). 


 Esto es lo que en hebreo se llamó Partzufim o Personalidades. Y la idea/imagen de un Anciano de Días la hallamos en Daniel 7, donde aparece en relación a un Hijo del Hombre o Ben Adam que se sienta en su trono. ¿Pero de qué Adam era hijo? ¿Del Adam caído? ¿Había acaso otro Adam? 
 
En Ezequiel 1:26 la visión del profeta también habla de un trono sobre el cual vio una figura parecida al Adam Elyon.
 
 ¿Cómo se deberían interpretar entonces estas personalidades? 
 
Si vamos a lo sencillo, podemos razonar que son funciones personales de un mismo Ser Absoluto, igual que cualquier Persona puede ser Abuelo, Padre e Hijo a la vez, además de algo que está más allá de esas funciones. Es decir, yo soy mi Esencia y mi Personalidad funcional: hijo, trabajador, cuidador, amante...
 
¿Ven la diferencia?
 
Pues bien, en este caso esa Esencia es un Todo Pleno llamado en Sabiduría hebrea Sin Límites o Ayn Sof. Extrañamente, en términos metafísicos se conoce como No Ser, sobre todo desde Platón y los Neoplatónicos. Pero No Ser fue y es una expresión controvertida, ya que el abuelo Parménides, padre de la Ontología y Lógica, dijo claramente que: el Ser es y no hay no ser.
 
Por tanto, eso que muchos llaman No Ser es en realidad el Acto de Ser puro, un estado inmanifestado. Sin embargo, el Ser es también llamado Principio de Manifestación, aquella fuerza o potencial que hace que las cosas sean. ¿Por qué existen cosas y no la Nada absoluta? Por el dinamismo intero o potencial de Ser, igual que una semilla florece desde dentro en terreno fértil. 
 
Ese No Ser se atisba también en la Torah, por el mismo sentido de ausencia (ayn) de esa Esencia Divina, que no se menciona en la Escritura directamente, sino sólo a través del llamado Nombre Sagrado, YHVH y sus fuerzas existenciales (Elohim), que hacen alusión a las Fuerzas astrales que generan las cosas y que apuntan o ponen de manifiesto al invisible Ser Sin Límites, porque nada es por nada. ¿De dónde vinieron esas fuerzas?
 
De modo que en principio la Esencia Divina en estado puro es indescriptible. Sin embargo, contiene un potencial de manifestación. Y a eso lo llamamos propiamente Ser, el cual tiene una forma, una estructura que antiguamente se comparaba a un Hombre Celestial:
 
Pero después de crear la FORMA del HOMBRE CELESTIAL, le utilizó como un vehículo para descender, y desea ser llamado por su forma, que es el sagrado Nombre YHVH (Zohar, Parte 2 de Bo 42b)
 
Vean que una cosa es el Hombre Celestial, el Padre Abuelo o Anciano de Días (Atik Yomim) y otra su Gran Rostro (Arik Anpin) y Pequeño Rostro (Zeir Anpin), que son la la Forma de manifestación que le da a conocer. 
 

 
En el dibujo de arriba pueden apreciar al Atik Yomim en la Cornilla (Keter) de la Cabeza, y Arik Anpin en la frente, el Lóbulo frontal.
 
¿A qué nos recuerda esto?
 
Nadie ha visto a Dios; el dios unigénito que mora en el Seno del Padre le ha dado a conocer (Juan 1:19)


Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en el Ungido Iesou (Christos Iesous), el cual, siendo en Forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres (Filipenses 2:5)


Ahora, resulta que Ser en griego es Einai, y tiene el mismo valor gemátrico que Christos (Ungido), Ahaba (Amor en hebreo) y Echad (Unicidad en hebreo), que son las cualidades de YHVH. ¿No es demasiada coincidencia?
 
¿Recuerdan las tres cabezas del Anciano? ¿Dónde ven ustedes al Mesías? ¿Cuál es su función? 
 
Yo y el Padre somos uno (Juan 10:30-33)
 
el que me ha visto a mí ha visto al Padre (Juan 14:9)
 
la cabeza de todo hombre es el Ungido de Luz, y la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza del Ungido de Luz es Dios (1 Corintios 11:3)
 
para los llamados, así judíos como griegos, el Ungido de Luz es el poder de Dios, y la sabiduría de Dios. 25 Porque la necedad (moron) de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad (asthenes) de Dios es más fuerte que los hombres (1 Corintios 1:24)
 
¿Pero a qué llama Dios?  Si llamamos Dios al Ayn Sof ya lo estamos limitando. Por tanto es el Anciano, su primera Inteligencia o Logos originador, el cual es como un resplandor. Así lo explicó el mismo Pablo:

…el Mesías, quien es la semejanza de Dios [Anciano de Días] (2Corintios. 4:4) 

[el Hijo] quien es el resplandor de su gloria, y la Imagen de su Ser…(Hebreos. 1:3) 
 
[su Hijo] quien es la imagen del Dios invisible; el Primogénito (Prototokos).
Porque en Él fueron criadas (ektisthe) todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten(Colosenses 1:15)
 
 De modo que el Mesías es la Imagen/Manifestación, la Sabiduría y Fuerza/Voluntad de la Mente Cósmica, del Anciano de Días. Mientras que el Ayn Sof sería el Ser Uno que los unifica.
 
Por algo se dijo:  
 
En el origen era el Logos, y el Logos estaba con Dios y el Logos era Dios ...y el Logos se hizo carne (Juan 1).
 
Joseph Smith, padre del Mormonismo, llegó decir que el Mesías, Jesus, era hijo del Anciano Adam Primordial, que a su vez era un Dios, pero no el Dios Supremo. Y que ese Dios menor o Adam Anciano era Miguel, Jefe de los Ángeles. Interesante, ¿no? Aunque muchos sabemos a qué consecuencias llevaron muchas de estas especulaciones. Otra religión anquilosada.

¿A Imagen del Logos?

¿Pero a imagen de quién estamos hechos los humanos? ¿A imagen del Anciano o primer resplandor de Luz, de su Sabiduría, o de un Adam caído?
 
Esto era también una cuestión antigua, pero no siempre los intérpretes dieron en el clavo, ya que se llegó a identificar al Anciano de Días con el Dios o Elohim del Libro del Génesis, y como veremos eso no es posible. 
 
El primero en asociar el Logos al Creador del Génesis hebraico fue Filón de Alejandría (20 a.C-50 d.C). Y también lo llamó Hombre Celestial.
 
Ahora bien, la imagen de Dios es el Verbo (Logos), por el cual fue hecho todo el mundo. (Las Leyes Especiales I, 81)  
 
¿Por qué habla como de otro dios, diciendo que hizo al hombre a imagen de Dios, y no que lo hizo a imagen suya? (Gén. 9:6). Muy apropiadamente y sin ninguna falsedad fue esta sentencia oracular pronunciada por Dios, porque ninguna cosa mortal podría haber sido formada a semejanza del Padre Supremo del Universo, sino sólo según el modelo de la segunda deidad, quien es la Palabra (Logos) del Ser Supremo; ya que conviene que el alma racional del hombre lleve en ella el tipo del Verbo divino (Logos); ya que en su primer Verbo (Logos) Dios es superior a la naturaleza más racional posible. Pero el que es superior al Verbo (Logos) tiene su rango en una preeminencia mejor y más singular, y cómo podría la criatura exhibir una semejanza de él en sí mismo? (Filón de Alejandría Q & A en Gen. II 62)  
 
Abajo dejo más citas de Filón. Pero de momento ya sabemos de dónde pudo sacar el autor del Evangelio de Juan la idea del Logos como principio generador, una idea que también estaba presente en los Targums arameos, o las lecturas populares de la Torah:
 
Y la Palabra (Memra) de YHVH creó al hombre a su semejanza, a semejanza de YHVH, YHVH lo creó, macho y hembra los creo (Targum de Yonatan, Génesis 1:27)


De modo que incluso en la propia tradición judaica se dice que ni el Ayn Sof no el Anciano crearon el universo de modo directo, sino por medio de su emanación segunda, el Logos/Memra. Algo que se lee incluso en las interpretaciones profundas de la primera palabra:

Bereshyt= En el Origen/Principio; en la Cabeza (Beyt Rosh); con Sabiduría/Principio; creó seis sefirot (bara shyt); creó a Elohim, los cielos y la tierra, la cual estaba desordenada y vacía (Génesis 1)

Y a partir de ese estado de vacío y desorden, la creación pasa a manos de Elohim, cuyo valor gemátrico es 86, como el de HaTevah, la Naturaleza y sus poderes astrales. 
 
El ruaj o espíritu de Elohim se cernía sobre el rostro de las aguas.

 Ya no nos habla de la Palabra directa, sino de fuerzas de la Naturaleza, los astros, que son como las extremidades del Hijo, no su espíritu. 
 
Y esta idea de Elohim recuerda mucho a la visión del filósofo judío Baruch Spinoza, quien trató de dar sentido a ese Dios del Génesis hablando de una Substancia Infinita que subyace a todo. Y ella sería Deus sive Natura, Dios como Naturaleza, que es Natura Naturans o Naturaleza Naturante, generadora, y Natura Naturata, los objetos de la Naturaleza.
 
Pero así Spinoza cayó en el error del panteísmo, ya que lo Ilimitado no se puede limitar o reducir ni siquiera a una substancia. Eso es ya un atributo, la cualidad de "algo". El Ser Supremo no se puede reducir a una substancia. En todo caso la substancia conformaría su cuerpo.
 
Digamos que el Logos o Palabra del Anciano comenzó a generar una cuerpo colectivo de manifestación, en el cual se incluyen los espíritus de las estrelleas y almas de los planetas (Elohim); lo que antiguamente se conocía como Spiritus Mundi y Anima Mundi. Además no los creó de la nada, sino que los gestó y crió, pues tal es el significado del verbo bara.

Pero una parte de Elohim cayó, y por eso toda la tierra llegó a estar desordenada y vacía. Esto fue la caída de los Reyes de Edom que gobernaron antes que Israel (Génesis 36).

Más tarde se preparó la encarnación de los Israelitas como Ibdy, Sirvientes de YaH, Abba/Padre e Imma/Madre. Ibdy es palabra que curiosamente también tiene gematria 86. Y su tarea era regir a los espíritus y almas de los astros. Pero una parte de los Israelitas cayó engañada por la religión orionina, la adoración al Becerro de Oro.

Sólo la expresión como cuerpo de Logos/Memra/Mashiaj puede aunar al Israel espiritual, que hoy yace dormido en todos los rincones de la tierra, incluso profesando religiones extranjeras.

Esto explica la codificación del nombre Yeshua en Génesis 1, como ya demostré en su día.
 

Hubo además otros elohim angélicos que se encarnaron para ayudar, y llegaron a ser nephilim, caídos. Por eso en el Salmo 82 se escribió: elohim sois pero morís como humanos.
 
Es decir, ser elohim no quiere decir que uno es un dios perfecto. Por eso el Maestro Yeshua les dijo a los fariseos: ¿no está escrito en vuestra Torah: dioses (elohim) sois?  ¿Por qué me condenáis al decir que soy hijo de Dios?
 
Aunque ellos se escandalizaron de Él porque afirmó ser el Hijo del Hombre, hijo del Adam Primordial, su Imagen, el Logos encarnado. Y así lo pensamos muchos. Él era realmente el Canon, el Patrón universal: Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida.

Quiere decir que quien no se ajuste a su modo de ser, no puede ser más que hijo de los Elohim caídos, hijo del Primer Adam creado en los planetas, cuyo cuerpo de Luz llegó a mezclarse con la genética reptiliana. Él sólo fue un tipo de Mesías, como señaló Pablo.

He ahí la razón por la que el Maestro nos ordenó que nos dirigiéramos al Padre en el Cielo. Se refería al Él mismo, ya que nuestra nueva naturaleza adámica es engendrada por la Imagen Perfecta, el Arquetipo y también Prototipo realizado. En Él nos constituimos como Nuevo Adam. Comprender esto es la Salvación de toda la miseria y mentira en que anda inmerso el desgraciado humano.
 
 Yeshua dijo: Te alabo, Padre, Maestro del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños. 26 Sí, Padre, porque así fue de tu agrado. 27 Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera (Mateo 11:25-30)
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 [1] ¿Por qué habla como de otro dios, diciendo que hizo al hombre a imagen de Dios, y no que lo hizo a imagen suya? (Gén. 9:6). Muy apropiadamente y sin ninguna falsedad fue esta sentencia oracular pronunciada por Dios, porque ninguna cosa mortal podría haber sido formada a semejanza del Padre Supremo del Universo, sino sólo según el modelo de la segunda deidad, quien es la Palabra (Logos) del Ser Supremo; ya que conviene que el alma racional del hombre lleve en ella el tipo del Verbo divino (Logos); ya que en su primer Verbo (Logos) Dios es superior a la naturaleza más racional posible. Pero el que es superior al Verbo (Logos) tiene su rango en una preeminencia mejor y más singular, y cómo podría la criatura exhibir una semejanza de él en sí mismo? Sin embargo, también deseaba insinuar este hecho, que Dios requiere justa y correctamente la venganza, para la defensa de los hombres virtuosos y consecuentes, porque tales tienen en sí mismos un conocimiento familiar de su Palabra (Logos), de la cual la mente humana es la semejanza. y forma (Filón de Alejandría, Preguntas y Respuestas Gen. II 62)
 
¿Qué es el hombre que fue creado? ¿Y en qué se distingue aquel hombre que fue hecho a imagen de Dios? (Gén. 2:7). Este hombre fue creado como perceptible a los sentidos, y en la semejanza de un Ser apreciable sólo por el intelecto; pero el que en cuanto a su forma es intelectual e incorpóreo, es la semejanza del arquetípico modelo en cuanto a la apariencia, y él es la forma del personaje principal; pero esta es la Palabra (Logos) de Dios, el primer principio de todas las cosas, la especie original o la idea arquetípica, la primera medida del universo. (Filon de Alejandría, Preguntas y respuestas sobre Gen. I, 4)

 [2] La Imagen del Hombre Celestial

https://cantoderealidad.blogspot.com/2016/06/la-conexion-con-el-hombre-celestial.html 

 [3] Para más información sobre el Mesías Universal, recomiendo la conversación con María Ilusión: