lunes, 21 de diciembre de 2015

El Nuevo Humano


 

Recapitulando brevemente, Iesous/Y´shou/Yeshua mostró y demostró el Camino de unificación que ha seguir cada humano potencial para manifestar toda la naturaleza espiritual de Adán (cuerpo, alma y espíritu) y convertirse así en Humano pleno, el cual es divino en cuanto miembro del Hijo Único del Supremo Amado.

Pues vosotros [niños de la Luz] sois el cuerpo del Mashiaj (Cerebro Cósmico) y miembros parciales (1 Corintios 12:27)

El cuerpo humano tiene un enorme potencial para recibir una Inteligencia más fina, pero hoy el humano se halla caído y no logra comprender siquiera qué es, ni quién es.

Antes de caer, Adam era imagen perfecta del Nombre (YHVH, Verbo Existencial) del Eterno Ser, y participaba de una chispa de su Espíritu, estando destinado a gobernar sobre todas las bestias del cielo y la tierra, dentro de sí mismo (Génesis 1).

En ese sentido asegura Pablo que: tenemos la Mente [noûs] de Cristo (1 Corintios 2:16)

Por desgracia, debido a una pésima educación, característica de la edad oscura de los últimos 2000 años, este mensaje fue pervertido y manipulado en masa, lo cual lleva a mucha gente a pensar que con creer de boquilla, sin desarrollarse a nivel espiritual, ya tiene esa Mente y se halla a salvo de la oscuridad, pues, como ya lo hizo todo Jesucristo...

Cabe preguntarse entonces, ¿por qué hay tanto miedo, odio, división y desordenes de todo tipo en las 35.000 denominaciones diferentes donde supuestamente predomina la fe cristiana?

¿Por qué nunca hubo fragmentación en la primera Iglesia Nazarena ni su ramificación Paulina y sí en las iglesias posteriores al año 135? ¿Qué es lo que falta?

La fe, sin obras, es de suyo muerta (Santiago 2:17)

vestíos del nuevo hombre, que es creado según Dios, en justicia y en santidad verdadera (Efesios 4:24)

Si sólo una persona por cada una de las 35.000 denominaciones cristianas manifestara mínimamente la Mente y Corazón del Hombre Nuevo, ahora mismo habría menos de la mitad de oscuridad y división en el planeta.

Pero el caos social demuestra que el llamado “humano” apenas llega a desarrollarse, quedando en lo que profetas y apóstoles llamaron hombre animal –homínido para los antropólogos–, el cual no logra encarnar el alma espiritual y prefiere contentarse con la desnudez de un cuerpo animado por los tres niveles inferiores del alma: vital, emocional e intelectual, de los cuales es esclavo, precisamente por la ausencia de conexión con el Espíritu del Eterno, que todo lo gobierna.

Y como las cosas de Dios sólo las conoce el Espíritu de Dios...el hombre animal no percibe las cosas del Espíritu de Dios; son para él locura y no puede entenderlas–1 Corintios 2:11-14

He ahí la razón por la cual los místicos fueron y son tachados de locos o poseídos por el diablo.

Cuanto más carnal o desnudo es el "humano potencial", menos comprende la importancia de estudiarse, meditar, orar y limpiar todo aquello que hay de animal dentro de sí mismo, pues la misma oscuridad interior tiene miedo a que la verdadera Luz resplandezca y le quite el puesto.

Y allí donde hay miedo y división, no puede manifestarse la Luz de la Verdad ni el Hombre Nuevo.

El Reino de Dios está ya al alcance; transforma tu mente (metanoeite) y ten fe en la buena nueva (Marcos 1:15)

Muy lejos se halla esta exhortación de pésimas traducciones como ¡convertíos! ¡arrepentíos! y creed en el Evangelio.

Incluso Pablo enseñó: os ruego, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, grato a Dios; éste es vuestro servicio de adoración; que no os conforméis a esta edad (oscura) de tiempo [aiôn], sino que os transforméis por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, buena, grata y perfecta (Romanos 12:1-2)

Y el modo de lograrlo no es un esfuerzo titánico personal, ni consiste en agitarse gritando Aleluya, ni chillando como un predicador, ni repitiendo palabras como loros, ni rezando Biblia en mano frente a un muro...

Sólo el Espíritu del Supremo puede renovar al humano, cuando éste no ofrece resistencia y le deja entrar en una mente-corazón pura y silenciosa.

No todos los que me dicen Señor, Señor entrarán en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos (Mateo 7:21)

Evidentemente se refería a los mandamientos-llamamientos (mitzvot) de la Torah, regidos por los famosos diez principios de Éxodo 20, con su sentido espiritual, y no meramente carnal. 

Los mitzvot son con respecto a Dios o con respecto al prójimo, como señaló el mismo Jesús al citar Deuteronomio 6:4-5 y Levítico 19:18: amar al Supremo con todo el ser por encima de todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, es decir, como parte del Hijo Único.

Es el mismo Espíritu del Eterno lo que puede transformar al “humano potencial” en Humano, haciéndole capaz de Amar con su mismo Amor consciente, y así ser capaz de completar los mandamientos-llamamientos, los cuales restablecen las conexiones del alma con el cuerpo, la mente superior y el espíritu/voluntad. Mitzvah también significa conexión. 

El modo en que el Espíritu reconecta al humano a la Luz es por medio de la Palabra, no sólo la que está presente en las Escrituras–las cuales son ciertamente un manual espiritual completo para quienes no tiran por el water closet la Llave del Conocimiento/Consciencia (Lucas 11:52).

Antes de que Yeshua la llamara así, dicha llave era también conocida como Torah ha Sod (Instrucción Secreta) y Jokmah Nishtar (Sabiduría Escondida), el título que emplea Pablo de Tarso en 1 Corintios 2:6-7.

Aunque hoy ya la podemos llamar Sabiduría revelada, pues está al alcance de todos.

Y como ya comenté en el previo artículo, dicha llave, aún sin ser conocida de modo completo, sirvió para aunar Judaísmo, Cristianismo e Islam durante la Edad Media, por única vez en la historia. 

Lo cual demuestra que sin ella, la Biblia, incluido el Nuevo Testamento, no sólo es incomprensible, sino que puede ser muy peligrosa, pues si bien la Palabra purifica como el agua (Efesios 5:26), también destruye separando alma y espíritu cuando es empleada por corazones impuros que no la encarnan en sí mismos (Hebreos 4:12).

La Fe viene de la audición, y la audición por la Palabra del Mesías  (Romanos 10:17)

Así pues, es necesario limpiar oídos y mente para recibir al Espíritu/voluntad y participar de una Mente-Corazón de orden superior.

¿Acaso no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y que habéis recibido de parte de Dios? 
(1 Corintios 6:19)

En la Enseñanza antigua, el Espíritu Santo no era una persona, sino la manifestación de la Luz divina del cuerpo del Cerebro Cósmico a través del alma de las personas y sus acciones: hay diversidad de dones pero el Espíritu es el mismo (1 Corintios 12:4)

Sin embargo, el Espíritu Santo por sí mismo no libera, pues requiere un cambio de mente:

los dones y la vocación de Dios son sin arrepentimiento–Romanos 11:29

Por contra, al vivir considerando el cuerpo como un templo que hay que cuidar y limpiar, las siete esferas del Espíritu lo espiritualizan, armonizando el cuerpo y alma vital-emocional, ahorrando de paso depresiones, fobias, medicamentos y visitas innecesarias al médico.

El cuerpo armonizado no está en conflicto con el alma ni con el Espíritu, pues el cuerpo no es otra cosa que Luz Madre condensada. La materia es luz-energía, reconoce la ciencia actual. Espacio, tiempo y vacío son pura ilusión, todo está lleno luz en unidad –que no monismo:

La lámpara de tu cuerpo es tu ojo (de Conciencia real); cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando está malo, también tu cuerpo está lleno de oscuridad (Lucas 11:34)

Al unir cuerpo, alma y espíritu puede uno comenzar a comprender por qué vive en un planeta y adquirir así un buen vestido de bodas (alma espiritual madura), sin el cual no se puede entrar en las Nupcias Celestiales (Mt 22:11-14).

En ellas los Hijos de la Luz, habiendo adquirido la comprensión necesaria, se casan con el Espíritu más elevado, también conocido como Señor del alma:

Y llegará el día, declara el Verbo Existencial, en que me llamarás Esposo y no Mi Señor (Oseas 2:16)

Como mancebo que se desposa con una doncella, así el que te edificará se desposará contigo (Isaías 62:5)

He ahí la razón por la cual Yeshua y los apóstoles transmitieron que la Congregación (Iglesia) formaría una Nueva Jerusalén, que se convertiría en la Esposa del Eterno (Apocalipsis 21:2) y cada uno llevaría un Nuevo Nombre, siendo reflejo del Flujo de la Totalidad YHVH.

No se referían pues a iglesias de piedra ni de carne sino a la Congregación de Hijos de la Luz que es invisible para el hombre animal.

No entrará en ella [la Nueva Jerusalén] cosa inmunda, ni que cometa abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el Libro de la Vida del Cordero (Apocalipsis 21:27)

Y por supuesto, el Matrimonio Sagrado no es perder la individualidad en una extinción nirvánica, la cual sigue obligando al átomo de espíritu inmaduro a retornar por no haber hecho los deberes.

El humano debe desarrollar la Mente Universal para comprender por qué vive y servir de instrumento al Ser Completo, de lo contrario su espíritu divino repite curso, aunque el alma vital y emocional sean dóciles.

Con paciencia ganaréis vuestro alma (Lucas 21:19)

Ganar el alma espiritual madura, con su Mente iluminada es un proceso de gestación. Se puede lograr en una vida si se comprende que es posible y se vive en la Luz.

Al no ser capaces de comprender estas ideas místicas, las mentes literales rechazaron la primera Torah que tuvo que romper Moisés (Éxodo 32:15-19), y al final muchos tuvieron que conformarse con la Torah codificada en piedra que pocos cumplieron, y con sacrificios de animales en el Templo, sin reparar en que los animales a sacrificar son las pasiones del hombre animal: orgullo, ira, glotonería, celos, desenfreno sexual, pereza, envidia...

¿Qué es para mí la abundancia de vuestros sacrificios?, dice el Señor. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de ganado cebado; y la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace (Isaías 1:11)

Sólo cuando se sacrifican las fieras interiores:

Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará (Isaías 11:6)

Y el hombre nuevo habrá hecho sus deberes, sin necesidad de repeticiones inútiles.

No exageraba Simón Pedro al decir:

Basta ya de hacer, como en tiempo pasado, la voluntad de los gentiles (idólatras), viviendo en desenfreno, en liviandades, en crápula, en comilonas, en embriagueces y en abominables idolatrías (1ª Epístola de Pedro 4:3)

Cabe recordar que una condición establecida por el apóstol Jacobo (Santiago) para los cristianos no judíos fue: que se abstengan de la contaminación de los ídolos (i.e carne sacrificada), de la fornicación, de la sangre y de lo ahogado (i.e animales que sufren muerte violenta) (Hechos 15:20)

Supuestamente, fueron palabras del primer Jefe de la Iglesia Nazarena, la cual fue condenada no sólo por el Judaísmo sectario de fariseos y saduceos, sino por el Judaísmo rabínico que perdura hasta hoy desde la reforma de Yohanan ben Zakai (70 A.D), quien introdujo la famosa decimonovena bendición o Birkat ha Minim, con la que se maldice a nazarenos y gentiles en las sinagogas.

En el judaísmo rabínico se enfatiza la alimentación kosher (pura), el Shabat y la circuncisión según la Torah, como hacía también los nazarenos (con pequeñas diferencias). 

Por desgracia, luego se condena al no judío y se organizan banquetes que no son precisamente recatados, todo lo cual mantiene a la mente carnal activa.

Más curioso si cabe es que muchos "cristianismos adulterados" tienden a hacen prácticamente lo mismo, saltándose de lleno toda la Escritura, incluso las aclaraciones del Maestro y sus discípulos al respecto de los ídolos de la carne y la mente; incluso toda forma de idolatría a estatuas e imágenes quedaba relegada, como bien señaló Pablo en Romanos 1.

Todo arranca de interpretaciones ligeras de las Escrituras, pues el ego animal barre siempre para su casa.
Así, hay quienes ven en las palabras de Pablo, carta abierta para hacer, creer y trinchar a gusto: 

Así, también vosotros mis hermanos, habéis muerto a la Ley por el cuerpo de Cristo (Romanos 7:4)

Esto no significa que la Ley divina quede anulada, sino que sólo puede cumplirse cuando uno participa de la Vida, la Luz y la Verdad en el Corazón y Mente de Massiah-Cristo dentro de cada uno, dejando atrás los apetitos del hombre animal:

la finalidad (telos) de la Ley es el Mesías (Romanos 10:4)

Otros pasajes empleados como justificación:
no es la comida la que nos hace aceptos de Dios, y ni por abstenernos escasearemos ni por comer abundaremos (1 Corintios 8:8)

Lo cual es cierto, y no se halla en contradicción con la Torah.

Todo cuanto se vende en el mercado comedlo sin hacer averiguaciones por motivo de conciencia, porque de YHVH es la tierra y cuanto la llena...en pleno siglo XXI eso sería casi un suicidio–...Ya comáis, ya bebáis o ya hagáis alguna cosa, hacedlo todo para gloria de Dios, y no seáis objeto de escándalo ni para judíos, ni para griegos, ni para la Iglesia de Dios, como procuro yo agradar a todos en todo, no buscando mi conveniencia, sino la de todos para que se salven (1 Cor 10:25-33)

Esto hay que comprenderlo en contexto, pues Pablo respondía a preguntas específicas y tenía como misión hacerlo sin transgredir la Torah. Y evidentemente, no quería crear sectarismos ideológicos por cuestiones alimenticias. Tan sólo pide no ofender ni condenar a los que no sigan los principios de la Palabra, a los cuales no se les aplican mandamientos tales como no comer cerdo, marisco y otros animales impuros. 

Pero eso no equivale a negar la Palabra, sino a reafirmarla: ama a tu prójimo. 

No hay manera de zafarse de las leyes divinas que delimitan el funcionamiento del Espíritu, y por tanto, si uno las transgrede, contrae deuda espiritual (jub), que se manifiesta en enfermedades y otras dolencias.

Sabemos que le hemos conocido si guardamos sus mandamientos [porque es grato, no doloroso]. El que dice que le conoce y no guarda sus mandamientos, miente y la verdad no está en él (1 Juan 2:3-4)

El propio Yeshua reafirmó la Torah en incontables ocasiones:

No penséis que he venido a anular la Torah o los profetas, sino a consumarla (Mateo 5:17)

...más fácilmente es que pasen el cielo y la tierra que el faltar un solo ápice de la Ley (Lucas 16:16-17)

Es cierto que el Maestro dijo: No es lo que entra por su boca lo que contamina al hombre, sino lo que de su boca sale (Mateo 15:11)

Mas aquí simplemente refutaba a los fariseos la acusación sobre el hecho de que sus discípulos no se lavaban las manos antes de comer; un hábito que no estaba en la Torah, y pertenecía a "tradición de hombres", por muy necesario que sea.

Curiosamente, ni Iesous/Yeshua ni sus discípulos comían sangre ni cerdo ni siquiera carne permitida por la Torah, como el cordero, ni bebían alcohol o derivado de la uva, pues no sólo eran hebreos, sino que vivían bajo voto nazareo (Números 6), como indican las referencias hebreas, además de textos sobre Jacobo y Pedro.

Así recuperaron el estado edénico de Adam, cuya comida se indica en Génesis 1:29:
He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.

A ellos podrían atribuirse las palabras de San Francisco de Asís:

Los animales son mis amigos y yo a mis amigos no me los como.

Esto tiene que ver con la transformación interior. Hay alimentos y bebidas cuya carga energética constituye un obstáculo, sobre todo la carne de cerdo y la sangre, la cual contiene la energía emocional del animal, y pasa al organismo, contaminándolo.

Cualquiera que tenga experiencia en la senda interior sabe lo pesado y agitado que se siente el organismo con ciertos alimentos, lo cual dificulta el trabajo interno a la hora de meditar, orar y no digamos ya si se aspira a entrar en contemplación para sentir plenamente el Amor del Espíritu.

Comer pollo, pavo o pescado con escamas y aletas ocasionalmente no va a hacer daño a nadie, siempre y cuando no estén contaminados por la producción industrial o las toxinas del mar, como el mercurio que almacenan grandes peces azules (i.e pez espada, atún...)

Las carnes en general son demasiado pesadas y hoy incluso tremendamente dañinas, no sólo por la crueldad con que se asesina a los animales, sino por los aditivos y antibióticos que se les mente a los piensos.

En cambio, semillas (lentejas, arroz integral, mijo, garbanzos...), frutas y vegetales (lechugas, escarola, tomate, cebolla...) siempre han constituido la dieta de los grandes místicos, y de las gentes más sanas y longevas, como los Hunza del Himalaya. Por algo será.

Cualquiera que lleve tiempo en proceso de renovación sabe bien que llega un punto en que el mismo cuerpo no pide carne pesada, aunque sea muy kosher y se vea apetitosa, con patatas y salsa en abundancia.


Con todo, la alimentación es sólo una parte de la renovación interior. Hace falta aprender a dominar la mente y las emociones, y para ello hay que conocer el Espíritu de la gran Mente. Pero eso para el culmen del Solsticio.

martes, 1 de diciembre de 2015

Camino de Unidad




Antes de iniciar cualquier camino o viaje, que el sol de la Consciencia quede a nuestra espalda y las sombras delante, no vaya a ser que éstas se conviertan en enemigos ilusorios.  

Reza un antiguo adagio: 

Muchos son los senderos, pero uno solo el Camino

¿Y qué Camino subyace a todos los senderos?

Hubo un tiempo en que la humanidad conocía una Enseñanza Universal, siendo aún capaz de percibir esferas invisibles del universo. 

Pero con el paso de las estaciones cósmicas y la inmadurez humana, la Enseñanza se rompió en miles de pedazos, y el humano dejó de ser humano, convirtiéndose en un mero "homínido pensante" que aspira a ser humano maduro. 

Y a pesar de que fueron enviados mensajeros o profetas para traer a la humanidad de vuelta a la Realidad, no fue enteramente posible. El momento no había llegado aún. 

Así se formó el collage confuso que hoy se conoce como "religiones", las cuales apenas logran re-ligar al hombre a su origen divino. De lo contrario no habría guerras y conflictos sobre lo religioso. 

Aristóteles creía que el Judaísmo venía de la filosofía brahmánica, según cuenta Flavio Josefo. 

Mas el Libro del Génesis sugiere que el Brahmanismo –mal conocido como Hinduismo–, proviene de la progenie de Abraham, nombre que constituye la permutación de letras de Brahma. 

Por las mismas, Sara, la esposa de Abraham, debía ser como mínimo prima de Saraswati, la consorte de Brahma. Pero por favor, no lo lean literalmente.

De Abraham, también vendría lo que se convirtió en cristianismo e islamismo.

¿Qué vino primero el huevo o la gallina? ¿Y si ninguna religión viene de ninguna sino todas de Una?

El Judaísmo, Brahmanismo, Budismo, Cristianismo e Islam se convirtieron en fragmentos ensombrecidos de una Verdad que sólo puede ser vivida en la chispa divina que a cada cual corresponde, rompiendo todos los moldes ilusorios, todas las creencias y jaulas mentales del mundo.

Todo el mundo lleva algo de razón, pero nadie lleva toda la razón.

La única vez en la historia en que Judaísmo, Cristianismo e Islam se reunieron en una sola fue en la Edad Media, bajo el liderazgo de los estudiantes españoles de la Sabiduría profunda de la Torah. 

Por desgracia, era peligroso perseguir la verdad en aquellos días y muchos fueron perseguidos y expulsados, como les ocurrió a los judíos sefarditas.

Pero es ya el tiempo de volver a las raíces, pues hoy podemos conocer esa Sabiduría incluso más en profundidad, recordando que el propio Jesús la denominó Llave del Conocimiento (Lucas 11:52)

Ya vimos cómo los Ebionitas del Qumrán se llamaron a sí mismos los que preparan el Camino

Y dicho Camino es precisamente lo que vino a aclarar quien dijo:

Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida, y nadie viene al Padre sino por mí –Juan 14:6 

Mas él nunca quiso fundar otra religión ni ser adorado como un dios. Ya había suficientes dioses como para añadir uno nuevo a la lista. 

¿Qué quiso decir realmente? Ésa es la tarea crucial de estos tiempos de completa locura.

El sencillo mensaje de los Evangelios es que Yeshua se hizo plenamente hombre, y por ende divino, pues el Humano pleno es manifestación del Padre Origen.

Dicho nivel de Ser sólo puede encarnarse plenamente en un humano completamente desarrollado, que tenga acceso a la Luz del Espíritu, estando ya en posesión de cuerpo, alma purificada y espíritu-voluntad.

Un proceso que normalmente no sucede debido al infradesarrollo humano, por lo cual apenas se logra encarnar siquiera un alma bebé y no recibe ni el Espíritu ni la Mente de Cristo.


Por contra, al llevar una vida impecable, Yeshua se convirtió en receptáculo humano de la Conciencia Divina, y jugó el papel del Ungido/Massiah anunciado en Deuteronomio 18:15.

Así lideró el Camino para restaurar el Alma fragmentada del Adam original, llamada Hijo del Hombre desde el profeta Daniel, y a la cual pertenecen todas las almas humanas.


Yeshua es por tanto el ejemplo de cómo se manifiesta la Luz y Vida divinas en el Humano, manifestando primero Yo Soy (Éxodo 3:14), para acabar reconociéndose como Hijo del Abba, Padre (Juan 17; Gálatas 4:6).

Así se dice en Juan I que al principio era el Verbo-Vibración y que el Verbo se hizo carne.


Por desgracia, en vez de seguir el Camino, siempre se idolatra y venera a quienes indican el Camino.

El énfasis de la Enseñanza hebrea fue siempre sacar a la humanidad perdida de su idolatría, la cual no es simplemente el hecho de adorar estatuas y dioses; la idolatría es creer que hay muchas voluntades, fuerzas y enemigos independientes; creer que el Bien y el Mal existen separados; que la Verdad se opone a la falsedad; que mi religión, tribu o nación es mejor que la de otros; que Dios no existe, o que existe fuera, en las alturas; que el cuerpo y sus impulsos son malos o buenos.

Todos los conflictos tienen como raíz pensar y creer en Dos fuerzas opuestas, ignorando que hay una tercera fuerza invisible que reconcilia. 

Sólo hay Una Voluntad, Una Esencia Amada y Amante de la cual sólo se pueden percibir diferentes energías o funciones existenciales manifestadas. 

La Enseñanza resume las principales: 

Padre Voluntad; Madre Luz-Materia; Palabra creadora y salvadora o Hijo, y la Hija o Novia rescatada (alma humana).

Un error idolátrico común en las religiones es adorar las manifestaciones del Ser y no al Ser Amado mismo. Algo que ya se sugiere en el tratado místico medieval llamado La Nube del No Saber.

Desde hace miles de años se crean templos y altares en nombre de esas manifestaciones del Único.

Sin embargo, la Enseñanza viene a decir que el único templo del Ser Divino es el cuerpo humano (Juan 2:19, 1 Corintios 6:19), hecho para  sacrificar toda bajeza animal, imitando al propio Amado. 

Al ser el Todo y contener todas las cosas, no deja fuera, ni la posibilidad de auto-limitarse, sacrificarse, permitiendo que la Nada-Oscuridad sea.

El Libro de Génesis señala que se hizo la Luz y luego se separó la Luz de las Tinieblas ¿Acaso sombra y luz no estuvieron juntas? 

¿Por qué cuesta tanto entenderlo? Pues, porque, no nos confundamos, el ser humano no es plenamente humano aún. Si fuese humano sería divino, imagen del Todo.

Lo que es confirme a su esencia participa de lo divino, incluido un pino y un perro.

Así, aún quienes aborrecen lo divino y la religión caen en la idolatría, ya que la ciencia que destruye, la política que divide y otros pasatiempos están llenos de ídolos. Son otro tipo de religiones.

Divide y vencerás es el lema satánico por excelencia.

Un lema muy engañoso, pues en realidad es divide, y te hundirás en excrementos hasta la coronilla. 

Sería mejor decir: discierne y hallarás la Verdad, venciendo el dolor que te acarrea sufrimiento.

Cuando la gente pensaba que Yesou/Yeshua expulsaba demonios y curaba enfermos con el poder de Beelzebú, les dio una lección inolvidable:

conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae–Lucas 11:17

¿Acaso Jesús estaba en contra de Satán y no dividido contra sí mismo? ¿Cómo es eso? ¿Y por qué llamó Satán al apóstol Pedro, como veremos?

Las religiones de corte romano-babilónico dicen: "Jesús y Jehová eran enemigos del Satán, que es muy malo y tuvo que ser doblegado"

Sin embargo, no parece que haya sido doblegado, pues sigue haciendo de las suyas.

¿Entonces qué es Satán?

El Ser Divino no tiene enemigos, ni siquiera lo que se llama Satán o Maligno. Un Bien divino que lucha contra el Mal no divino es una creencia dañina e infantil introducida en Babilonia en el siglo VI a.C. Una mala interpretación de la enseñanza que trajo aquel famoso profeta llamado Zoroastro.

El Judaísmo simplemente la adoptó cuando fue hecho prisionero por el imperio asirio. 

Antes de ese siglo, la expresión hebrea ha satan significaba adversario. En la Biblia, Satan aparece por vez primera en 1 Samuel 29:4, con el sentido de persona enemiga.

A veces se habla de ha Satan; mas la partícula ha indica función, no esencia personal, y no se traduce como El Satán; aunque a veces el término alude a energías frías residuales, egoístas y astutas que roban luz cuando el alma y el cuerpo no están bien unidos.

Satanás también puede referirse a Iblis, los Jinns que aparecen en el Corán: la raza de fuego-energía que fue expulsada de su trono celestial cuando se negó a inclinarse ante la nueva creación, la humanidad futura. Iblis fue condenado a existir en una dimensión terrenal invisible como un acusador y tentador para aquellos que no son estables en el camino interior.

De acuerdo a los estudios de Henry Corbin sobre la mística islámica, Adam adquirió una naturaleza contaminada cuando encarnó demasiado pronto en la tierra, engañado precisamente por Iblis, quien le sugirió la idea.

Tal naturaleza distorsionada sería la semilla de la serpiente que debe ser borrada por la semilla de la mujer, el espíritu de santidad que ha de desarrollar cada ser humano.

En cualquier caso, la Enseñanza del Camino muestra que cualquiera de las formas de manifestación del Adversario, juegan un papel objetivo en el proceso de la evolución, de lo contrario, nunca se le habría permitido entrar en el juego.

Estos son las reglas de una creación donde hay libre albedrío. Sin tentación no hay elección.

En ese sentido Satán aparece también como "aliado divino". Y esto se ve claramente en el Libro de Job, donde el Eterno pide a Satan que tiente a Job para ponerle a prueba. ¿Por qué, si era tan justo y bueno? ¿Qué necesidad había de llevarle a la desesperación por medio de sarpullidos, asesinatos, huracanes...?

La Enseñanza no tiene nada que ver con ser buenos ni obedientes. El Camino consiste en armonizar los opuestos e ir más allá de toda división. Sólo así puede amarse al Uno Divino y descubrir que su Amor no tiene límites. 

Esto es algo que los profetas yahwistas (Jeremiyah, Isaiyah, Eliyah...),  tuvieron siempre muy claro a la hora de proclamar la Senda Antigua y no el judaísmo asesino y pagano que se había generado:

Yo soy el YHVH, la Totalidad de Existencia, y no hay ningún otro; fuera de mí no hay Fuerzas divinas (Elohim). Yo te ceñiré, aunque no me has conocido, para que se sepa que desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, no hay ninguno fuera de mí. Yo soy el Ser, y no hay otro; el que forma la luz y crea las tinieblas, el que causa bienestar y crea calamidades, yo soy el Ser, el que hace todo esto–Isaías 45:6-7

Hoy en día esto sigue generando confusión, hasta el punto de que mucha gente ha comenzado a poner de moda la vieja idea de que el Antiguo Testamento es obra de un Dios malvado, como pensaba por ejemplo el gnóstico Marcion en el siglo II. 

Los Mormones creen incluso que Jesús es el hermano de Satán, porque en el Libro del Apocalipsis (22:16) se dice: Yo Soy... la estrella de la mañana (símbolo principal Lucifer).


Así, algunos ven al Nuevo Testamento como otro nuevo engaño maligno que enfrenta el Bien al Mal. 

Pero los textos sagrados sólo son pistas para despertar una comprensión humana superior.

La luz caída moraba tanto en Yeshua como en la humanidad moderna. La diferencia es que uno la transcendió y otros no lo hacen. 

Satánica es la mente enferma que se come a sí misma, viendo enemigos donde nos los hay.

Uno mismo es el enemigo de uno mismo, le dice Krishna a Arjuna en el Bhagavad Gita. 

Por tanto, lo único que debe temerse es el miedo y la división misma. Los verdugos, ofensores, penas y desdichas pueden ser aliados cuando desencadenan debilidades ocultas, fuerzas no desarrolladas. 

Una verdad que el mismo Yeshua enseñó de forma sutil:

Desde entonces Yeshua ha Massiah (Ungido de Conciencia salvífica) comenzó a declarar a Sus discípulos que debía ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto...Tomando aparte a Jesús, Pedro lo reprendió: "¡No lo permita Dios, Señor! Eso nunca Te acontecerá." Pero volviéndose El, dijo a Pedro: "¡Quítate de delante de Mí, Satanás! Me eres piedra de tropiezo; porque no estás pensando en las cosas de Dios, sino en las de los hombres–Mateo 16:21-23

Lo mismo sucede cuando en la alegoría evangélica Yeshua aparece tentado por el Diablo en el desierto. ¿Y qué acaba diciéndole cuando le ofrece ser dueño de todos los reinos si le adora?:

Sólo al Verb, YHVH, adorarás y sólo a él servirás–Mateo 4:10

Es el cumplimiento del primer llamamiento dado a Moisés. Y es curioso ver que en el propio Evangelio, el Maestro recita el pasaje de Deuteronomio 6:4-6 con la oración de la Shemá y el mandamiento principal, justo antes de responder a los fariseos, aclarando el camino para cumplir todos los mandamientos:

Escucha Israel [humanidad espiritual], El Señor nuestro Elohim es Un Solo Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo–Lucas 10:27, Marcos 12:29, Deuteronomio 6:4-6

Como podemos ver, esto no era nuevo, sino una lección de Torah, completada con el pasaje de Levítico 19:18:

No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo; yo soy Yhwh.

El rabino Hillel pareció hacerse eco de esa enseñanza en el siglo I diciendo que resume toda la Torah de Moisés. 


Por desgracia muchos se separaron de sus raíces, y entonces, adiós prójimo. 

¿Cómo es posible que haya tantos judaísmos, cristianismos e islamismos enfrentados entre sí cuando todos vienen de la misma tradición?

Muy sencillo: sin la Enseñanza de Luz, la mente carnal es incapaz de entender las Escrituras y lo malinterpreta todo, cambiando lo que no cuadra, arrojando por el desagüe lo que dio en llamarse Llave del Conocimiento (Lucas 11:52).


Curiosamente, las religiones orientales son menos violentas y más inclusivas, y así están algo más cerca de la Luz, lo cual no quiere decir que sean mejores ni que haya que volverse budista o vedantista. 

Existe el testimonio de un maestro tibetano a quien hicieron prisionero los comunistas chinos, y pudo soportar brutales palizas considerando a sus agresores como maestros que le ayudaban a ver sus debilidades, sus reacciones internas para así poder manifestar misericordia y compasión. 

Eso, amigos míos, es morar en el Camino de Vida. 

Evidentemente, la mentalidad budista es diferente a la hebraica pues niega rotundamente que haya un una Voluntad creadora que ame a través del hombre. 

En ese sentido puede decirse que el Budismo es huérfano, pues se centra en el lado impersonal y femenino, la Madre Vacuidad, que el Cristianismo es el vientre de la Virgen María.  

Las interpretaciones de la enseñanza de Buda, tienen dos puntos ciegos: 

1) Creer que la completa auto-disolución es necesaria para superar el orgullo, el deseo y el sufrimiento. En realidad las profundidades del ser humano buscan comprensión a través de la disolución del egoísmo, que no es una extinción nirvánica.

2)Creer que el progreso en la senda de la iluminación es posible sin una Voluntad Universal creativa. El mismo Buda no se iluminó sin ella. ¿De dónde venía si no su famoso "recto esfuerzo"?

Pero Buda mismo dijo que el hombre iluminado es el que ha superado toda ignorancia, tras experimentarlo todo. 


Mas no era su papel enseñar la Enseñanza Integral. Para eso ya llegaron otros. 

De todos modos, es innegable que la senda de auto-conocimiento búdico está incorporada en la Enseñanza hebrea renovada, pues conocerse es necesario para el abandono de los ídolos de la mente y el corazón, lo cual no es común en las religiones que no comprenden sus raíces.


Si el hombre moderno se aburre, deprime o ve enemigos, es porque no se conoce y no encarna la Palabra de Vida, habiendo demasiado orgullo, demasiado juego del yo-yo. 

Pero ya se advirtió:

No tomarás el Verbo del Ser en vano–Éxodo 20:7

Y Elohim le dijo a Moisés: Yo seré el que Seré–Éxodo 3:14 


Sólo el Ser puede amar y clamar Yo Soy en el Corazón. Nadie ama, sino es por el Único Ser.

No soy yo quien vive en mí, sino que es Massiah-Ungido de Conciencia quien vive en mí dice Pablo en Gálatas 2:20

tenemos la mente del Mesías (1ª Corintios 2:16)

La cual incluye por supuesto la Mente de Buda. 


Seguir la Voluntad y Luz divinas que mora dentro es 
observar, incluir y armonizar los opuestos, sacrificando toda reacción animal, eligiendo estar llenos en vez de vacíos. 

De cómo se logra eso ya se hablará próximamente. El Camino no ha hecho más que comenzar.


Diciembre simboliza precisamente el punto donde la máxima Luz nace de la máxima oscuridad.