En este vídeo di claves muy importantes que nos permiten discernir muchas fuentes de hipnosis, tanto residuos de órganos perceptivos alterados que tuvo la humanidad en el como en nuestro presente, donde sigue habiendo infuencia lunar y de los llamados Sarim o Príncipes/Arcontes Celestes, que fueron ministros que se salieron de toda la Congregación de Ayuda Cósmica. De todo esto habrá que hablar en el canal, con varios invitados.
Pero de momento aquí dejo el cuento que mencioné en el vídeo, relatado por Mr.Gurdjieff:
«Cierto cuento oriental habla de un mago muy rico que tenía numerosos rebaños de ovejas. Este mago era muy avaro. No quería contratar pastores, y no quería cercar los prados donde pacían sus ovejas. Las ovejas se extraviaban en el bosque, se caían de los barrancos, se perdían, y sobre todo se fugaban cuando se aproximaba el mago, porque sabían que él quería su carne y su piel. Y a las ovejas esto no les agradaba. «Por fin, el mago encontró el remedio. Hipnotizó a las ovejas y les sugirió primeramente que eran inmortales, y que no les haría ningún daño el ser despellejadas, que al contrario este tratamiento era excelente para ellas, y aun agradable; luego el mago les sugirió que él era un buen pastor que amaba mucho a su rebaño, que estaba dispuesto a hacer toda clase de sacrificios por él; en fin, les sugirió que si les llegase a suceder la menor cosa, eso no ocurriría en ningún caso ahora, ese mismo día, y que por consiguiente no tenían que preocuparse. Después el mago les metió en la cabeza que de ninguna manera eran ovejas; sugirió a algunas que eran leones, a otras que eran águilas, y a otras que eran hombres o que eran magos. «Hecho esto sus ovejas no le causaron más molestias ni preocupación. No se escapaban más, esperando por el contrario con serenidad el instante en que el mago las esquilara o las degollara. «Este cuento ilustra perfectamente la situación del hombre….
[…] Si los hombres pudieran darse cuenta realmente de su situación, si pudieran darse cuenta de todo el horror de esto, serían incapaces de seguir siendo como son, ni siquiera por un segundo. Comenzarían en seguida a buscar una salida, y la encontrarían muy rápidamente porque hay una salida; pero los hombres no la ven, simplemente porque están hipnotizados.
[...]
La mayoría de la gente que vemos por la calle está como muerta y funciona como autómatas con hábitos mecánicos de pensamiento, percepción y comportamiento"
Un considerable porcentaje de personas que nosotros encontramos en la calle son gente que está vacía por dentro, o sea, actualmente ya están muertos. Es afortunado para nosotros que no lo veamos y no lo sepamos. Si nosotros supiéramos que un número de gente está actualmente muerta y que un número de estos muertos gobiernan nuestras vidas, enloqueceríamos de terror" (Fragmentos de Una Enseñanza Desconocida, P.D.Ouspensky)
El tema de hoy quedaba pendiente pero aquí presento la primera entrega con datos sorprendentes.
En primer lugar, la idea popular de la reencarnación es que las personas tienen un alma que puede sobrevivir y entrar en otro cuerpo, siendo así la misma persona que reencarna. Pero esto presenta varios problemas.
En primer lugar, la Naturaleza recicla todo y no retorna nada del mismo modo. Lo que vuelve, vuelve con modificaciones, adiciones o substracciones. Sólo hay que fijarse en los árboles y plantas. No hay ni un sólo tipo que sea igual, aunque la esencia árbol siga siendo la misma: todos los pinos son diferentes, todas las rosas tienen diferencias.
Y con el Alma humana sucede más o menos lo mismo, pero no es igual en todo el mundo porque hay diferentes tipos de alma, retorno y reencarnación. ¿Y qué es lo que reencarna?
Hay un pasaje donde se asegura que el hombre sólo muere una vez:
Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio (Hebreos 9:27)
Igualmente en Juan 9 los discípulos preguntan al Maestro si un hombre nació ciego porque pecó él o sus padres y el Maestro contestó que ninguna de ellas, sino que nació así para la manifestación del regalo (Chen) de Elohim.
Obviamente, al igual que un pino que muere no vuelve a retornar, una persona y su mismo alma tampoco retorno exactamente del mismo modo.
Una cosa es el retorno de almas completas y otra el retorno de patrones de comportamiento, rasgos físicos y psicológicos. ¿Pero de qué depende? ¿De la cultura, los genes o algo más que sobrevive?
Hay numerosos relatos de niños que aseguraron haber vivido en cierto país o aldeas y al investigar los datos que ellos proporcionaban, se corroboraron. Uno de los casos más conocidos es el de Cameron Macaulay, niño de Glasgow quien recordaba haber vivido a una isla escocesa y convenció a sus padres de que fueran, corroborando todo y dejando a la familia sin palabras.
Otro caso famoso, del cual se hizo una película, fue el de la irlandesa Mary Sutton, cuyas memorias personales reaparecieron en la inglesa Mary Cockerell, quien viajó a Irlanda para indagar, hallando hasta a los hijos de Mary Sutton.
¿Cómo se explica todo eso?
Esto es algo que se puede explicar haciendo uso de la noción Rueda de las Almas o Gilgul ha Neshamot, explicada por Isaac Luria.
Ahora,
antes de pasar a la concepción hebraica de la Rueda de las Almas y los
retornos, veamos diferentes visiones sobre la reencarnación:
En
la Antigua Grecia se habló de la Metempsychosis o transcendencia de
elementos psíquicos y la Metemsomatosis o transcendencia de elementos
corporales.
Se
cuentan historias de que Pitágoras era la encarnación o del dios solar
Apolo y que él recordaba todas sus existencias. Incluso en una ocasión
escuchó el ladrido de un perro y aseguró reconocer la voz de un amigo
suyo.
En India existe la
antigua noción del Jivatman, un alma compuesta de una capa energética,
emocional, mental, intelectual y causal dichosa, la cual contiene
memorias o impresiones (samskaras) de otras existencias. Según enseña la tradición Vedanta, la acumulación de karma hace que el Jivatman tenga que revestirse de nuevos cuerpos para quemarlo. Y una vez la persona se libera, de esa carga kármica, el Jivatman deja de ser necesario, por lo que el Alma pasa a ser Jivanmukta, Liberado en Vida.
Curiosamente, una idea compatible fue defendida por el Padre de la Iglesia Orígenes:
Me
parece lógico investigar por qué el alma humana es movida tanto por lo
bueno como por lo malo. Supongo que las causas son anteriores a nuestro
nacimiento corporal (...). Hay que decir que ha habido ciertas causas
antecedentes que, antes de que las almas nacieran en los cuerpos, les
han hecho contraer alguna culpa en sus pensamientos o en sus
movimientos, por los que fueron juzgadas por la divina providencia a
sufrir esto de acuerdo con su merecimiento.
El alma, en efecto,
posee siempre su libre arbitrio, esté en el cuerpo o fuera de él, y el
libre arbitrio siempre es movido o hacia el bien o hacia el mal y jamás
el sentido de la razón, esto es, la inteligencia y el alma, puede estar
sin movimiento alguno sea bueno o malo. Es verosímil que estos
movimientos sean causa de los merecimientos incluso antes de que actúen
en este mundo. Así, según estas causas o merecimientos, desde el
nacimiento o, mejor dicho, desde antes del nacimiento, ha sido regulado
por la divina providencia el ser afectado por el bien o por el mal
(...). Hay que pensar que a veces hay causas anteriores al nacimiento
corporal. De Principiis III 3,5-6
A
cada una de las que desciende a la tierra se le concede, según su
mérito o el lugar que allí ocupaba, nacer en este mundo en diferentes
lugares o naciones, con diferentes géneros de vida o enfermedades,
engendrados por padres religiosos o por los que son menos piadosos, de
modo que alguna vez un israelita puede caer entre los Escitas y es
posible que un egipcio descienda en Judea. De Principiis IV 3,10
Sin embargo, el emperador Justiniano y su esposa Teodora fueron quienes
acabaron de instaurar el Catolicismo tiránico. Se dice que ella formaba
parte de un prostíbulo como cortesana, pero se casó con el Tirano
Justiniano. Así ambos hicieron un duo dinámico para abolir entre otras cosas la enseñanza de Orígenes sobre la Pre-Existencia del Alma.
Justiano quiso que Vigilio, Obispo y Papa de Roma, firmara un decreto para condenar la
preexistencia del alma defendida por el teólogo Orígenes, seguido por
numerosos padres de la Iglesia. Vigilio se negó y Justiniano le metió en
la cárcel, aunque más tarde le sacó y le dijo que firmara el decreto durante
el Quinto Concilio de la Iglesia. Pero Vigilio logró escapar. Aún así,
Justiniano tenía a obispos y cardenales de su lado. Ellos sostenían que
si el alma había venido de Dios, si había pasado por otras existencias
previas y podía purificarse por medio de pagar culpa con la
reencarnación, como sostenía Orígenes, eso quería decir que Cristo no
era el único ser divino que había venido a la tierra y que la Iglesia no
era la única forma de atraer todas las almas a Cristo. Por tanto había
que negar esa doctrina.
Reencarnación de Adam
La visión de la reencarnación y retorno de las partes del alma también se halla repartida por toda la Escritura hebraica, implicada en pasajes, desde el mismo Génesis:
pero del Árbol del Conocimiento de lo Bueno y lo Deficiente no debes comer porque ese día muriendo morirás (mut tamut)–Genesis 2:17
La expresión "muriendo morirás" es la traducción literal desde el hebreo, e indica que comer de ese Árbol mete al alma en un proceso de muerte y renacimiento, lo cual no es una muerte absoluta. Por eso la Serpiente decía una verdad a medias: si comes, no morirás.
Efectivamente, Adam, el Alma vital colectiva, no murió, porque su neshemah o soplo vital venía de Beriah y era inmortal, pero al quedar atrapada en las qlipot o cáscaras de los mundos inferiores, entró en los ciclos o gulgilim de reencarnación y retorno por Ibur, ambos ligeramente diferentes.
Pero antes de comprender en qué consisten esos gilgulim tengamos en cuenta que Adam era un Alma colectiva que se fragmentó en 600.000 almas angélicas destinadas a encarnarse como mensajeros de Luz. Pero Adam fue formado del polvo de Adamah, adquiriendo dos naturalezas, dos tipos de alma: nefesh behemit (alma bestial) formada del polvo de Adamah y el nefesh elokitit (alma divina), que era la parte más baja de la Neshemah, el soplo de Vida (nishmat Jayim) que le fue insuflado (Génesis 2). Del nefesh animal provenía la inclinación al mal (yetzer hara) y del nefesh divino la inclinación al bien (yetzer hatob).
Algunos sabios hebreos tratan de justificar la mezcla arguyendo que como el espíritu o soplo divino (neshemah) no es compatible con la carne, necesitaban poner como intermediaria un alma bestial para ser rectificada. Y esto explica por qué Adam tenía como misión labrar la tierra de Adamah. Pero fue precisamente esa mezcla de contrarios lo que hizo que no hallara ayuda (cuerpo) idóneo y cayese en un profundo sueño, arrastrado por el nefesh behemit, cuyos impulsos animales pertenecían a especies alienígenas, es decir, extrañas a la naturaleza adámica.
Y cuando la parte femenina del alma comió de los frutos del mundo físico, movida por los susurros del intelecto egoísta de la Serpiente, el alma divina quedó plenamente sepultada por las qlipot o cáscaras de oscuridad.
Así es como las tres partes, el nefesh vital del nefesh elokit, el ruaj del nefesh elokit y la neshemah del nefesh elokit experimentaron un karat o aislamiento. Adam fue cortado del estado de beatitud, sin acceso al Árbol de la Vida que proporciona la inmortalidad. Quiere ello decir que no podía acceder a su neshemah o aspecto mental.
A partir de entonces, alguna de las 600.000 almas angélicas que componían a Adam comenzaron a quedar ligadas a seres terrenos. Al principio esos seres vivían cientos de años, pero como las tareas de rectificación eran demasiado grandes, las almas tuvieron que dividirse. Eso hizo que la edad humana disminuyera.
El proceso de rectificación se hizo si cabe más dificultoso con la mezcla de almas angélicas caídas, especialmente los llamados Aza y Azael (Azazel), descendientes de Qayn que se mezclaron con las hijas de Adam. Ello llevó a razas violentas que contaminaron la tierra y sus habitantes.
Sólo algunas almas humanas lograron escapar a la corrupción. Eran los descendientes de Seth, hijo de la unión entre el Adam angélico y su cuerpo colectivo, Javah. De ahí surgió la línea de Janok y Noaj, aunque éste último llegó a contaminarse con el conocimiento, hasta el punto de que se emborrachó con el vino de los secretos tras plantar su viña después de la Gran Inundación.
Y tras ese Mabul o Catástrofe, las almas descendientes de Noaj se dividieron en tres grupos, que representan las tres partes del alma según el Zohar:
Shem o Nombre simboliza la Neshemah o soplo mental que porta el Nombre Divino.
Jafet representa el Ruaj o viento emocional.
Y Ham representa el Nefesh.
Pero no olvidemos que estos son el Nefesh, Ruaj y Neshemah del Nefesh Elokit en Neshemah.
En cambio el gnóstico Valentín habló de almas hílicas (materiales/carnales, destinadas a la destrucción), psíquicas (mental-emocionales, con posibilidad de inmortalización) y pneumáticas (espirituales, destinadas a fusionarse con el Pléroma).
Así que veamos cómo esas partes están sujetas a ciclos de retorno y rectificación (tikun).
Gilgul ha Neshamot o Rueda de las Almas
La
enseñanza más completa y detallada sobre el retorno de las Almas se
halla sin duda alguna en la información transmitida por el Aryzal, Rabi
Isaac Luria, cuyo discípulo, Jayim Vital, la transmitió en una obra
llamada Shaar Ha Gilgulim, o Puerta de los Ciclos.
En el viejo paradigma cada persona trabaja para rectificar la parte que le corresponde,
ya sea nefesh, ruaj o neshemah. Mientras no
corrige el nefesh hasta cierto punto, no puede trabajar el ruaj
emocional, y hasta que no alcanza cierta conciencia emocional (ruaj)
que le permite distinguir entre lo bueno y lo malo, no puede comenzar
a recibir más comprensión (Neshemah).
Durante
los primeros siete años de vida se desarrolla sobre todo el nefesh,
la personalidad vegetativa. A los siete años de edad comienza a
cobrar forma el ruaj emocional, porque la conciencia ética comienza
a formarse. Entre los 12 -13 años comienza el desarrollo intelectual
de la neshemah, que empieza a recibirse más intensamente a los 14. Y
a los 21 debería entrar la raíz del alma mental o soresh neshemah.
Pero muy pocas personas están lo suficientemente desarrolladas para
trabajar a esos niveles. A menudo los adultos son niños o
adolescentes en cuerpos demasiado maduros para ellos. Por eso la
completa rectificación lleva varias vidas, donde lo que retorna no
son las personas sino fragmentos del alma que deben ser purificados
para recibir mayores porciones del Nefesh Elokit, el
cual lucha contra el Nefesh Behemit, tal como se describe en el Tanya. Pero así no puede escapar sin la ayuda adicional del Alma del Mesías, el
Nuevo Adam o Espíritu de Vida.
Sin embargo, en este proceso del Gigul algo falta, pues el Alma Adam no se puede rectificar a sí misma si no es con la ayuda del Espíritu adicional del Mesías.
Gilgul vs Ibur
El retorno puede ser de dos modos, por Gilgul o Ibur. En el primero el alma nace con la persona, mientras que el Ibur es la llegada de un alma que se acopla al alma de la persona cuando ya ha vivido ciertas experiencias, y lo hace para corregirse o ayudar a su anfitrión en forma de guía.
En cuanto al número de veces que un alma puede retornar, hay una limitación cuando las almas no rectifican.
No
los adorarás ni los servirás; porque yo, Yhwh Elohim, soy Elohim celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos
hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen (Exodo 20:5)
Los cabalistas hebreos interpretan esto en varios niveles. La frase no se puede tomar literalmente, ya que en Ezekiel 18:20 se dice:
El nefesh que pecare morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él,
¿Cómo entonces es posible que la Naturaleza persiga los pecados de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación? La explicación es que un alma que transgrede no puede retornar en el hijo pero sí en un nieto (tercera generación) o bisnieto (cuarta generación). El alma es la misma pero fragmentada.
El alma a rectificar puede volver incluso en el hijo del hermano, como en la Ley del Levirato o Ybum, explicada en Deuteronomio 25. Si un hombre casado moría sin dejar descendencia, al hermano se le permite tomar el relevo y casarse con la viuda para darle descendencia y dar al alma del fallecido la posibilidad de reencarnar en la misma línea familiar. Aunque la viuda siempre puede rechazarlo si es un hombre malo o indecente, para lo cual debía realizar un ritual de humillación llamado halitza, quitándole la sandalia al hermano del fallecido, escupiendo después en el suelo. Algo permitido excepto si el hombre es un Koen o sacerdote, donde se supone que se trata de alguien justo.
Sin embargo, si un alma no rectifica después de volver en la cuarta generación es literalmente cortada y reciclada plenamente o incluso queda presa en el Inframundo, como se sugiere en este pasaje.
Si hubiese con él un elocuente mensajero, uno entre mil, que anuncie al Adam su deber; que le diga que Dios tuvo de él misericordia, que lo libró de descender a la fosa (Shajat), que halló redención: Su carne será más tierna que la del niño, volverá a los días de su juventud. Orará al Dios Natural (Eloah), y éste se agradará de él, y él verá su faz con júbilo. Porque Él restituirá al hombre (Enosh) su Justicia. Él mira sobre los hombres (enoshim); y al que dijere: pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado; [el Dios Natural, Eloah] redimirá su alma (nefesh), que no pase a la fosa (shajat), y su vida mirará la luz. He aquí, todas estas cosas hace Dios (El), dos y tres veces con el humano (gaber) (Job 33:23-29)
Ahora, si el alma rectifica, aunque sólo sea una pequeña parte de su porción, la Naturaleza le permite seguir volviendo. La Escritura asegura que serían mil retornos:
Reconoce, pues, que Yhwh es Elohim, el Dios fiel, que guarda su pacto y su misericordia hasta mil
generaciones con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos (Deuteronomio 7:9)
El misterio del Ibur
Como ya expliqué, un Ibur es un alma que se liga a otro alma con el fin de rectificarse o ayudar al alma anfitrión.
Ahora, aquí cabe preguntarse algo profundo: pueden las memorias de un Ibur mezclarse con la mente del anfitrión y aparecer como sus vidas pasadas.
Pues bien, desde mi punto de vista, sí, al fin y al cabo los iburim son parte de la misma raíz del alma anfitrión y por tanto son el mismo Supra-Alma (Oversoul) experimentando a través de diferentes personas.
Por otra parte, también hay una limitación de almas que se pueden incorporar en forma de Ibur. Una persona puede llevar hasta tres almas (nefesh, ruaj o neshemah) incorporadas a su propio nefesh, ruaj o neshemah. Pero todas ellas pertenecen a la misma raíz, es decir, que provienen del mismo Alma común, que ya se subdividió en previas encarnaciones. Y no me refiero al Alma Adam, de la cual provienen todas, sino a otras sub-almas que actúan como supra-almas (oversouls).
Uno de los casos más claros es cuando Eliseo (Elisha) le pide a Eliyahu doble porción de su espíritu:
Y cuando habían pasado [el río], Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras
que yo haga por ti antes de que yo sea separado de ti. Y Eliseo dijo: Te
ruego por favor (na) que una doble porción de tu espíritu (ruaj) sea sobre mí (2 Reyes 2:9)
¿Y por qué doble porción? La interpretación cabalística es que además del Ruaj de Eliyahu Elisha recibió el nefesh de Nadab y Abihua, lo cual vendría indicado por la expresión na (por favor), que son las iniciales de ambos personajes. Nadab y Abihua eran los dos hijos de Ahron (hermano de Moshe), que habían reencarnado en Gigul, tras haber ofrecido "fuego extraño", muriendo consumidos en el fuego Divino. Ambos hacen referencia a aspectos del alma que debían ser rectificados y Eliyahu los había heredado por Gilgul, pasándoselos ahora a Elisha tras su partida.
Ahora, en ocasiones el Ibur no viene de personas que ya han fallecido, sino de algún justo (tzadik) que sigue vivo, como en el caso famoso de Yonathan, hijo del rey Saul, enemigo de David:
Y aconteció que cuando él acabó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán
quedó ligada al alma de David, y Jonatán lo amó como a sí mismo (1 Samuel 18).
Ignorando el fenómeno del Ibur, autores cristianos interpretaron esto como amor platónico entre Jonathan y David. Pero hay que tener en cuenta que las historias de la Biblia son alegorías de las partes del alma, por lo que Saul, David y Salomon representan el Nefesh, Ruaj y Neshemah siendo rectificados. De ahí que ninguno sea perfecto y esté sujeto a muertes y suicidios, como el de Saul.
Cuando David es nombrado rey, en vez de cortar con la línea de su persecutor Saul, sienta a su hijo Yonathan a la mesa. Entonces David (Ruaj) y Saul (Nefesh) se reconcilian. Pero Yonathan es asesinado junto a sus hermanos y Saul se suicida. Así es la tragedia del alma que no tiene la Cabeza del Mesías. Todo está sujeto a contingencias.
Es por esto que en la Kabbalah Mesiánica se habla ahora de la necesidad de recibir la Neshemah Yeterá o Alma aidicional del Mesías, que bajaría en la noche de Shabat al estudiar Kabbalah.
Sin embargo, el problema en el Judaísmo aún persiste: ¿qué Mesías, si en la mayoría de círculos judaicos, el Mesías aún no ha llegado y los que dicen llegar son todos más falsos que un duro de goma?
Gilgul o Reencarnación en el Nuevo Testamento
Nuevamente, debido a la falta de conocimiento, muchos afirman que la idea de reencarnación no está presente en el Nuevo Testamento. Pues aquí va una píldora de memoria:
"¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?"Ellos dijeron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; y otros, que es Jeremías o alguno de los profetas.» (Matías 16:13)
El Hijo del Hombre es una clara referencia al Ben Adam de Daniel 7. ¿Pero por qué algunos consideraban que Yeshua podía ser el retorno de alguno de los profetas que ya habían fallecido? ¿No es eso el Gilgul?
Es más, existía una profecía por la cual el ruaj, la parte emocional del alma de Eliyahu iba a retornar por Gilgul o incluso Ibur:
He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día de Yhwh, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, (Malaquías 4:5-6).
Por eso el Mesías confirma a los apóstoles quién era el retorno de Eliyahu:
En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. Y
desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos
sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza.Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis aceptarlo, él es Elías, el que había de venir.
El que tiene oídos, que oiga (Mateo 11)
El hecho de que los apóstoles conocían el Gilgul para rectificar queda nuevamente manifiesto en Juan 9, pero no supieron precisar, ya que las personas no vuelven, sino las porciones del alma, de acuerdo a las obras rectificación de Elohim:
Sus discípulos le preguntaron: —Maestro, ¿por qué nació ciego este hombre? ¿Por el pecado de sus padres, o por su propio pecado? Ni este hombre pecó ni pecaron sus padres, manifestó Yeshua, sino que es para que se manifiesten las obras de Dios (Juan 9:2-3)
Evidentemente,
si un hombre nace ciego se debe a que algún aspecto de su alma heredada
ha manifestado esa tara a nivel genético, por algún tipo de
transgresión, no suya, sino de alguien cuyo alma fragmentada pasó por
Gilgul. Pero eso puede ser sanado por el Divino Don (Chen).
¿Y cuáles son esas obras de restauración divina a las que se refiere el Maestro? Ya lo hemos visto:
[el Dios Natural, Eloah] redimirá su alma (nefesh), que no pase a la fosa (shajat), y su vida verá la Luz. He aquí, todas estas cosas hace Dios (El), dos y tres veces con los humanos (Job 33:23-29)
Según mis investigaciones, Eloah hace referencia al Espíritu divino de Malkut de Atzilut, y es el que restaura la completud, eliminando cualquier enfermedad.
`Porque yo te devolveré la salud, y te sanaré de tus heridas-declara el Verbo (Yhwh)- ``porque te han llamado desechada, diciendo: `Esta es Sion,
nadie se preocupa por ella.' (Jeremías 30:7)
Sin embargo, la misión principal del Mesías es acabar con el Gigul, no negarlo, como hacen todos aquellos que temen u odian la Verdad, defendiendo sus propias doctrinas falsas sobre un cielo o infierno, o alguna super-dimensión donde el alma se va purificando tras haber vivido sólo una vida.
Basta observar la Naturaleza para ver que nada funciona así de fácil, y el que la hace, la paga. Así lo enseñó el Mesías:
Guarda tu espada —le dijo Yeshua—, porque los que a hierro matan, a hierro mueren (Mateo 26:52)
Si no en esta vida, en la siguiente. Así de claro.
He ahí la razón por la que debemos vivir como miembros del Último Adam:
Porque así como en [el primer] Adam todos mueren, también en el Mesías [Último Adam] todos serán vivificados (1 Corintios 15:22).
Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí (Apocalipsis 3:12)
Es decir, nunca más tendrá que retornar en Gilgul a una tierra desolada.
Gracias por la escucha.
Próximamente veremos a fondo el tema de las almas gemelas.
A continuación presento una serie de conclusiones que me ha llevado muchos años delinear, uniendo mi experiencia y conocimiento de música, armonía con la ciencia cuántica y cabalística, especialmente la aproximación del Ari Zal o rabí Isaac Luria, un auténtico genio cabalista del siglo XVI, cuyas ideas son no sólo compatibles con lo que enseñó Yeshua, sino que proporcionan una gama muy amplia de claves para comprender la vibración en relación con la lengua hebrea y la ciencia.
Pero primero debemos entender que todo es vibración, pero no toda vibración u onda tiene la misma frecuencia de vibración. Hay ciclos de onda larga y onda corta. Cuanto más corta es la onda más rápido es el ciclo y más Luz hay.
Otra cosa que debemos distinguir es energía y materia. Cuando las frecuencias de vibración pasan cierto umbral, generan energía visible o invisible que da forma a la materia. Energía viene del griego energeia y ergon que es trabajo sobre algo, en este caso sobre la substancia, que al cobrar forma se hace materia manifestada.
Y a mayor densidad de vibraciones, menor densidad de materia, más Luz. Pero cuanto mayor es la densidad de materia, menor es la densidad de vibraciones, y por tanto menor es la Luz.
Cuando hay un equilibrio de vibración, energía y materia, el Árbol de la Vida florece en su Morada Absoluta. De lo contrario hay "constricción".
Esto sería ya una base científica para entender lo que se enseñó:
Por la Palabra de YHVH fueron hechos los Cielos (Shamayim) y sus huestes por el aliento de su boca (Proverbios 33:6)
Al principio era el Logos/Verbo…en Él estaba la Vida, por medio de Él todas las cosas fueron hechas (Juan 1)
En el Origen generó a Elohim, los Cielos y la Tierra. Y la tierra estaba desordenada (tohu) y vacía (vohu) (Génesis 1).
¿Cómo puede explicarse el surgimiento del Caos desde una Realidad Absoluta donde sólo hay Luz y Seres de Vida? ¿Qué es lo que pasó?
Tzimtzum Alef y Tzimtzum Bet
En la Luz infinita en su estado de esencia pura (Mahut), no hay nada que podamos identificar como energía, materia o forma. De modo que tiene que haber una reducción en la frecuencia de vibración.
Esto es lo que Isaac Luria llamó Tzimtzum, Contracción de la Luz infinita (Ohr Ayn Sof), lo cual genera un espacio (Jalal), donde se proyecta el Rayo (Kav) de Luz infinita.
A su vez ese rayo deja un residuo (reshimo) en el medio del espacio. Y esto solía representarse como el círculo con el punto en medio:
Sin embargo, en la visión de Luria, esa proyección del Rayo desde el Ayn Sof, genera Diez Luces, que constituyen el Hombre Primordial, el Adam Kadmon. Pero al constituir un Olam ha Tohu o Mundo de Caos, esa tensión genera una segunda contracción, el Tzimtzum Bet, donde se forman diez receptáculos (kelim) para esas diez luces.
Y veremos que esto es un fenómeno vibratorio muy conocido.
Pero antes que nada, aquí tenemos una incógnita, pues según lo que hemos estado viendo, el Árbol de la Vida, y por ende, el Adam Kadmon, tiene necesariamente 13 aspectos, porque en Él mora Todo con su Voluntad Primordial (Ratzon Kadum) y Conciencia Objetiva (Da´at Elyon):
Al Principio era el Verbo...en Él estaba la Vida y la Vida era la Luz de los hombres (Juan 1)
Por tanto, el proceso al que se refiere Luria es necesariamente la Sombra (Tzel) del Árbol de Vida. Y parece una consecuencia lógica de la necesidad de llevar la Luz Infinita a lo finito y viceversa.
En algún punto tiene que existir la posibilidad del surgimiento de la energía y las formas materiales. Pero no sin la posibilidad de la difracción de la Luz, donde se generan patrones de interferencia.
Y es cuando menos curioso –y seguramente no casual– que los famosos Ilanot (Árboles) del Adam Kadmon representados desde la Edad Media, se asemejan a un patron de interferencia.
El Adam Primordial Original tiene una Palabra/Verbo/Emanción/Vibración de Vida más allá del tiempo, y por tanto más allá de la energía y la materia tal como la conocemos.
Pero algo debe suceder en la esfera de influencia de la Palabra. Y pienso que las energías temporales comienzan a hacer aparición en lo que Luria llama Olam ha Tohu, el Mundo del Caos.
Y como bien explica Luria, en ese mundo tensional primero aparece el estado donde las vibraciones están juntas, pegadas (akudim), como si fuera una encima de la otra, dentro de una misma vasija, Adam Kadmon. Conforman así el Olam ha Akudim.
Pero al estar apiladas soin orden su tensión crece y hace que se formen energías más densas que las envuelven y aíslan, como cuerpos conteniendo luces.
Este proceso se conoce como Tzimtzum Bet, la contracción desde las luces, que genera 10 Sefirot.
Además, esas vasijas eran demasiado constrictivas (femeninas), en desbalance con respecto a las luces masculinas. Por tanto, las vibraciones receptoras estallaron. Es lo que Isaac Luria llamó Shevirat ha Kelim, o rotura de las vasijas.
Según la visión que Luria deriva del Zohar esto se produce por medio de las emanaciones que proceden de los ojos, Ohr ha Einayim, de Adam Kadmon.
Y el resultado es el Olam ha Nekudim, el Mundo de los Puntos de Luz. Nikud es punto. Y como luego veremos, también tiene que ver con las Nekudot o vocales, ya que es un evento "vibratorio".
Ahora, en términos cuánticos contemporáneos, Nekudim serían las fragmentaciones de la Luz, los quanta o paquetes de "energía", que ya implican la noción del Tiempo.
Esto se debió a la interacción de frecuencias altas y bajas, como pensamientos luminosos y pensamientos lentos. Así se generaron energías de recepción que no pudieron contener las diez luces y estallaron. Ahí tenemos una explicación científica del Shevirat ha Kelim, la rotura de las vasijas.
Como ya hemos explicado, se corresponden con las 7 Sefirot del Zeir Anpin o Rostro Pequeño de Seis Esferas Almáticas (Jesed, Geburah, Tifereth, Netzaj, Hod y Yesod) y Malkut o Mundo Físico.
Los Mundos del Caos
Seguramente, aquellos mundos prehistóricos donde habitaban Dinosaurios, Hombres gigantescos, Árboles descomunales, eran una concreción de ese primer Malkut donde iban a parar los desechos de las dimensiones temporales primordiales.
Tal fue el desarrollo de mundos de caos, conocidos desde la Cábala de la Edad Media como Emanaciones del Lado Izquierdo. Precisamente, hubo una obra medieval conocida comoTratado sobre las Emanaciones de la Mano Izquierda de Rabi Isaac ben Yakob ha Koen. Abajo dejo un interesante vídeo con el planteamiento, pero en inglés, sorry [1].
Pero ya en ese entonces se interpretó que cuando el Zohar enseña que YHVH construía y destruía mundos, se refería al hecho de que hubo mundos que fueron abortados, como pensamientos erróneos que desaparecían en la Luz infinita. Digamos que aparecían en la Mente Primordial como una tendencia inherente del paso del flujo existencia temporal, Kronos.
Obviamente, no pudieron deberse a la Mente Divina, sino a algún aspecto dentro de esa Mente. Y la única candidata posible es la Sabiduría caída de la que se habla en Proverbios 9. Ella eran inteligencias Serpentinas que trabajaban para el YHVH al comienzo. Y erigieron su propia casa, con sus siete pilares–el Tiempo–, su matanza de víctimas y demás barrabasadas demiúrgicas. Ya conocemos la historia.
Sus mundos eran tan imperfectos que se destruían por sí solos. Aún así, el mal fue saltando de mundo en mundo, como se dice en la ciencia de la Cábala.
Y el resultado fue el establecimiento de un mundo llamado El Otro Lado, Sitra Ahra, que origina el Árbol del Conocimiento de lo Bueno y lo Malo, incluido el mundo físico. En ese Otro Lado habitan no sólo Arcontes gobernantes de las Sombras, sino espíritus caídos que ansían tomar cuerpos físicos, asediando a la humanidad.
De ahí la necesidad de rescatar la Vida atrapada en el mundo físico, que es presa fácil de entes muy viejos y sus energías frías, conocidas en hebreo como Qar.
La Integración de Vida
Restablecer el orden implica organizar las Luces que cayeron a los mundos bajos debido a la rotura de sus Sefirot. Y esto se planeó con un procedimiento que consiste en pasar de la distribución lineal-temporal de las Sefirot, a la distribución en tres pilares:
Y la regeneración comenzó a partir de las tres esferas que no cayeron en Adam Kadmon, que en la Kabalah son conocidas como Galgalta (Keter), Av72 (Jokmah) y SaG 63 (Binah). Más adelante lo explicaré a fondo.
Pero la idea principal era integrar las luces caídas a un Mundo de Rectificación u Olam ha Tikun, también conocido como Olam ha Berudim o Mundo de Conexiones, pues el plan es lograr manifestar el Árbol de la Vida donde las conexiones entre esferas permite la armonía en tres columnas, y por tanto la transcendencia del Tiempo.
Y esa reconstrucción comienza con el mundo llamado Atzilut, derivado las Keter y Jokmah intactas, pasando a Beriah, el mundo de Edificación, que comienza con la esfera de Binah o Entendimiento intacto.
Ahondando más en la cuestión, como bien explicó Isaac Luria, las emanaciones de Adam Kadmon proceden de su boca, oídos, nariz, ojos y frente, la Mente Primordial.
Son frecuencias altas (masculinas) y bajas (femeninas) que interactuaron entre sí, dando lugar a cuatro diferentes configuraciones de Inteligencia vibratoria.
De hecho, estas configuraciones vibratorias se asociaron a las letras hebreas y sus vocales, nekudot. Nikud es punto, y dependiendo de qué puntos tengan algunas letras, se pronuncian de un modo u otro.
A partir de la Torah, Isaac Luria enfatiza cuatro pronunciaciones fundamentales del YHVH, de las cuales salen los Planos de Realidad:
La primera es: יוד הי ויו הי
Su valor geomátrico es 72. Se simboliza como Av 72: Ayin (70) y Bet (2). Se corresponde con Jokmah. Y de ella emana Atzilut para la rectificación.
La segunda es: יוד הי ואו הי
Su valor gemátrico es 63. Se simboliza como SaG 63: Samej (60) y Gimel (3). Y se corresponde con Binah.
Es la emanación que sale de los oídos, la nariz y boca. Con ella se edifica Beriah.
La tercera es: יוד הה וו הה
Su valor es 52 y se representa como BaN 52: Nun (50) Bet (2). Son la luz que sale de los ojos (Ohr ha Einayim) de Adam Kadmon, y estaba tan llena de tensión, rigor de Geburah, que surgió el Mundo de los Puntos, Olam ha Nekudim, donde se rompieron las vasijas, las energías femeninas.
A partir de esas luces visuales surgió Asiyah.
La cuarta es: יוד הא ואו הא
Su valor es 45 y se simboliza como MaH 45: Mem (40) y Hei (5).
Son las emanaciones que salen de la Frente de Adam Kadmon y es la armonía de las esferas Jesed, Geburah, Tifereth, Netzaj, Hod y Yesod.
Por tanto, la tarea de rectificación consiste en unir MaH con BaN por medio de la unión matrimonial (zivug), de la cual surge primero un embrión en gestación (Ibur), que necesita su sustento alimenticio (Yenika), para el crecimiento del Cerebro espiritual (Mojin), que es lo que permite al Alma ser sanada y reintegrada en el Mundo de la Rectificación u Olam ha Tikun, que también se asocia al mundo de Formación (Yetzirah).
Voluntad de Amor es Orden Vibración
Si nos fijamos, la reintegración de lo que se había perdido a la Vida es exactamente lo que comunicó y realizó el Maestro Yeshua en sí mismo y en aquellos que comprendieron que Él era el Verbo hecho carne, la Imagen del Adam Kadmon: quien me ha visto a mí ha visto al Padre (Juan 14:9)
Pero Él superó los condicionantes que derivan de las tradiciones humanas. Como se dice en Mateo 5, Él no vino a derogar la Torah de los profetas, sino a explicar su sentido correcto y sacar la basura puesta por la pluma mentirosa de los fariseos.
Él hizo internos los mitzvot u ordenamientos principales, considerándolos como una expresión del Amor, la Vibración Fundamental de Vida:
Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Torah?». Yeshua le respondió: «Amarás a YHVH Elohim (armonías del Verbo), con todo tu corazón, con toda tu alma visceral y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semajente a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas. (Mateo 22: 34-40)
Y es sorprendente cómo incluso muchos cristianos niegan que el Mesías diera preceptos, cuando está escrito que:
...El que tiene Mis mandamientos y los guarda, ése es el que Me ama; y el que Me ama será amado por Mi Padre; y Yo lo amaré y Me manifestaré a él. (Juan 14:15)
Además dio un precepto nuevo, y manifestó que Él no es Señor para quienes le aman:
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi Amor, así como yo he
guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su Amor...Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado. Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya
no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor;
pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he
oído de mi Padre.
(Juan 15:10-15)
Hay que matizar que en la Sabiduría hebrea el amigo es una de las relaciones posibles con lo divino, dependiendo del grado de comprensión (binah, neshemah) e intención (kavana). El atributo de amigo se le atribuyó a Abraham, el amigo de Elohim, y se corresponde con las esfera de Jesed. En cambio siervo y la prostituta son la relación en la esfera de Malkut.
Por desgracia, hay quienes piensan que los preceptos del Maestro son los mismos que los de la Torah escrita. Pero Yeshua matizó y contradijo mucho de lo escrito, que había sido adulterado por la pluma mentirosa de los escribas. Por eso solía decir a los fariseos: "Aún en vuestra Torah está escrito", "Vuestra Torah dice tal y cual cosa, pero yo digo".
Por ejemplo, en Mateo 5 Yeshua aseguró venir para cumplir la Torah de los profetas, pero Él enseñó el verdadero sentido de preceptos como: "no matarás". Él hizo ese mandamiento interno, por lo que odiar y despreciar a alguien en el corazón ya es una violación de la verdadera Torah de Vida. Y lo mismo sucede con otros preceptos. ¿De qué sirve circuncidarse físicamente si no se circuncida el corazón? ¿De qué sirve no cometer adulterio físicamente si uno sigue adulterando con la mente sucia?
Esto lo pasan por alto quienes aseguran que el Mesías no dio preceptos y que uno puede hacer lo que le venga en gana si sigue un credo. Aseguran amar, pero es un falso amor emocional que se vuelve odio y libertinaje muy fácilmente.
Es por ello que hoy hasta las iglesias y rabinatos esconden y aceptan aberraciones increíbles.
Otros aseguran que Yeshua vino a cumplir la Torah judaica. Pero el Judaísmo hace sus interpretaciones de los llamados mandamientos (mitzvot) y además añade reglas (takanot) para cumplirlos. Y esas visiones religiosas caen dentro de las "tradiciones de hombres" a las que se referían los Apóstoles y el Maestro mismo.
Famoso es el pasaje donde los fariseos le echaron en cara que sus discípulos no se lavaran las manos, una regla rabínica que no está siquieran en la Torah como tal. Yeshua trajo la verdadera Torah, que no está contaminada y se halla en los corazones de quienes le reciben. Así nos hizo conocer el cumplimiento de la profecía:
porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días —declara YHVH—. Pondré mi Torah dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo. (Jeremías 31:33)
Yeshua fue la clara demostración de que el verdadero mandato son "órdenes internas", esotéricas, no sólo exotéricas, externas, y nada tienen que ver con circuncidarse físicsmente, llevar talit para orar, etc. Es más, mitzvah (ordenanza) viene de tvah, que es conexión, y hace alusión a las conexiones de Cuerpo, Alma y Espíritu, que son las conexiones del principal mandato y el Árbol de la Vida, las que traen el Kosmos de Rectificación (Olam ha Tikun), también llamado Kosmos de Conexiones (Olam ha Berudim).
Por tanto, los mandatos del Maestro no son reglas que uno ha de seguir para recibir bendiciones y entrar en el cielo. El mandato es una Orden Vibratoria de nuestro Ser real, el Yo Soy del que procede de la Voluntad y Conciencia que nos es donada por nuestro Padre Celestial, el Adam Primordial. Por eso quien hace la Voluntad del Hijo hace la Voluntad del Padre, que es DO-narse por Amor. Venir de la Luz a la Oscuridad.
Y quienes pertenecemos al Cuerpo del Hijo estamos llamados a dar ejemplo con comprensión, no con obediencia ciega a algo que uno no entiende. Así lo vemos ahora quienes habiendo morado en la Luz infinita, estamos aquí para florecer, desde la semilla cuya cáscara se rompe. Ser fieles a esta visión es lo único que puede hacernos lograr nuestra misión en la Tierra.