viernes, 3 de julio de 2015

Meditando el Padre Nuestro– Parte II



Tetragrammaton en escritura Paleo-Hebrea



con alfabeto Arameo


Santificado/Recordado
 sea Tu Nombre

3 de Julio del 2015
 
En primer lugar, el Supremo no tiene nombre en el sentido habitual de la expresión. Esto no es como decir Juan o Mateo. Nombrar algo así es limitarlo, y el Supremo es Absoluto ilimitado (Ayn Sof), como ya vimos:
 
Pero en verdad, ¿morará Elohim sobre la tierra? Los cielos y el cielo (Shemy) de los cielos (Shemayim) no son capaces de contenerte. ¡Cuánto menos esta casa que yo he edificado! (1 Reyes 8:27)
 
Y tal como comprendimos, Y´shu habló del Padre Nuestro cuyo Reino o Cielo Absoluto se ha acercado a morar en todos los cielos, incluido el Corazón del Humano humilde. 
 
Ahora se entiende por qué existen varios nombres divinos asociados a Dios.

El primero y más importante es YHVH, que se refiere a la Forma de la Divinidad, no al Todo Ser Ilimitado en sí:
 
tened la Mente que tuvo el Mesías, quien viniendo en la Forma de Dios, no estimó ser igual a Dios (el Todo Ser Ilimitado) sino que se hizo siervo... (Filipenses 2:5)
 
El Todo Ilimitado es de donde procede toda la Manifestación de Luz Cósmica, el Universo o Adam Kadmon, el Anciano de Días, conocido como Tetragrammaton Grande (YHVH), cuyas fuerzas fueron consideradas como emisoras del mensaje divino, y por tanto otras expresiones de Yhvh. Y vienen en forma de Emanación Madre y Palabra Hijo, Logos, lo cual ya aparece aludido en el Antiguo Testamento:
 
YHVH, el Elohim de vuestros padres, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, me manda a vosotros. Éste es para siempre mi Nombre (Éxodo 3:15)  
 
Durante miles de años esto ha constituido uno de los mayores enigmas, pues parece que alude a dos Dioses, pero son uno con sus diferentes emanaciones de Luz.
 
Tan importante era el YHVH que en los Rollos del Mar Muerto aparece en su forma paleo-hebrea, no con letras arameas [1].
 
El Zohar se acerca mucho a su significado original:
 
Antes que Él (Sin Límites, Ayn Sof)) diese forma al mundo, antes que produjera forma alguna, Él estaba solo, sin forma ni parecido con cosa alguna. ¿Quién puede entonces comprender lo que era antes de la Creación? De ahí que esté prohibido atribuirle cualquier forma o similitud, o incluso llamarle por su Nombre Sagrado, o señalarlo con una sola letra o punto...Pero después de que Él hiciera la forma del Hombre Celestial, le usó como vehículo por el que descender, y desea ser llamado por su Forma, que es el Nombre Sagrado YHVH (Zohar, Parte II, Sección Bo, 42b) [2]
 
En tiempos antiguos probablemente se cantaba o pronunciaba en encuentros especiales.
 
Pero muchos creyeron necesario creer en una entidad llamada Yahawah, Yaweh, Yahvé o Jehova, y esto ha creado muchos malentendidos, ya que la Escritura no se refiere al Ser Absoluto en sí, sino a su Palabra de Manifestación o Memra, como explican los Targums o parafraseados arameos de la Escritura. 
 
Por tanto, siempre que en la Escritura se menciona al YHVH se alude a sus Fuerzas de Comunicación, que piden no corromper la esencia del Nombre con religión, ya que el Nombre se recuerda y santifica (se aparta) dentro de cada uno de nosotros, que lo lleva como miembro de la Manifestación Divina:
 
Di pues a la casa de Israel: Así habla [la Palabra/Memra de] YHVH: No lo hago por vosotros, casa de Israel, sino más bien por el honor de mi Nombre, profanado por causa vuestra entre las gentes que habéis ido. Yo santificaré mi nombre grande, profanado entre las gentes a causa de vosotros en medio de ellas, y sabrán las gentes que yo soy YHWH, dice [la Palabra] de YHVH, cuando yo me santificaré en vosotros a sus ojos–Ezekiel 36:22

En el Judaísmo no se pronuncia y lo llaman Ha Shem (El Nombre), aunque muchos siguen sin entender qué significa y acaban poniéndole el título de Señor, que es una alusión del Viejo Dios del Tiempo, Zurvan, Kronos, el Demirugo
 
Esta suplantación tuvo lugar desde que en la Septuginta o Biblia de los 70, se tradujo YHVH como Kyrios, Señor, que va dirigido a esclavos, humanos animales. Un desafortunado malentendido que el Maestro Yshu corrigió en su Enseñanza:

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor (Kyrios); pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre (Juan 15:15).

De modo que el Nombre bien comprendido esconde un secreto profundo.  Por una parte se asemeja al AHABA (Amor en hebreo), pues es casí idéntico: YHVH / AHBH.
 
La primera letra, la Yod, hace referencia a la Esencia Divina, mientras que Alef de Ahaba sería la Conciencia que la recibe.
 
Luego HVH puede hacer alusión tanto a HAVA, la Pura existencia, pero también a HOVEH, que es Destrucción, la Existencia temporal desconectada del Origen y regida por Gobernantes (Archontoi) del Espacio-Tiempo, que no tienen Misericordia, sino un exceso de Rigor. Por eso sólo el YHVH que es AHABA puede ser el Verdadero YHVH y no su reflejo. Lo mismo ocurre con el Amor, a menudo es Roma, destrucción, mentira, violación...
 
El Verdadero Nombre es pues la Esencia divina originando la Existencia Purificada y liberada de lo Temporal, igual que la semilla da un árbol, con su luz y esplendor. 
 
En otras palabras YHVH es el Amor Inteligente que hace surgir todas las cosas con Vida de Luz. Eso no impide que haya posibilidad de corrupción y falsificación de la Existencia, un Falso Yhvh, que es el que adora la Religión con sus ideas sobre un Dios Señor creador.
 
Ahora, al comprender las cuatro letras en la mente, su sentido profundo puede generar una gran serenidad y fuerza. No nos dirigimos a una entidad, sino al sentido de Existencia Inmortal.
 
La enseñanza hebrea señala que al contraerse para darlo Todo, el Supremo abre un espacio Madre que es llenado con una Luz Primordial que tiene tres aspectos: Padre, Hijo y Espíritu del Santo (Ruach ha Kodesh), que los une a ambos, siendo Sabiduría y Amor.
 
A su vez, esa Luz Primordial, contiene en potencia cuatro mundos, representados también por YHVH y mencionados en este sorprendente pasaje:
 
Trae a mis hijos desde lejos, y a mis hijas desde los confines de la tierra, a todos cuantos llevan mi Nombre, que yo los engendré, formé e hice para mi gloria (Isaías 43:6)
 
El Mundo de Emanación es Atzilut, el Mundo de Gestacióin (no creación) es Beriah, el Mundo de Formación es Yetzirah y el Mundo físico de Acción es Assyah.
 
Estos mundos son desplegados por la Palabra o Vibración inteligente, manifiestando la Luz dentro de la Manifestación: Hágase la Luz...
 
Así se hizo posible la oscuridad, que es ignorancia, ausencia del Luz, y con ello la posibilidad de libre elección entre la Luz o Oscuridad.

Se entiende así por qué los profetas existencialistas como Isaiyah, Eliyah y Zacariyah tenían una visión No Dualista de la Realidad:

 
Yo soy YHVH, y no hay ningún otro; fuera de mí no hay Dios (Elohim). Yo te ceñiré, aunque no me has conocido, para que se sepa que desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, no hay ninguno fuera de mí. Yo soy la Existencia (YHVH), y no hay otro; el que forma la luz y crea las tinieblas, el que causa bienestar y crea calamidades, yo soy YHVH, el que hace todo esto–Isaías 45:6-7 
 
Es también obvio que adorar al Ser que lo es Todo y hace posibles todas las cosas, es imposible si no es a través de las energías de su Luz, como la Palabra que forma la Vida:
 
Al principio era el Verbo –Juan 1:1
 
Muchas veces y en muchas maneras habló Dios en otro tiempo a nuestros padres por ministerio de los profetas...en estos días nos habló por su Hijo...que siendo irradiación de su Esplendor y la impronta de su substancia y el que con su poderosa palabra sustenta todas las cosas (Hebreos 1:1)
 
Palabra de YHVH, que extiende los cielos, fundamenta la tierra y forma el aliento [ruaj, viento emocional] dentro del hombre (Zacarías 12:1)
 
De los manuscritos del Mar Muerto conocidos como Targums se deduce que la Enseñanza de los profetas distingue entre el Nombre referido al Todo y el Nombre referido su Verbo-Palabra, a sus poderes creadores:

Y Elohym dijo a Moisés: Yo soy el que Soy–Éxodo 3:14
 
Targum de Yonatan: Y la Palabra de Elohim dijo a Moisés: Yo soy el que Soy.

Esto no debiera ser motivo de confusión, pues sólo hay Un Solo Amado. Pero en el hombre se manifiesta a través de la consciencia y amor llamado Espíritu Santo, el cual nos conecta con la Luz o Palabra del Hijo, y así con el Padre origen, disolviendo todos los engaños egoístas de la oscuridad interior.

Sólo el Amado puede realmente decir y sentir “Yo Soy” en el interior de cada Hijo de Luz. De hecho, la Palabra dijo a Moisés: Yo seré el que seré (Ehye asher Ehye), refiriéndose a un punto futuro en que la humanidad evolucionaría hasta el punto de poder reflejar el Nombre y ser vehículo divino.
Razón por la cual existe el segundo llamamiento: 
 
no tomarás el Nombre de Yhvh Elohim en vano (Éxodo 20:7). 

Cuando encarnamos el Nombre en pensamiento, obra, y acción, dejamos de ser meras criaturas bípedas semi-animales. Nuestra mente y corazón son tan poderosos que hacen real todo lo que piensan y sienten. Si piensas que eres un pecador y criatura mortal imperfecta, eso manifiestas, negando la Palabra Divina.

Santificar el Nombre es dejar que la Voluntad del Padre se exprese a través nuestro, formando los cuatro niveles de nuestro ser: cuerpo de luz pura, emociones puras, mente pura y voluntad pura.

Así uno se convierte en los sentidos del Eterno, permitiéndole conocer su resplandor. El humano está destinado a ser expresión y ventana del Amante Inmanifestado.

Esto nos permitirá comprender las siguientes partes del Padre Nuestro.

__________________
 
[1] Originariamente la lengua oral hebrea se solía escribir en escritura Paleo-Hebrea, que derivaba de la Fenicia, y fue empleada por los profetas, al menos a partir del siglo X a.C, hasta el siglo VI a.C, que es cuando se comenzó a adoptarse la escritura Aramea.

Sin embargo, ciertos documentos del Mar Muerto revelan que los Esenios preservaron la forma Paleo-Hebrea del Nombre en documentos con escritura Aramea:

miércoles, 1 de julio de 2015

Meditando el Padre Nuestro – Parte I



1 de Julio del 2015

Hoy y los próximos días veremos el Padre Nuestro, resumiendo su sentido frase por frase en su sentido original, respetando la enseñanza que contiene, que se expresa en nueve pasos, como las Nueve Bienaventuranzas, pues Nueve son los dones del Espíritu y  nueve las Energías fundamentales del Universo. La primera aproximación es la siguiente:


1.Padre Nuestro 
 
2.que moras en los 7 Cielos 
(Luz Madre omnipresente)

3.Recordado sea tu Nombre 
(Hijo de Luz, Vida & Amor sereno)

4.Venga a nosotros tu Reino 
(Auto-Soberanía & Abundancia de Vida)

5.Hágase tu Voluntad en la Tierra 
así como es en los Cielos 

6.Danos hoy el Pan Supersubstancial 
(Sabiduría primordial)

7.Suelta nuestras deudas espirituales en la medida en que perdonamos a nuestros deudores [quienes nos ayudan a ver nuestras debilidades].

8.No nos dejes caer en la tentación [y contiendas del hombre animal, más libéranos del Mal,
limpiando nuestro orgullo e impulsos negativos del corazón evitando así ataduras y severidad celestial]

9.Pues tuyo es el el Reino, La Fuerza y Esplendor Manifiestos

Amén [Así es, Así será]
 
Ahora, antes de entrar a comprender cómo meditar esta oración, debemos preguntarnos: ¿a qué Padre se refiere? ¿qué son los cielos donde mora? ¿por qué es nuestro y no sólo del Hijo Divino que se encarnó hace 2000 años? ¿qué buscamos realmente con esa oración?
 
La forma más elevada de oración es la actividad espontánea de la silenciosa Inteligencia de Amor, la Conciencia Divina dentro de nuestros cuerpos físico y astral. Oración se compone de Or (Luz/Origen) y Acción. Por tanto la verdadera oración es la Acción del Origen.

Sin embargo, sentirla requiere una atención y despertar que difícil de mantener debido a nudos físicos y psico-energéticos que cortan la conexión con niveles profundos de nuestro Ser. 

La humanidad está estancada con un amor reprimido que se transforma en frustración, odio, orgullo, envidia, ansiedad, dudas y falta de auto estima. 


En vez de querer dar, se ansía recibir, pues la conexión y Plenitud interior faltan. Pero para dar, primero hay que recibir la influencia de Luz o espíritu primordial que mora en nuestro núcleo más profundo, como átomo del Esplendor Divino.


Por ello son necesarias la meditación y oración conscientes, las cuales facilitan una disposición adecuada que ayuda a limpiar la ventana del corazón. 


Las oraciones pueden ser de ordenación, o recapitulación. Y estas dos formas las hallamos en el famoso Padre Nuestro, enseñada por el Maestro (Mateo 6), aunque era una reformulación de una vieja oración hebrea.

Otro ejemplo de recapitulación es la oración tradicional hebraica, la Shema, que el mismo Maestro recita al citar el pasaje de Deuteronomio 6:4:  

Escucha Israel, las Fuerzas Existenciales (Yhvh Elohim) son Existencia en Unicidad (Yhvh Ejad).  Amarás a Yhvh Elohim con todo tu Corazón, con todo tu Alma, con todas todas tus fuerzas toda tu Mente (Lucas 10:27)

Pero pocos parecen escuchar las recomendaciones del Maestro:

Y cuando ores, entra en tu cámara y cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo oculto/íntimo (kryptos); y tu Padre que ve en lo escondido, te recompensará.Y orando, no seáis como los gentiles, que piensan ser escuchados por su mucho hablar–Mateo 6:5-7


De nada sirve rezar de en alto y de carreras, como se hace habitualmente en las iglesias; no se trata de vomitar palabras sino de saborear su significado, que en este caso proviene del hebreo y arameo. Si uno no sabe lo que dice ni cómo lo dice, lo mejor es callar; el silencio interno siempre será más productivo. 
 
Por eso hay que meditar lo que internamente recitamos. Así que vamos a ello.

1.Padre (Abba) nuestro que estás en los Cielos (Shamayim).

Y´shua/Yshu solía referirse al Padre como el único Dios verdadero (Juan 17). Es conocido en Sabiduría hebrea como Ayn Sof Aur o Luz del Ilimitado. Y esta oración alude al Padre Nuestro en los cielos (Shmaya en arameo) y al Padre que está en lo secreto/escondido, un aspecto más íntimo y próximo, conocido en el Árbol de la Vida como Sabiduría o Hochmach, cuya personificación es precisamente el Padre, Abba. Y aunque la Mente del Padre Universal viene del Cielo Absoluto, en realidad mora en todas las Sefirot o Esferas de verdadera Sabiduría, en los 7 Cielos (Shamayim) y Cinco Árboles Sefiróticos. Por eso en arameo dice Shmaya, que son los Shamayim o Cielos en hebreo.
 
Pero esto sólo es posible porque el Maestro Logos trajo las claves de comprensión para recibir la Emanación de Luz Primordial:  
 
el Malkut/Reino de los Cielos se ha acercado (Mateo 4:17)
 
el Reino de Dios se ha acercado (Lucas 10:9)

El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: "¡Mirad, aquí está!" o "¡Allí está!" Porque he aquí, el reino de Dios está entre y dentro de vosotros 
(Lucas 17:21) 
 
El Reino del Padre está esparcido por toda la tierra pero la gente no lo ve (Dichos de Yeshua, Testamento de Tomás)
 
Esta realización no era plenamente posible hasta que alguien la señalara y manifestara en la Tierra, el Reino o Malkut físico. Antes de la llegada del Maestro, incluso se manifestó lo siguiente:

Pero en verdad, ¿morará Elohim sobre la tierra? Los cielos y el cielo (Shemy) de los cielos (Shemayim) no son capaces de contenerte. ¡Cuánto menos esta casa que yo he edificado! (1 Reyes 8:27)
 
Curiosamente, el término hebreo Abba aparece incluso en los manuscritos griegos como tal, preservado así a modo de pista para aquellos que “tienen ojos y oídos” [1].

Y aunque a menudo Abba se traduce como Padre, en hebreo los hijos también llaman Abba a la madre y a parientes cercanos.

De hecho, Y´shua se refería al Abba pero sin olvidar su Espledor, o Espíritu Madre, ya que Dios es Padre engendrador y Madre gestadora/criadora. Por eso, los Esenios, herederos y custodios directos de la enseñanza del Maestro, hablaban del YHVH Padre y de Yhvh Elohim o fuerzas maternas, que serían mensajeros de Luz y ministros de fuego, ayudantes (Hebreos 1-2).  

Hay que tener en cuenta que el Maestro enseñaba con lo que él mismo denominó Llave del Conocimiento:

¡Ay vosotros, doctores de la ley! Que os habéis apoderado de la Llave del Conocimiento (kleis tes gnoseos); y ni entráis vosotros, ni dejáis entrar –Lucas 11:52


Dicha llave es lo que los místicos hebreos, incluido Pablo (1 Cor 2:7-8), llamaron
Sabiduría Escondida, Jokmah Nishtar, cuyas iniciales esconden la palabra Don Divino, Chen. Dicha Sabiduría fue presentada al primer Adam y a los Profetas, pero quedó gradualmente escondida con la Caída de la Humanidad, sobre todo cuando el Primer Adam fue engañado y cuando el pueblo de Israel (almas adámicas no caídas) idolatró al Becerro de Oro por medio de la religión orionina (Tauro está a la derecha de Orión), rechazando así la Torah de Luz, que no estaba escrita en piedra sino en zafiro, símbolo del alma (Éxodo 32:16). 

A consecuencia de ello, el pueblo de Israel sólo pudo recibir una Torah codificada en piedra, que nadie supo entender, pues sólo la interpretan de modo carnal, sin su alma alegórica y su espíritu de vida (Éxodo 34:1)

Y bajo la luz de la Sabiduría Primordial la palabra Abba cobra su sentido más elevado y transformador.

La idea de Padre no tiene nada que ver con una mentalidad patriarcal, sino que es simplemente la expresión natural de la Vida.


En Hebreo Padre, Abba, se escribe AB (Alef, Bet). Alef significa Inteligencia de Luz que conecta el mundo de arriba y el de abajo, mientras que Bet es la  Casa, el aspecto espacial femenino.


En cuanto al vocablo cielos, Shamayim, se compone de la letra Shin, que significa Fuego espiritual, y el vocablo Mayim, que significa Aguas de Misericordia.

Según el Lenguaje de las Ramas de la Torah, las Aguas suavizan el Fuego, y de su unión nace el Espíritu Santo compasivo, la Luz que se asocia a la Madre y a la Hija o Alma Humana, donde nace la semilla del Hijo.

Del Alma se habla en Isaías 66:10

¿Yo, que hago dar a luz, no estaré de parto? dijo el Verbo existencial (Yhvh Elohim). ¿Yo, que hago engendrar, seré detenido? dice tu Dios. Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella. Para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que ordeñéis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria

La Oda 19 de Salomón es aún más clara: el Espíritu Santo abrió su entrañas y mezcló la leche de los dos pechos del Padre (Abba) [2]

Leche de los pechos del Abba. Curiosa sugerencia ¿no? 

El alma de la Torah enseña que para poder generar multiplicidad, el Ilimitado Ayn Sof disminuye sus vibraciones en una contracción (tzimtzum) para abrir un Vientre donde toda la Manifestación pueda tener lugar.


El vientre se llena así de Aguas o Substancia de Luz, donde nace el Verbo Manifestador.

En medio de ese Océano de Luz se halla Gran Rostro del Anciano de los Días (Atik Yomim), el Abuelo, que es el Padre u Origen de la Emanación llamada Padre Verbo/Logos/Sabiduría.



Antiguamente el Gran Rostro se representaba como un punto en medio de un círculo.


En el Árbol de la Vida se conoce como Kether, Corona, mientras que para los Pitagóricos era la Mónada.

Así pues, la frase del Padre Nuestro significa, literalmente: Padre Nuestro que moras en el Espíritu Madre lleno de Vida, Luz & Misericordia serena.


Mañana veremos qué podría significar Santificado sea tu Nombre, pues ya se ha olvidado que al Supremo no se le puede conocer más que por su Nombre, la Vibración de Existencia pura, Havayá/YHVH, el resplandor que contiene toda la Manifestación y que se refleja en los cuatro niveles del Humano pleno.

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[1] Ireneo, Eusebio y otros Padres de la Iglesia, manifestaron que los primeros evangelios fueron escritos en hebreo y arameo. Algunos incluso citaron fragmentos con el significado original de ciertas palabras, todo lo cual fue sorprendentemente ignorado por las corrientes oficiales del cristianismo.

Por otra parte, a partir de algunas cartas apostólicas sabemos que los discípulos cercanos a Y´shua tenían buenas razones para no entregar un gran conocimiento a cualquiera, y que sólo daban pistas, manteniendo los evangelios nazarenos originales exclusivamente para algunos grupos judíos. Luego se hicieron versiones alternativas para los griego parlantes, para evitar manipulaciones del contenido, como en realidad sucedió, especialmente en el proceso de traducción del hebreo y arameo al griego.

El objetivo era llegar a lo que Yshua llamaba "ovejas perdidas de Israel", es decir, aquellos corazones que buscan y luchan por encontrar el Amado, a pesar de hallarse entre los gentiles.

[2] http://gnosis.org/library/odes.htm

[3] Sobre la Trinidad: El Anciano de los Días tiene tres cabezas. Él se revela en tres arquetipos, los cuales forman uno solo. Él es así simbolizado por el número tres. Ellos se revelan en uno al otro: primero la Sabiduría secreta y oculta (Hochmah Nishtar); por encima, el Santo Anciano [de los Días]; y por encima se halla el Uno Incognoscible [Ayin Sof]. Nadie sabe lo que contiene; está por encima de toda concepción. Por tanto es llamado 'inexistente' [Ayin]' (Zohar, III. 288b). 

Más información sobre la Trinidad en:

http://cantoderealidad.blogspot.com.es/2017/06/desvelando-la-trinidad.html



martes, 30 de junio de 2015

Consejos del Sentido Común


Para los que sepan, o quieran aprender inglés,
alguien ha subido una buena recitación,
con música del maestro armenio,
arreglada por su alumno Thomas de Hartmann.


La siguiente lista de 82 consejos apareció por primera vez en la autobiografía La Danza de la Realidad, de Alejandro Jodorowsky, director de cine y artista terapeuta.

Según nos narra el autor, estos consejos le fueron dados a conocer por una mujer apodada Reyna D´Assia, quien en el relato se presenta como hija de G.I.Gurdjieff, maestro armenio de danzas y desarrollo interior. 

Teniendo en cuenta el sabor novelesco y simbólico de muchos de los acontecimientos descritos, a veces es difícil separar la realidad factual de la realidad simbólica, al igual que en las  películas de Jodorowsky y la obra Encuentros con Hombres Notables, autobiografía del propio Gurdjieff.

A pesar de ello, estos llamados "mandamientos" que ella atribuye a su padre, parecen reflejar muchas de las actitudes del maestro armenio.

Merece bastante la pena meditar sobre cada uno de ellos, independientemente de la veracidad de la fuente y los eventos en que fueron supuestamente presentados.

Impulsan de manera casi abrumadora a vivir con un sentido común verdaderamente universal.

Reyna de Assia al habla:

Nos han maleducado, vivimos en un mundo competitivo donde la honestidad es sinónimo de ingenuidad. Tenemos que desarrollar ciertas buenas costumbres. Algunas de ellas parecen simples, pero son muy difíciles de realizar. Por creerlas nimias, no nos damos cuenta de que son la llave de la consciencia inmortal. Te voy a dictar los mandamientos que me enseñó mi santo padre: 

Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces. 

Termina siempre lo que comenzaste. 

Haz lo que estás haciendo lo mejor posible. 

No te encadenes a nada que a la larga te destruya.

Desarrolla tu generosidad sin testigos. 

Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.

Ordena lo que has desordenado. 

Aprende a recibir, agradece cada don. 

Cesa de autodefinirte. 

No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo. 

Ayuda a tu prójimo sin hacerle dependiente. 

No desees ser imitado. 

Haz planes de trabajo y cúmplelos. 

No ocupes demasiado espacio. 

No hagas ruidos ni gestos innecesarios. 

Si no tienes fe, imítala. 

No te dejes impresionar por personalidades fuertes.

No te apropies de nada ni de nadie. 

Reparte equitativamente. 

No seduzcas.

Come y duerme lo estrictamente necesario. 

No hables de tus problemas personales. 

No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos. 

No establezcas amistades inútiles. 

No sigas modas. 

No te vendas. 

Respeta los contratos que has firmado. 

Sé puntual. 

No envidies los bienes o los éxitos del prójimo. 

Habla sólo lo necesario. 

No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.

Nunca amenaces. 

Realiza tus promesas. 

En una discusión ponte en el lugar del otro. 

Admite que alguien te supere. 

No elimines, sino transforma.

 Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla. 

Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo. 

Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar. 

No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.

Transforma tu orgullo en dignidad. 

Transforma tu cólera en creatividad. 

Transforma tu avaricia en respeto por la belleza. 

Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.

Transforma tu odio en caridad. 

No te alabes ni te insultes. 

Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera. 

No te quejes. 

Desarrolla tu imaginación. 

No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido. 

Paga los servicios que te dan. 

No hagas propaganda de tus obras o ideas. 

No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad. 

No trates de distinguirte por tu apariencia. 

Nunca contradigas, sólo calla. 

No contraigas deudas, adquiere y paga enseguida. 

Si ofendes a alguien, pídele perdón. 

Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público. 

Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos. 

No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció. 

No conserves objetos inútiles. 

No te adornes con ideas ajenas. 

No te fotografíes junto a personajes famosos. 

No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez. 

Nunca te definas por lo que posees. 

Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.

 Acepta que nada es tuyo.

Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades. 

Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.

No mires con disimulo, mira fijamente. 

No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida. 

En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado. 

Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos. 

Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer. 

Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz. 

No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle. 

Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia. 

Vive de un dinero ganado por ti mismo. 

No te jactes de aventuras amorosas. 

No te vanaglories de tus debilidades.

Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo. 

Obtén para repartir. 

Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar...