lunes, 1 de mayo de 2017

El Engaño del "Adámico Pecado Original"

William Blake, Elohim forma a Adam

Yahvé Elohim hizo a Adam caer en un profundo sueño (Génesis 2:21)

Y tras ese enigmático sueño, acontece la famosa tentación de la Serpiente, que lleva al tan cacareado pecado de Adam y Eva, con el que taradas mentes carnales han infundido sentimiento de culpa patológica para someter y controlar a huérfanos desprevenidos. Algo que resultó muy exitoso. 

Pero es hora de preguntarse, ¿quién en estado de somnolencia puede obrar y pecar a voluntad y conscientemente? 

Y para continuar, es necesario matizar que la verdadera traducción del término hebreo para pecado, jet, es "fallar el blanco", un estado rectificable siempre y cuando no haya llevado a la destrucción. 

En la Torah interior/espiritual no existe tal cosa como Ley de enjuiciamiento condenatorio ni transgresión de legalismos religiosos, sino presencia o ausencia de Orden de Vida. De hecho, el pecado fue definido por Yojanan como la transgresión del Orden/Instrucción (1 Juan 3:4), donde el Amor es la plenitud del Orden/Instrucción (Gálatas 5:14) Orden/Instrucción del Espíritu de Vida (Romanos 8)

De modo que para alguien en la senda interior, pecado es salirse del flujo de Amor auto-transcendente y Vida.

Por contra, las nociones religiosas de "pecado" son de por sí legalistas y destructivas, fomentando  acusaciones tales como: "soy un débil miserable que no valgo, un perdedor, y vosotros unos malditos y repugnantes pecadores, condenados al infierno eterno y al dolor con vuestros demonios y espíritus impuros...En nombre de tal o cual deidad yo te condeno, Satanás..."

Son, ciertamente, expresiones serviles carentes de amor consciente, típicas de toda religión carnal y brujeril, muy extendidas y arraigadas en la enfermiza y distorsionada noción de pecado, que implica acusarse y acusar a otros por medio de juicios que sólo sirven para hacer dóciles y manejables a las masas, incapaces de comprender las enseñazas del Maestro:

Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz (Mateo 6:22).

Y es que el ojo enfermo sólo condena en otros la oscuridad que juzga en sí mismo, o mejor dicho, en su "personalidad programada por el sistema"

La Matrix del Sistema Cultural Imperante es como un virus psíquico auto-replicante: cuanta más oscuridad condena la gente en otros, más se endemonia y condena a sí misma.

De ahí las incesantes divisiones, luchas y sufrimientos internos, así com el odio por los demás, que viene de la total ausencia de Amor por la "verdadera Esencia que mora dentro de cada uno", la Luz más profunda, que nunca condena lo oscuro, sino que lo sufre, lo soporta, lo ilumina y lo transforma, siendo ésa es su misión, para la cual fue puesta en vehículos, como el alma psíquica y el cuerpo físico:

Entonces Elohim [arquitectos angélicos, Madre Naturaleza Divina, con permiso del Padre Fuente] dijo: hagamos a Adam [humanidad] a nuestra imagen [de Luz] y semejanza [natural] –Génesis 1:26

Y Yhwh Elohim [Madre Naturaleza Divina] tomó polvo [estelar] de Adamah y le insufló aliento [neshamah] de vida de modo que Adam [humanidad] vino a ser alma viviente [nephesh jaya]–Génesis 2:7

Ese soplo, hálito o Espíritu de Vida es la energía conectada a la voluntad divina que emana del Todo Ser Infinito o Padre. Por tanto, el Adam edénico, hecho a imagen y semejanza del Adam Primordial, Padre-Madre divino, tenía una inteligencia que llevaba impreso Su Nombre: Amor, Vida, Luz y Paz, representados por el silencioso YHWH, en contraste con el ruidoso y engañoso Dios de este Mundo (2 Cor 4:4), Jehová o Yahvé, el Semi-Hacedor o Demiurgo.

Y con ese divino Espíritu de Vida se formó a un ser alma viviente, un vehículo corpóreo, con pensamientos y emociones, quizá no contaminadas, pero propensas a incurrir en maquinaciones oscuras.
 
Jamás hallarás los límites del alma, tan profunda es su inteligencia (Heráclito)

¿Cómo entonces se corrompió el alma de la humanidad Adámica olvidando su Espíritu de Vida?

Lo cierto es que el Génesis nos habla de un Adam más bien angélic que de algún modo se "convirtió" en un ser dual, un Adam-Eva, que jamás pudo cometer un pecado original libremente porque a estaba bajo un  profundo sueño, y por ende era resultado de una manipulación. Un hecho que también se indica en múltiples mitos antiguos.

Simbólicamente, Adam, Eva y Serpiente hacen referencia a tres aspectos de un ser híbrido dual, con su mente espiritual, su psique emocional y su ego corporal subconsciente, i.e, la Serpiente.

En otras palabras, el profundo sueño en el que entró parte de la humanidad angélica generó "la Caída" a un nivel de existencia animal, donde el alma adámica habitó en criaturas de carácter reptiliano/anfibinao, diseñadas por vaya usted a saber qué bichejos, cuya "semilla genética" sigue dominando el enfermizo comportamiento de la presente humanidad caída.

pongo enemistad entre ti [semilla de la serpiente] y la mujer [espíritu de vida]–Génesis 3:15

Numerosos indicios indican que ese ser dual llamado Adam-Eva era no sólo depositario del Espíritu de Vida, sino de dos genéticas angélicas contrapuestas, que en la mitología sumeria vienen a ser representadas por los hermanos Enlil y Enki, cuyas dudosas intenciones les convierte a ambos en fuente de la "semilla de la serpiente". 

Según textos antiguos, como el Zohar o el Libro del Apocalipsis, una parte de los seres angélicos fueron seducidos por un engaño satánico y accedieron a comer del Árbol de la Ciencia, mezclándose con el mundo físico vía genética. 

he aquí, un gran dragón rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas había siete diademas. 4 Su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra (Apocalipsis 12:3-4).

Sin embargo, otra parte de la humanidad angélica no cayó en la trampa, aunque fue de algún modo afectada por la situación y se vieron obligados a intervenir.

El Zohar especifica que los siete grandes patriarcas, hombres justos, eran chispas no caídas del Alma de Adam. 

Así se sobreentiende  que sus almas entraron en cuerpos hominoides para instaurar una nueva genética mesiánica cuyo modelo universal se completó en Yahoshua/Jesucristo, enseñando el camino de transcendencia y vuelta al Edén.

Una información que religiosas mentes carnales siguen omitiendo, junto con las palabras del apóstol Pablo al respecto de este asunto:

la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperan porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la Creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora (Romanos 8:20-22 RV)

el pecado [comportamiento pasional errático] entró en el mundo por un Adam [humanidad manipulada] y la muerte por el pecado...si por la transgresión de uno murieron muchos, mucho más la gracia de Dios y el don por la gracia de un Adam [Humanidad Regenerada] Yahshua/Jesucristo (Romanos 5:12)

¿Pero por qué y para qué se dejó que Adam cayera?

Simple: para comprender la oscuridad es necesaria vivirla y superarla desde dentro.  

Una respuesta evidente de sobra explicada en tradiciones antiguas que fueron acalladas por el Imperio Babilorromano, cuya filosofía del engaño sigue gobernando la religión y la política en todas sus formas. 

Evidentemente, el vocablo Yahvé Elohim, así como el vago Señor/Baal, no son unívocos y según los Evangelios y otros textos antiguos son claras referencias a los seres angélicos oscuros y ministros sacerdotes que hacen de Dios de este Mundo (2 Cor 4:4), instituyendo las teocracias religiosas conocidas en todo el globo.

Ahora bien, el origen de dicha oscuridad radica en la contracción o tzimtzum del Corazón donde mora el Ser Infinito, de quien emana Luz como aire de los pulmones, que cuando se vacían para dar espacio a la Creación, abren la posibilidad para el "abismo de deseo" y el marchitarse del Tiempo, el viejo dios Kronos que todo lo corrompe, a menos que haya un retorno del aire, es decir, la Luz de Vida y fuerza auto-transcendente llamada Amor consciente.

Precisamente, la oscuridad del Tiempo vino en forma del llamado Gran Dragón y sus ángeles caídos (Apocalipsis 12:9), cuyo Sistema de Oscuridad rigen toda la civilización terrenal conocida.

Las mismas Escrituras indican que ellos ya la habían liado parda en otros siete niveles temporales, imponiendo su falsa justicia, dejando varios sistemas solares como un sembrado de papas contaminadas:

y la tierra quedó vacía y desordenada (Génesis 1:2)

Y mientras se iniciaba la regeneración para una nueva creación, se les permitió meter su "zizaña" (Mateo 13), es decir, "basurilla genética" –llena de deseo egoísta– en el maravilloso diseño del cuerpo luminoso del nuevo Adam. Todo con vistas a crear las condiciones de auto-conocimiento y superación del Imperio de la Muerte. 

Un riesgo que al final dio como resultado la posibilidad más dolorosa, que era caer antes de tiempo en manos de los predadores en su reino de muerte, donde el "divino espíritu de Adam" fue arrastrado por su vehículo, un "alma dividida" (mente/emoción, Adam-Eva), sufriendo lo que ya todos conocemos:

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció y no abrió su boca (Isaías 53:7)

Un pasaje que muchos malinterpretaron, asociándolo sólo a una persona y no al cuerpo colectivo del Mesías, al cual no pertenece todo el mundo.

Yahoshua mismo señaló que las autoridades religiosas pertenecen sobre todo a este mundo:

¡Serpientes! ¡Raza de víboras! (Mateo 23:33)

Vosotros sois hijos de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre queréis hacer (Juan 8:44)

Tristemente, la idea de "pecado original de Adam", pésima interpretación de San Agustín, fue empleada por carnales dictadores religiosos que se dedicaron a condenar y quemar a quienes simplemente habían heredado una "menor cantidad de defectos genéticos transgeneracionales" que venían de Ángeles Caídos, los llamados Reyes de Edom o Edomitas, que contribuyeron a formar y maleducar a la primera humanidad.

La falsa idea fue de hecho un perfecto motivo para que la oscura teocracia pagana gobernase el mundo con la vieja idea del héroe Salvador cuya sangre de sacrificio lava los pecados, aunque en este caso había que creer y obeceder a ciegas, postrándose ante iconos, estatuas o besando los saturninos anillos de autoproclamadas "autoridades" sedientas de poder.

Pero entonces llegó el tiempo de abandonar viejos ídolos y exponer a los falsos vicarios; el tiempo de escuchar a la Esencia, para formar parte de aquello que nunca cayó:

Yo soy la Luz del mundo (Juan 8:12)
 

Vosotros sois la Luz del mundo (Mateo 5:14)

He sido crucificado con el Mesías, y no soy yo quien vive, sino que es el Mesías quien vive en mí (Gálatas 2:20)

ahora sois Luz en YHWH [Amor, Vida, Luz, Paz]; andad como Hijos de la Luz (Efesios 5:8) 

vosotros sois el cuerpo de Cristo/Mesías y cada uno individualmente un miembro de él (1 Cor 12:27)

Y si vosotros sois de Cristo/Mesías [Primer y Último Adam], ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa (Gálatas 3:29)

os habéis vestido del Nuevo Adam [de Luz], el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó (Colosenses 3:10)

Cuando no soy atrapado por mi "ego oscuramente programado", entonces la Conciencia de Vida es en mí.  

¿Dónde están pues los verdaderos miembros del Mesías? 

Ya no cabe demorarse más para manifestar la Luz, disolviendo todas los engaños programados.

¿Qué pecado, qué debilidad, qué oscuridad puede realmente dominar cuando reconocemos que nuestro verdadero Ser es Luz increada, y nuestro verdadero cuerpo un vehículo luminoso, Templo de la Mente Divina, que procede de la Fuente Padre Omnipresente?


Si las puertas de la percepción se depuraran, todo se aparecería al hombre tal cual es: infinito (William Blake) 

Y puesto que el tiempo de la gran desvelación ya comenzó, la próxima vez seguiremos exponiendo las ideas distorsionadas sobre la Trinidad.
 

domingo, 16 de abril de 2017

Resurrección de Nuestro Ser



Ángel de la Resurrección
                          Penna. Memorial de la Segunda Guerra Mundial
                                 Estación 30 de la calle Philadelphia
 
Llega a ser el que eres (Píndaro)

La Resurrección no es otra cosa que la reconstitución de nuestra naturaleza a su forma original (San Gregorio de Nisa, Sobre el Alma y la Resurrección) [2] 

Asumiendo que esa forma original es nuestra esencia inmortal, el Alma Divina no caída, cuerpo del Mesías, es preciso atisbar que mora allende el estado que gozó el Primer Adam en el Jardín del Edén.

De modo que si alguno está en Cristo [Luz y Vida], nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Corintios 5:17).

en Él vivimos, nos movemos y existimos (Hechos 17:28) 
 
Por tanto, la resurrección es aún más perfecta que la de la inocencia edénica de la que cayeron las chispas del Alma Humanidad, ya que la Nueva Creación contiene la vivencia y trascendencia de la propia muerte.



El lado interno de Génesis 2 implica que existimos en una Creación caída desde el día en que el "alma viviente" o Adam fue puesta a dormir y dividida en una parte espiritual (mente superior) y otra inferior (mente emocional, Eva), que quedó atrapada en aquella antigua criatura llamada la Serpiente.

El Alma humana fue así condenada a meter la pata y aventurarse a experimentar el Árbol de la perfección o completud (ha Tob) y la imperfección (ha Ra), que implica la muerte. 

Dice el Zohar que Adam comió del Árbol del Conocimiento antes de tiempo. ¿Y acaso tuvo opción?

la creación fue sujetada a futilidad, no de su propia voluntad, sino por aquel que la sujetó, sobre la base de la esperanza (Romanos 8:20)



Génesis 1:2, Isaías 45:18 y otros pasajes revelan que esto fue el resultado de una Caída celestial anterior, y realmente hizo posible una reconciliación de la antigua Creación Caída por medio de la Gracia Divina en una nueva creación

La nueva creación se funda en las manifestaciones del Todo Ser Infinito, que son su Emanación o Nombre/Personalidad, i.e YHWH (All I Am), un código armónico.

Dicho Nombre se manifiesta como Camino de Amor, Vida, Luz y Paz intemporales, y vino a ser plenamente expresado por Yehoshua, que en hebreo significa la Salvación es Yo Soy Amor, Luz, Vida y Serenicad, y que a menudo se confunde con la persona que lo encarna, como el Nazareno histórico.

Esa Esencia de Amor, Vida, Luz y Paz también es considerada Cabeza, de un cuerpo cósmico de Luz, una Persona colectiva, nuestras Almas (Colosenses 1: 19-20).
 

Ahora sólo queda manifestar el resto de dicho Cuerpo, crucificando el ego y resucitando desde esta creación caída.

He sido crucificado con Cristo y ya no vivo, sino que Cristo [Vida, Luz y Amor] vive en mí (Gálatas 2:20)

Y ésta es la razón por la cual Cristo/Mashiaj nunca debe ser visto como un ídolo personal externo que nos resucita si le adoramos, sino como nuestro verdadero Ser, Esencia o Alma divina.

... Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo [Vida y Luz] en vosotros, la esperanza de gloria (Colosenses 1: 26-27)


Y las chispas remanentes del Alma Divina esperan en los reinos celestiales, listas para guiar a sus contrapartes terrenales (nosotros), permitiendo que la creación caída sea devuelta a su perfección no caída, como la luz del espíritu que brilla sobre el agua para hacerla evaporarse, sublimándola.

Estas semillas de luz o logoi eran también conocidas como "contrapartes angélicos" o incluso "llamas gemelas", como esas curiosas "llamas dobles" que fueron encendidas en las cabezas de los Apóstoles durante Pentecostés (Hechos 2). 


Sin nuestro verdadero Ser, nada podríamos hacer, ni siquira vivir ni renacer.

Bienaventurado el hombre cuya cara refleja el rostro del Hombre de arriba (Zohar)

Mira que no desprecies a uno de estos pequeños. Porque les digo que en el cielo sus Ángeles siempre ven el rostro de mi Padre que está en los cielos (Mateo 18:10).
 


Nuestro Alma divina no sólo mira hacia nosotros, sino que tiene acceso al Espíritu del Padre Fuente, y sin ella la Luz superior no llegaría hasta aquí, pues en esas esferas no cabe oscuridad alguna, sino sólo Luz creciente.

Por eso San Gregeorio añadió que eventualmente, después de la apokatastasis o reconstitución de todas las cosas, no quedará más que bondad.

Como dijo el profeta Isaías, en la Nueva Tierra, las primeras cosas no serán recordadas, ni vendrán a la mente (Isaías 65:17).
 

Esto parece implicar que todo fue reconciliado antes de que ocurriera, y estaríamos viviendo una especie de flashforward, una extraña anticipación dentro de la Mente Universal. Más extraño imposible.

________
[2] Textos patrísticos:
 Http://www.newadvent.org/fathers/2915.htm

viernes, 14 de abril de 2017

Pasión de Conciencia y Consciencia


La pasión del genuino cristianismo interior está muy alejada de auto-mortificaciones e imágenes de Jesucristos ensangrentados que sólo reflejan cuán poco se comprende de qué hablan los Evangelios y cuánta oscuridad afecta a huérfanas mentes carnales.

La verdadera pasión se relaciona con lo que se conoce como "Conciencia", y una de las frases que mejor la refleja es la que Yahshua dirige durante su oración en Getsemani:

Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, hágase tu voluntad (Lucas 22:42)

Los apóstoles eran muy conscientes de la importancia de este estado, que no debe confundirse con la pesadumbre, la indignación o aflicción derrotista, sino con la capacidad de llevar sobre las espaldas el dolor del mundo:  

mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo [cuerpo divino interior], que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos...(Romanos 9:3).
  
La Conciencia es lo único que puede guiarnos hacia lo que debemos ser y hacer en cada momento:

Porque cuando los gentiles que no tienen Ley, hacen por naturaleza lo que es de la Ley, éstos, aunque no tengan ley, son Ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su Conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos (Romanos 2:14)

La Conciencia es una función del Alma o Yo superior, una armonía de Corazón pacífico y Razón divina; es lo que nos alumbra y enciende el fuego que purifica el alma personal inferior o nephesh, la cual sólo puede salvarse si su "oscuridad heredada desde la Caída" es completamente fertilizada y reciclada, mediante la muerte del ego.

Este proceso transformador sólo se da en la medida en que se incrementa el darse cuenta, es decir, la "consciencia" o visión imparcial no reactiva de nuestras perceciones, imperfecciones, pensamientos y estados de ánimo. 

La consciencia –que no conciencia– trabaja al nivel de la personalidad y crea las condiciones para que la armonía de Conciencia emerja desde nuestra esencia subconsciente, facilitando el perdón ante la negatividad de los demás o bien el arrepentimiento por nuestras faltas hacia otros (parientes, amigos...), así como la ecuanimidad ante retos difíciles que requieren todo nuestro valor y excelencia. Virtudes que no pueden venir de la personalidad.

A los que salgan vencedores [del Armagedon interior] les daré a comer del Árbol de la Vida (Apocalipsis 2:7)

Pero la conciencia no puede expandirse a menos que seamos conscientes de lo que realmente sucede y de cuál es nuestro rol en la realidad.

El acto de conciencia pura activa inlcuso la acción salvífica de la Gracia divina:

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva no quitando las inmundicias de la carne sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios por la resurrección de Jesucristo [nuestro Alma] (1 Pedro 3:16 RV) 

La buena conciencia implica sentirnos plenamente agradecidos por el mero hecho de recibir la Vida de nuestro Alma divina, y tener la oportunidad de participar en el Viaje Divino, trayendo el Espíritu a la Materia, a las Aguas de abajo.

El agradecimiento entraña también reconocer y recibir las Enseñanzas profundas que nos fueron legadas por Esenios Nazarenos para el despertar, a pesar de ser atacadas por el espíritu anti-crístico de la religión oficial.

La conciencia es la llave de curación emocional, el arreglo (tikún) de las virtudes cuya ruptura provocó la Caída de Adam (Alma Humanidad):

Con Conciencia (da´at) se llenan las cámaras de todo bien preciado y deseable (Proverbios 24:4)

Y esas cámaras o jederym no son otras que las del Corazón, ya que el vocablo hebreo Jeder (JDR) es el acrónimo cabalístico de Misericordia/Jesed, Justicia/Din y Compasión/Rajamim.

La relación de nuestra mente con estas tres virtudes emocionales o midot es lo que se conoce como Conciencia inferior (Da´at Tachton), la cual conduce a la Conciencia superior (Da´at Elyon), donde la Comprensión y Sabiduría se unifican en el nivel inefable de la Voluntad o Amor Supremo.

Así, hemos de reconocer que la Conciencia depende del Espíritu divino, el cual mora en el Alma dada a los que se conectan al Corazón, aquellos que son engendrados desde arriba:

habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios (Romanos 8:15-16)

Sólo podrá decirse y llegar a ser el Hijo de Dios aquel que posea Conciencia –G.I.Gurdjieff, Del Todo y Todas las Cosas, Primera Serie

La Conciencia es pues fruto de la actitud y visión correcta. ¿Qué provecho tendría vivir si nuestra mente no está lo suficientemente alerta para percibir los detalles sutiles de la vida que pueden despertar la "conciencia" más profunda, conectándonos a los requerimientos de nuestro Alma divina, que porta la voluntad del Padre Supremo?

Pedir claridad siempre nos es legítimo, pero de nosotros depende cultivar la atención mental que nos devuelva el verdadero "sentido común", donde la Vida cobra todo su sentido.

domingo, 9 de abril de 2017

¿Quién quiere seguir siendo asno?





El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su Señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene Conciencia unitiva [Da´at] (Isaías 1:3)

Cuentan las Escrituras que el Israel exterior –no el espiritual– fue repudiado como esposa por flirtear con creencias idólatras del mundo, fallando en la tarea de unir la Sabiduría intuitiva (Jokma) con el Entendimiento (Binah) de los detalles. Y es básicamente lo mismo que le volvió a suceder a la cristiandad de superficie, incluidas sus modernas variantes judaicas, que siguieron interpretando las Escrituras sólo desde el punto de vista histórico-carnal, ignorando la perspectiva alegórica del Alma, la cual ha de nacer en los reinos inferiores de nuestro cuerpo (mineral, vegetal y animal) y vencer su influencia. Un Camino representado por los episodios de Yahshua (nuestro Alma de Vida) en los Evangelios.

Por ejemplo, en el simbolismo antiguo, incluido el hebreo, el buey y el asno hacen alusión a la "inercia física" y "la testarudez" respectivamente, fuerzas cósmicas negativas –energías astrales– que operan a través del cuerpo físico, y que mantienen al humano sumido en un estado de ignorancia, y por tanto de idolatría hacia a las pasiones bajas, siendo centrales el orgullo del ego por “lo suyo” además de su glotonería, derivada de la lujuria de los sentidos. 

De ahí el precepto:

No ararás con el buey y el asno juntos (Deuteronomio 22:10).

Dichas fuerzas parecen lanzadas contra quienes pueden despertar o quienes ya han despertado y las conocen, sobre todo si han manifestado su Alma espiritual–aunque sea parcialmente–, siendo ya Hijos de Dios por derecho propio, y no por la mera adopción de fe que se ofrece en Romanos 8:15, la cual es sólo un primer paso.

También se dijo que el Mesías/Cristo/Ungido–que representa el Alma espiritual ya madura– vendría montado en un burro. En otras ocasiones ya señalé que en la mitología Egipcia ese burro era fue también simbolizado por el dios maligno Seth, quien mata a Osiris, un dios caído, como Prometeo, figuras que erróneamente muchos también asocian al Mesías judeocristiano, lo cual es un error pues esos dioses siguen tan caídos como el primer Adam. Ni siquiera Horus, que venga la muerte de su padre Osiris, logra zafarse cada año de Seth. Y es porque hay elementos del puzzle mistérico que faltan.

Por lo que es tiempo de mostrar algunos misterios revelados que nos ayudarán a comprender el hilo de este Pesaj/Pascua 2017.


¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu Rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna (Zacarias 9:9).

Los Evangelistas tenían muy en mente ese pasaje cuando dibujaron la entrada en Jerusalén de Yahshua ha Mashiaj montado en burro (Juan 12:13/ Mateo 21:5). 

Y sabían que así el Maestro le daba mil vueltas al hechicero de malas lenguas, Balaam, que le zurraba a su burro (cuerpo) cuando un Ángel de Dios le hacía desviarse del camino para darle una lección. Y es que domeñar a la Naturaleza no es cuestión de fuerza bruta ni represión (Números 22:21-39).

Del mismo Zohar aprendemos que el Rey hace alusión al Sol de la Mente que ilumina la Luna emocional en el Corazón.

No debería sorprendernos pues que Jesucristo entre triunfante en Yerushalaim, que simboliza la Ciudad de la Paz (Shalom)–aunque en la realidad física no lo sea. 

La Luna Llena en el Corazón es por tanto el verdadero "engendramiento" del Mesías dentro de cada corazón sincero, el preludio de su ulterior "nacimiento" y "apogeo", al cual se hace referencia en 2ª Pedro 2:19.

Según el Zohar, el asno blanco hace alusión a la transformación de la energía negativa conocida como Lilit, esa demonia antigua asociada a la Serpiente y que en los mitos hace perder a los humanos su “semilla de vida”, bien sea por medio del sexo erróneamente enfocado o la agitación emocional.

La Serpiente no transformada es el “deseo de recibir placer sin medida”, el cual debe transformarse en “deseo de recibir para compartir”, superando así todo egoísmo. Quien se instruye, comprende y lo comparte, ya está llevando a cabo esa tarea, que es un gran acto de amor consciente.

En el pasaje evangélico tenemos pues a un Mesías que ha transmutado sus energías pasionales, siendo capaz de morar en la Paz del Corazón.

Y eso no se consigue con auto-mortificaciones, como sugieren quienes tienen una mentalidad carnal. Elevarse por encima de las energías astrales sólo requiere Conocimiento y Comprensión de lo que somos y debemos ser, dejando que la Conciencia Divina del Alma se actualice en uno mismo, sacándonos de Egipto, que es precisamente el tema de la Pascua.

Pero ya saldrán más detalles esta Semana Santa.


Por ahora basta recordar que la letra mata, pero el espíritu vivifica. Por tanto los Evangelios no son un libro histórico detallado. De ahí que haya 165 contradicciones entre los mismos, las cuales tienen su razón de ser. Los Evangelios tienen un Alma alegórica y un Espíritu vivificante del cuerpo de fábulas contenido en el Antiguo Testamento, aunque contengan referencias a eventos que sucedieron de algún modo. El mismo Pablo ya señaló este hecho al explicar una alegoría (Gálatas 4).

Los Evangelios son incluso comentarios más avanzados  que el Zohar de Rabbi Shimon bar Yojai, que sólo contiene el Alma de la Torah y está más dirigido a judíos descolgados del mensaje revelado en los Evangelio.