miércoles, 5 de octubre de 2016

Neutralizando a la Serpiente


Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas (Mateo 10:16).

Según lo ya expuesto, la existencia carnal-temporal es como vivir en el vientre de lo que las tradiciones consideran Gran Devorador o Bestia, ya sea representada como Serpiente, Dragón, Lobo o lo que sea que tenga dientes y mala leche. 

La materia densa donde nos movemos constriñe como una boa, regida por la energía que ansía recibir sin medida, y que si da algo, es sólo para reclamarlo con intereses, como hace la misma Madrastra Naturaleza, tan generosa unas veces y tan cruenta otras. En el nivel físico todo está medido y pesado, según la ley del diente por diente y ojo por ojo. 



Y como podemos observar en el mundo de hoy, salvando unas pocas excepciones, tanto el arte, como la religión y la ciencia han degenerado en fuerzas al servicio de la oscuridad, promoviendo todas las formas posibles de idolatría: culto a las imágenes, culto al cuerpo, a la riqueza material, comercialización de la violencia con guerras, películas sangrientas, discusiones político-religiosas, lucha contra las enfermedades causadas por la alteración de lo natural (polución, pesticidas, cultivos transgénicos, frutos híbridos, ilegítimas mutilaciones físicas, etc)...

Muchos siguen preguntándose por qué suceden tantas desgracias.  Y la respuesta es muy sencilla.

En primer lugar, a la Bestia no le gusta que nada ni nadie se le escape del estómago, y es incluso posible perder el alma en el intento de escapar, como de hecho le viene sucediendo al humano desde la Caída.

Hay mecanismos de contra-evolución que mantienen a la humanidad sumida en un sueño, dentro de un Red o Maya de Ilusión, haciéndonos incluso pensar que progresamos, despertamos o incluso que estamos a salvo con sólo creer ciegamente en ídolos salvíficos, en la evolución por medio de reencarnaciones y otras falsas promesas.

















Es una antigua verdad que volvió a ser ejemplificada en películas como Matrix (1999), o Dark City (1998), donde se da una idea nada descabellada, según la cual al humano se le implantan "falsos recuerdos" que le hacen tener una sucesión de vidas ficticias, sin recordar ninguna de ellas.  Vivir es como acostarse habiendo sido un conductor de taxis y levantarse al día siguiente como vendedor de periódicos, sin que la consciencia establezca una conexión, mientras que un "vacío oscuro" se alimenta de nuestros sueños y pasiones, en un mundo completamente artificial, como es la sociedad del progreso donde habitualmente vegetamos.

Algo similar se desprende de las Sagradas Escrituras judeocristianas y el Bhagavad Gita, de donde se deduce que en realidad lo que reencarna no son tanto las personas individuales, sino las semillas divinas no desarrolladas y los fragmentos no rectificados de alma psíquica que ha de servir de vehículo al Ser divino, pero que por desgracia se corrompe con viciosos patrones psíquico-carnales que se reciclan de generación en generación, trayendo más dolor y muerte:

Pasa una generación y viene otra...Lo que ya se hizo, eso es lo que se hará; no se hace nada nuevo bajo el sol...no hay memoria de lo que precedió, ni de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después (Eclesiastés 1:4-11).


a los hombres les está establecido morir una vez, y después de esto el juicio (Hebreos 9:27).

Más que nada, es una repetición del dolor, vicio y muerte físico-anímica. Una condición bastante triste para un ser con tan elevado potencial.

Tiene sentido entonces hablar de "salvación del alma individual":

recibid con mansedumbre la palabra injerta en vosotros, capaz de salvar vuestras almas. Ponedla en práctica y no os contentéis sólo con oírla (Santiago/Jacobo 1:21)

Con paciencia, ganaréis vuestras almas (Lucas 21:19 RV).

El alma psíquica personal, que es emocional e instintiva, constituye un bocado suculento, siendo una combinación de energías que ninguna otra especie puede proporcionar.

Y dicho alma personal sólo comienza a ser rescatada cuando permanece constantemente ligada a la consciencia divina o alma mental conocida en hebreo como hálito (neshema). De lo contrario, acaba descompuesta y reciclada, mientras que el aliento divino vuelve a su Fuente tras la muerte psico-física (ver Eclesiastés 12:6-7). 

Sin embargo, si ambas partes se fusionan dentro de un cuerpo físico, pueden convertir al humano en "imagen del Creador". 

Sólo la aguda y amorosa luz de la consciencia puede rectificar poco a poco todas las partes bajas del alma sobre todo emociones y pensamientos torcidos.

Al alimentarse de la luz que crece con la comprensión global, se salva no sólo el espíritu vital y hálito divino, sino la "impronta personal" que aporta el sendero único de comprensión.

Por esta razón, las ideas convencionales sobre una salvación gratuita por mera creencia o una segura reencarnación evolutiva, son una estafa que sólo alimentan el ensueño. De ahí que nunca hayan dado resultados visibles, dejando al humano en estado de infantilismo.

Nada puede lograrse sin verdadera comprensión, que es el alimento del Ser.

Y dicha comprensión comienza por identificar en nuestra vida cotidiana los círculos de oscuridad viciosa, la cual, por cierto, no hace a la Serpiente del Tiempo menos divina, aunque sí opuesta al polo positivo del Supremo, que es pura Voluntad de dar Luz.


La Ley-Instrucción o Torah lo enseña diciendo que el Ser Sin Límites es Santo, Kadosh, que en hebreo significa apartado de la limitada Oscuridad:

escrito está: Sed santos porque yo soy santo (1 Pedro 1:16, Levítico 11:44) 


Es más, se especifica que es tres veces santo: 


¡Santo, Santo, Santo, Señor (YHWH) de los Ejércitos! Está la tierra llena de tu gloria (Isaías 6:3 NC).

Santo, Santo, Santo es el Señor todopoderoso, el que era, el que es, el que viene (Apocalipsis 4:8 NC).



Esto nos hace pensar en la famosa oración hesicasta:


Dios Santo, Dios Fuerte, Dios inmortal, 

ten piedad de nosotros.

Todo lo cual encierra un secreto que merece ser señalado:

Al apartarse de lo oscuro, el Supremo genera una "succión o vacío", que es el deseo desmedido de recibir la Luz divina.


En este punto, Luz y Oscuridad se separan, abriéndose la dualidad. Así, el Uno crea la paradoja del Dos:


fuera de mí no hay Dios...Yo Soy el Señor (YHWH), no hay ningún otro; el que formó la luz y creó las tinieblas, el que da la paz y crea la desdicha (Isaías 45:5-7).


El cabalista Isaac Luria lo expresó de hermosa manera al decir que el Ser Sin Límites (Ayn Sof) entra en contracción (tzimtzum), y lo hace precisamente para abrir el vientre madre donde su Luz pueda ser recibida y compartida.


Si la Luz y la Oscuridad permanecieran por siempre separadas, esto generaría un conflicto y tensión que destruiría al mismo Ser. Por eso no todo acaba ahí. 


Debe haber una Creación donde Luz y Oscuridad se unan, del mismo modo que el polo positivo y negativo de una bombilla se unen por medio de una "resistencia" para que pueda haber más Luz.

La Serpiente es la fragmentación de la realidad impulsada por el Vacío, e introduce el elemento negativo de la Creación, generando un Abismo de Imaginación desbordante donde los opuestos (luz-oscuridad, vida-muerte, placer-dolor, etc) dan lugar a esa ilusión conocida universalmente como Maya.


El Señor reside en el corazón de todos los seres, oh Arjuna, poniendo en movimiento con su mâyâ a todos los seres como en una máquina fijados (Bhagavad Gita, XVIII, 61).

Recurriendo a mi prakriti [Maya] una y otra vez yo emito a toda esta multitud de seres, sin que puedan resistirse debido al poder de mi prakriti. Estas acciones no me encadenan... (Bhagavad Gita IX:8-9)


Y semejante Maya maquinal y divina, sólo puede ser neutralizada por una Inteligencia que sea tan sabia, santa y poderosa como el Ser Infinito, pero a la vez tan fuerte y astuta como la misma Serpiente.



Krishna y Buda dominando a la Serpiente Kaliya. 

Tampoco parece casual que en el judeocristianismo esa Inteligencia Mediadora reciba el nombre de Mashiaj/Mesías, cuyo valor numérico es el mismo que el de la Serpiente (Najash>ShJN=358), signo de que tiene el mismo potencial:





Entre el Ser Sin Límites y el Vacío, entre el Todo y la Nada, surge el Árbol de la Vida o Adam Primordial, cuya primera esfera o Corona (Keter) engendra la Divina Mente-Corazón, que es la unión de Sabiduría (Jokmaj) y Comprensión (Binah), o hemisferio derecho e izquierdo del cerebro. 

Curiosamente, en una de sus permutaciones, Mashiaj puede leerse como yesh moaj,  hay cerebro, es decir, hay comprensión (Binah), la cual se realiza en el Reino (Malkut), que se halla extendido por toda la tierra, aunque muchos no lo vean.




Sin Comprensión, no puede haber Sabiduría, y por tanto, tampoco Amor verdadero, que implica compartir la Luz.

Así es como la primera Tríada del Árbol de la Vida comprende y neutraliza toda dualidad, siendo la primera Ley de Manifestación Divina.

Por contra, en el relato del Génesis la Serpiente va ligada al Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, es decir, a una visión parcial que enfrenta el bien al mal, el placer al dolor, la luz a la oscuridad.


Por eso el Conocimiento (Daath) es la esfera invisible o brecha entre Comprensión y Sabiduría, la separación de hemisferio derecho e izquierdo del cerebro


El Conocimiento sin Comprensión es precisamente lo que condujo a la caída del querubín Lucifer, que trató de recibir la máxima luz sin esperar ni escuchar la humilde voz de la Mente Divina.

Y si observamos con atención, veremos que esta brecha y visión dual domina el nivel superficial del arte, ciencia y religión, cuyos fieles y dirigentes siguen atacando o demonizando lo que no comprenden, ya que se hallan bajo el dominio de la Serpiente.


Queda claro entonces qué es necesario: esforzarse en comprender, para poder recibir luz e iluminar el mundo con ella. De lo contrario, estaremos alimentando a la Serpiente, aunque parezca lo contrario.

Una vez el humano se conecta a la Mente Divina y vuelve a ser "imagen trina o manifestación del Creador", la Bestia queda por completo neutralizada por la tercera fuerza invisible de la Voluntad, retroalimentando la misma Fuente Divina, cuya riqueza nunca se agota.


Son muy pocos los que han logrado unir las tres fuerzas en sí mismos reuniendo cuerpo, alma y espíritu.  Pero sin duda, un paradigma claro de esta hazaña es Yahshua, cuya enseñanza muestra todos los aspectos de la Ley.

Convertirse en la expresión carnal de la Mente Divina es sin duda lo que Pablo quiso expresar al decir que Yahshua era "imagen del Dios invisible, primogénito de toda creación" (Col 1:15). Lo cual equivale a considerarle encarnación del Adam Primordial o Hijo del Hombre descrito en Daniel 7; el Divino Alma de la Humanidad que desciende a rescatar al alma en evolución del Adam caído, representado en el Bhagavad Gita por Arjuna.

Y no deberíamos olvidar que cada uno está llamado a ser una imagen representante del Creador, pues cada alma humana es un átomo del Alma de Adam que estalló en millones de chispas debido al deseo divisor de la Serpiente, como se expresa en diversas Escrituras Sagradas.

Más claro no se puede decir. 

Al no comprender esto, muchos han creído y siguen creyendo que Jesús es Dios Altísimo y deben adorar sus imágenes como se adora a cualquier ídolo externo. 

Por desgracia, esto neutraliza el efecto transformador que el Ungido/Mashiaj debe tener dentro de cada uno, ya que se mantiene la brecha entre lo "exterior" y lo "interior", entre Conocimiento y Comprensión.


¿Cómo no ser devorado entonces por la visión dualista de la serpiente?


Por medio de la visión humilde y unitaria que aplasta su cabeza, deteniendo sus dos ojos y bi-fida lengua:




Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza y tú le herirás en el talón (Génesis 3:15).



Deidad egipcia machacando la cabeza del ofidio, junto a Krishna pisándole la cabeza y doblándola.

Al destruir el centro dual de las pasiones y pretensiones orgullosas, ¿quién queda para ser herido y devorado por las mismas?

El humano no puede hacerse imagen divina por sí mismo si no se convierte en "vehículo" de la Mente Divina misma:

Yo no puedo hacer nada por iniciativa mía; como oigo, juzgo, y mi juicio es justo porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió (Juan 5:30).

Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame (Lucas 9:23).

Este mundo es encadenado por la acción, con excepción de aquella que tiene como fin el sacrificio por el Ser Supremo (Bhagavad Gita III:9).

Mejor que un sacrificio material es el sacrificio del Conocimiento, oh destructor de tus enemigos. Todos los actos rituales están contenidos en el Conocimiento...Cuando lo poseas, ya no volverás a caer así en confusión, gracias a él verás a todos los seres en ti mismo y también en mí  (Bhagavad Gita IV: 33).

Amarás a tu prójimo como al "ti" mismo. Yo soy YHWH (Levítico 19:18)

El genuino Conocimiento con Comprensión de la Vida es un verdadero Auto-conocimiento, el cual sacrifica el ego desmedido y el orgullo para poder compartir la Luz.

Al ver la vida como un espejo y vaciarnos de toda tendencia divisora, percibimos desde el Ojo de la Unidad:

La lámpara del cuerpo es el Ojo; por eso, si tu Ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de Luz (Mateo 6:22).


Mira a todo el universo, con lo móvil y lo inmóvil, reunido aquí, en mi cuerpo, y todo lo que tú desees contemplar. Mas no podrías verme con tus ojos; te daré ojos divinos: mira mi Yoga soberano (Bhagavad Gita XI:7-8).

porque mi yugo [yoga] es fácil y ligera mi carga (Mateo 11:30)

Fija en mí tu mente, absorbe en mí tu pensamiento, y morarás después en mí, sin duda alguna (Bh Gita XII:8).

Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies (Salmos 110:1).

Esto no quiere decir que los deseos y los dolores físico-emocionales lleguen a desaparecer de la vida. Las exigencias de rectificación y retos diarios prosiguen. Pero nada se ve de la misma manera. Al fin y al cabo, quien actúa es la Maya divina del mundo, mientras que el Ser permanece "santo":

Aquel que ve al Señor morando, igual, en todas partes, aquel no se destruye a sí mismo por sí mismo y después alcanza la suprema meta. Aquel que ve que las acciones se realizan sin excepción alguna debido sólo a la prakriti [Maya] y que el Atman no actúa, aquel ve (Bhagavad Gita XIII:28-29).

La clave es ser capaz de vivir sin apegarse a los frutos de la acción, sintiendo cada momento con máxima entrega. 

Consagrándome a mí todas tus acciones, con  tu mente interioridad, no esperando nada, sin el sentimiento de lo "mío", combate, liberado de toda acción (Bhagavad Gita III:30).

Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas [que necesitáis] os serán añadidas (Mateo 6:33)

Siempre que hay desapego, la vida se ve con Gratitud y la Gran Paz llega en los momentos más inesperados. Entonces podemos estar seguros que somos la ventana del Eterno.

ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido (1 Corintios 13:12)

Por ti mismo tú te conoces a ti mismo, oh Espíritu Supremo, origen de los seres, Señor de los seres, dios de dioses, guardián del Universo (Bhagavad Gita X:15).

Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso (Apocalipsis 1:8).

Yo soy el espíritu que mora en el corazón de todos los seres; yo soy de todos los seres el principio, el medio y el fin (Bhagavad Gita X:20).

Y Omega no puede ser más que la Omega de Comprensión, algo similar a lo que el visionario Teilhard de Chardin consideró como el "Punto Omega" o "punto álgido de la humanidad", cuando una masa crítica de humanos experimentan lo divino dentro de sí mismos.

Omege parece realmente el momento en que todas las almas evolutivas que constituyen el Alma de la Humanidad, son finalmente reunidas en y por su cabeza, sea llamada Mashiaj, Cristo, o Krishna si lo prefieren.

He ahí la conquista de la Eternidad, la derrota del Tiempo y la Muerte. 

Nada alimenta más nuestro espíritu y alma que comprender el Árbol de la Vida por medio de la Llave del Conocimiento (Lucas 11:52), de la que hablaron los grandes mensajeros.

No obstante, habrá que ver también lo que la Instrucción Divina enseña respecto a la alimentación del cuerpo. 


Y dado que el nacimiento oficial de Yahshua se celebra en Otoño, durante la Fiesta de Sukkot, como especifican los Evangelios –contradiciendo la tradición pagana–,  aprovecharé estas fechas otoñales para aclarar diversos puntos al respecto, ya que Sukkot es una fiesta donde la comida juega un papel casi central.


Así pues, si nada lo impide, el 15-16 de Octubre continuaremos con esta exploración.


viernes, 9 de septiembre de 2016

El Gran Devorador


Arte Griego

Arte Maya                                  
                                

       
Arjuna dijo:

Oh Krishna, ¿impulsado por qué comete el hombre el mal, incluso sin desearlo, como obligado a la fuerza?

El Señor Krishna dijo:

Es la ansiedad que lleva a la cólera y que tienen su origen en el estado de agitación [guna rajas].

Es el Gran Devorador [mahâ-shana], el Gran Maligno [mahâ-pâpmâ]: saber debes que él es en este mundo el enemigo
–Bhagavad Gita, III, 36-37

Saturno devorando a sus hijos 
–Goya–

Y fue arrojado el Gran Dragón, la Serpiente Antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero, fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él –Apocalipsis 12:9 LBA

Para aquellos que ya no se conforman con simples cuentos para niños, ni lecturas religiosas de parvulario, diremos que esa famosa Serpiente universal conocida en las mitologías como Apep, Zurvan, Satán, Kundalini, Ouroboros, Saturno, Kronos y tantos otros nombres, no es otra que la hipnótica y abrumadora energía que mantiene la Ilusión de la Existencia temporal, y que se origina en la Mente Divina.

Salió Satán de la presencia de Yhvh e hirió a Job con una úlcera maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla –Job 2:7

Dicha energía nunca se sacia; nunca tiene suficiente; siempre quiere más y más, incluso devorar la Morada del Supremo, como bien expresan las tradiciones sagradas. 

Es la Nada de la que nos habla la Historia Interminable, cuya versión cinematográfica nos hizo soñar en los 80. 

Muchos tal vez recuerden el famoso símbolo Auryn que aparecía en la portada del libro que leía Bastian.



Ahora, tan pronto como nos volvemos ingenuos, creyendo comprender dicha energía del vacío, ella nos devora con sus confusos remolinos de percepción colorida, pues no es mero deseo –que en sí mismo es inofensivo–, sino una desbordante y hambrienta Imaginación Inconsciente que nos da una visión desproporcionada de la realidad y por ende deseos exagerados e ilegítimos con respecto a la misma.

Kundalini no es en ningún caso also deseable o útil para el desarrollo del hombre [...] En realidad, Kundalini es el poder de la imaginación, el poder de la fantasía que usurpa el lugar de una función real. Cuando un hombre sueña en vez de actuar [...] cuando un hombre se toma a sí mismo por un león [i.e mostrando ira], un águila [i.e siendo soñador] o un mago [i.e un manipulador], es la fuerza Kundalini la que actúa en él –Gurdjieff, citado en Fragmentos de Una Enseñanza Desconocida, P.D Ouspensky.

Se halla presente en todos los aspectos de la vida: el deseo egoísta de supervivencia, el ansia de comer sin control, la lujuria, la mente parlanchina, la tristeza de la muerte, el deseo de poder y dominación...

La vemos en la naturaleza, en la ciencia y sus pretensiones de progreso, en el arte vanidoso, en el comercio salvaje, en viejas políticas recicladas...




Puesto que forma parte de todas y cada una de las cosas, los alquimistas se referían a dicha energía con la antigua expresión griega Hen To Pan, Uno Todo:


                      Arte Zen            
Arte alquímico europeo

                       
Arte Azteca                                    Círculos de las cosechas


Por supuesto, no es casualidad que los asesores artísticos del Instituto del Acelerador de Partículas CERN, hayan elegido símbolos asociados a dicha energía.


Danza de Shiva dentro de la Serpienta Kaliya 
Instalaciones del CERN, Suiza

Dios pagano Cernunos
Bafomet de Eliphas Levi
Dios Pan
Logo del CERN, 666

Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, que calcule el número de la bestia, porque el número es el del hombre, y es seiscientos sesenta y séis–Apocalipsis 13:18 RV

Mientras que en la tradición judeocristiana el número 666 tiene esas connotaciones tan sugerentes, en 
física cuántica se traduce como la composición de la materia orgánica. El átomo de carbono se compone de 6 neutrones, 6 protones y 6 electrones.

¿Y no es acaso la materia densa lo que nos constriñe? 

¿Cómo siendo seres de luz hemos acabado tan hundidos en el fango?

                 Adam, Eva y la Serpiente, William Blake

Seguramente todos recuerdan el mito bíblico de Adán y Eva siendo engañados por la Serpiente, y no está de más establecer las conexiones pertinentes.

Obviamente, Adán y Eva no eran literalmente un hombre y una mujer corriendo en pelotas por un jardín llamado Edén, siendo tentados por una serpiente parlante que causó su expulsión del mismo. 

Resumiendo mucho podemos decir que la Conciencia unificada –pero aún inmadura– de la humanidad, llamada Adam, existió en un plano de realidad y estado de ser superior, desde el cual podía explorar regiones de materia densa, en el llamado Jardín.

La tradición hebrea asegura que el primer Hombre o Adam ha Rishon del Edén veía el universo entero de lado a lado, y era capaz de moverse internamente por diversas dimensiones.

Pero al mezclarse con lo grosero, dejó de prestar atención a su mente sophiánica (Yhvh Elohym), y se vio sometido a las fuerzas astrales del llamado Artesano, Demiurgo, Elohym, que no es otra cosa que las fuerzas de los astros. Por algo el vocablo Elohym equivale numéricamente a Ha Teba, la Naturaleza (gematria=86).

Y las inteligencias de la Naturaleza son mecánicas, es decir, carecen de libre albedrío. El sol, la luna, los planetas, las estrellas y sus almas no hacen nada sin recibir órdenes de consciencias superiores, o bien responden a las peticiones egoístas que hacemos los seres de abajo, dejándonos llevar por las pasiones.

Vía Láctea y Ouroboros

El mismo dinamismo eléctrico estelar del Elohym hizo imposible el regreso al estado de consciencia del Edén. Un hecho que se recoge incluso en el Popul Vu, las Sagradas Escrituras Maya, y otros textos sagrados.

Los relatos míticos, como el del Banquete de Platón y el Génesis bíblico, simbolizan al primer ser humano como un andrógino, hombre y mujer al mismo tiempo:

Y Dios creó al hombre [Adam, humanidad] a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra lo creó –Génesis 1:27

En este punto Eva no había sido separada aún del costado de Adán, el cual representa una humanidad divina que aún no empleaba cuerpos físicos, y cuya consciencia era muy superior a la del homínido vestido al que muchos erróneamente llaman hoy "humano".

Y como hemos visto en repetidas ocasiones, las enseñanzas antiguas emplean diferentes personajes mitológicos para referirse a diferentes niveles de Ser. 

En el caso del relato de Génesis 2, el soplo de Yhvh Elohym alude a la mente astral de vidas o nishmat jayim de Adam; la psique anímica es lo formado del polvo de la tierra sutil, adamah; Eva es su naturaleza emocional-corporal, mientras que la Serpiente representa el deseo de tener más de lo que correspondía a su grado de madurez:

Dios sabe que el día que de él [Árbol del Conocimiento] comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal –Génesis 3:5

A pesar de ser micro-cosmoses –imagen de Yhvh Elohym–, los humanos adámicos desearon ser aún más, sin comprensión.

Movida por el deseo desproporcionado e ilegítimo, el alma vital inferior (Eva) de la humanidad adámica acabó mezclándose con la realidad física, llenándose de los impulsos serpentinos egoístas, quedando atrapada en cuerpos corruptos, con una mezcla de animalidad y racionalidad conocida como Cain, la cual predomina más en unas personas que en otras y viene del viejo Adam caído  mencionado en Isaías 14, que habla de cómo los hijos del Ocaso –a quien San Jerónimo llamó Lucifer. Ellos llegaron a habitar en la tierra, sobre todo en forma de tiranos como el rey de Babilonia:

¿Cómo caíste del cielo, lucero brillante [Luciferus], hijo del Ocaso, echado por tierra el dominador de las naciones? Y tú decías en tu corazón: Subiré a los cielos; en lo alto sobre las estrellas del cielo, elevaré mi trono [...] y seré igual al Altísimo. Pues bien, al seol has bajado, a las profundidades del abismo –Isaías 14: 12-15, NC

En Ezekiel 28 y 31 se nos cuenta que ese Adam caído habitaba en el Edén, vestido con ornamentos preciosos, caminando entre piedras de fuego, siendo un protector o guardián, cuyo orgullo le llevó a la morada subterránea entre los hijos de los hombres que bajan a la fosa...hasta acabar atrapado en personajes como el faraón.

¿A qué otra cosa podrían estar refiriéndose los profetas si no es al alma del Adán que llegó a corromperse? ¿Por qué complicar las cosas con las fantasías extrañas sobre extraterrestres y demonios?

Cosas similares cuentan los poetas griegos que hablaron de Epimeteo, quien desobedeciendo a su hermano mayor Prometeo (mente astral), aceptó el regalo de Pandora que le envió Zeus [i.e Elohym], una vasija larga conocida como pithos –que recuerda a pythos, serpiente–, y de la que salieron los males de la humanidad al abrirla:



Pandora significa "todo dones". Y es que este mundo eléctrico de los sentidos –representados por ese dios Pan o Cernunos que vimos arriba–, se muestra lleno de "dones" que fácilmente se tornan en "males" cuando uno lleva incorporado el Ojo Maligno que no comprende la indivisibilidad de lo bueno y lo malo, placer y dolor, luz y oscuridad.

Y su tu ojo te escandaliza, sácatelo y échalo de ti, que más vale entrar con un solo ojo en la vida que con ambos ojos ser arrojado en la gehenna de fuego –Mateo 18:9

El descenso al mundo físico estaba pensado para el último día de la Creación, el Shabat o Descanso, cuando el humano se convierte en pleno vehículo de la Consciencia Divina, donde todo es Uno. 

Razón por la cual hemos de entender finalmente que el libre albedrío incluye por fuerza la posibilidad de caer, pues ¿cómo sentir el valor de la unidad si antes no se experimenta dualidad?

El quinto ángel sonó la trompeta, y vi una estrella que caía del cielo sobre la tierra y le fue dada la llave del pozo del Abismo–Apocalipsis 9

La humanidad quedó anclada por la energía cruda de la Serpiente que mora en ese pozo sin fondo llamado el Abismo –donde nos encontramos ahora mismito, por cierto. 

A pocos les gusta reconocerlo, y se inventan mil y una fantasías, incluidas las conspiraciones de demonios y extraterrestres.

Mas sólo hay una conspiración, y es la del amor a la propia ignorancia y sufrimiento, la entrega pasional e incondicional a la energía insaciable del más y más; del to pa mí, que lo merezco.

Sin embargo, dicha energía esconde el mayor de todos los secretos, ya que se expresa de dos modos diametralmente opuestos pero inseparables.


                                 Toroide electro-magnético
                                       con Flor de la Vida


Del mismo modo que no hay Expiración sin Inspiración, Luz sin Oscuridad, Magnetismo sin Electricidad, tampoco hay Creador sin Destructor, Amor sin Odio, ni Iluminación sin Ignorancia, y por supuesto, tampoco Cristo sin Lucifer, a los que el pícaro de Pablo llamó, respectivamente, postrer Adán y primer Adán (1 Corintios 15:45).


Decía el viejo sabio Heráclito que el Camino de subida y el Camino de bajada son uno y el mismo.

Por tanto, sólo hay una manera de vencer a la Serpiente, y es haciendo que se vuelva sobre sí misma, empleando su mismo impulso devorador, hallando una "tercera fuerza" allende la dualidad. Comérnosla o ser comidos por ella. No nos queda otra. 

He ahí la estrategia empleada por los Arquitectos, repetida por los héroes mitológicos y los Mesías de las religiones para mostrarnos el Camino hacia la Gran Paz, lo Atemporal que nos rodea y penetra.

Pero dejemos estos secretos para la próxima parte. 

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lunes, 1 de agosto de 2016

Mirando desde el Origen



El Nombre Divino es la Vibración Fundamental de la Luz Pura No Diferenciada y sus armónicos, no el nombre personal de un Dios perteneciente a un credo en particular.

La belleza sublime del Supremo vibra en una octava de Ser donde a nadie le importa un pimiento la diferencia entre mi religión y tu religión, mi verdad y tu verdad, mi Dios y tu Dios, tú y yo, bueno y malo, blanco y negro. 

En el estado fundamental de Ser, hay sólo Yo Soy Pleno en unidad con todo lo demás, como esa nota sostenida bajo las cambiantes armonías que manifiestan su riqueza.

La visión del Divino no es otra cosa que realizar y sentir Su presencia en nosotros mismos y en todas partes a nuestro alrededor, porque el Divino es todo lo que penetra el Espíritu e impregna el universo entero. Los mundo manifiestos no son diferentes de Él puesto que son tan sólo su propia expresión en términos de nombre y forma (Swami Ramdas).

Y a cada vibración le corresponde una forma, como bien muestra la ciencia cymática.

¿Mas cuál es el otro lado de la forma?

La quietud dichosa desde donde uno atisba el eco del Infinito, libre de los contingentes fenómenos naturales y creencias limitantes.

Pero cuán fácil es olvidarnos de quiénes somos cuando nos dejamos seducir por los susurros de este mundo oscuro en el que habitamos temporalmente. 

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mudo, como tampoco yo soy del mundo (Juan 17:15-16)

No está de más recordar quienes amamos desde nuestro verdadero Ser –y no desde la anestesiada personalidad adquirida– que no somos criaturas ni objetos, sino seres espirituales eternos viviendo variadas experiencias humanas, habitando en forma de criaturas mortales, atrapados en ellas desde hace miles de años, por insistir en ver oscuridad y no lo evidente. 

Pero es tiempo ya de despertar, pues ya estamos sentados en lugares celestiales (Efesios 2:4), y nuestra misión esencial es iluminar toda la oscuridad que proyecta nuestra propia Luz. 

El mal no existe en sí mismo, sino sólo en cuanto sombra de lo no revelado, desconocimiento del Corazón Infinito.

Al iluminar las sombras, nos hacemos capaces de recibir la grandeza, felicidad y libertad que el Infinito inefable nos otorga sin pedir nada. 

Quejarse, acusar, culparnos y culpar a otros o a las circunstancias de las propias miserias no está en sintonía con nuestro Ser.

Tampoco es muy inteligente esperar recibir reconocimiento ni amor de otros, ni siquiera de la pareja o padres terrenales, que son un lejano eco de los Padres Celestiales, cuyos destellos son nuestras consciencias eternas. 

¿Qué sentido tiene buscar la plenitud de la felicidad en lo externo cuando toda la dicha ya se halla presente en nuestro Ser?

Todo lo que necesitamos, incluido el Conocimiento, lo llevamos dentro, envuelto en forma de regalo que rara vez abrimos. 

Y si parece que recibimos de fuera, es sólo porque ignoramos que estamos recordando y percibiendo los reflejos de la riqueza interior. Lo igual es percibido por lo igual.

Nada hay de malo en experimentar relaciones personales, alegrías, placeres, tristezas, enfermedades, aventuras, traumas, políticas, religiones, filosofías..., siempre y cuando no quedemos atrapados en ellas. 

Ellas no son sino "impresiones vitales" para ayudarnos a comprender, madurar y recordar quiénes somos en realidad, y así poder desplegar todo el potencial luminoso, haciéndonos más felices, independientes y responsables.

Si realmente fuésemos capaces de alimentarnos de las impresiones vitales, una vida sería suficiente para madurar,  necesitaríamos menos comida sólida, y además estaríamos más nutridos a todos los niveles. 

Asimilar esto en la presente Era del Conocimiento y la Comprensión es esencial. Por eso  los viejos moldes ya no sirven.

¿Para qué seguir insistiendo en el camino del dolor, la tortura, la culpa y el pecado, que fueron introducidos por la oscuridad para empañar la visión de la verdad?

Siendo ya libres en lugares celestiales, muchos se siguen sintiendo culpables, enfadados consigo mismos, por no ser capaces de cumplir la promesa de luz que se hicieron antes de encarnar, lo que ni siquiera recuerdan.

¿Pero quién nos va a culpar o juzgar sino nosotros mismos?

Ya sabemos que la vida humana ha sido saboteada por parásitos. ¿Pero no es eso una oportunidad para iluminar?

Muchos descargan su frustración en forma de odio, violencia o ateísmo, que es en realidad odio inconsciente hacia el Creador, pues no existe un ateo plenamente consciente, y en situaciones de dolor extremo, hasta los ateos claman al cielo o a los dioses.

Dicho odio es especialmente intenso en las chispas de inteligencia solar que se detuvieron en su desarrollo, atrapadas por las fuerzas del mundo físico. 

Simbólicamente se conocen como ángeles caídos, pues son energía estelar inteligente incorporadas en el genoma animal y humano.

Conocidas también como Lucifer, estas energías solares dieron lugar a almas inmaduras al formarse la mezcla de animalidad y racionalidad, y ahora dichas chispas de luz se hallan exiliadas para aprender una lección. A pesar de enseñar y emplear artes y ciencias para catapultar la evolución de la humanidad –como hiciera Prometeo–, han quedado también atrapadas en cuerpos humanos, sin hallar el camino de vuelta a la Fuente. Prueba evidente de que el fuego solar de la razón es también insuficiente para doblegar la oscuridad de mente.

Pero la verdad es para todos la misma:

La propia mente es el amigo o enemigo de uno mismo (Bagavad Gita, Capítulo V, 5)

La oscuridad es alimentada por el sectarismo, incluso en la forma de "ecumenismo" (del griego oikúmene, tierra conquistada y habitada), esa vieja política del Imperio Romano encaminada a "unificar pueblos" bajo una sola bandera o credo para imponerse sobre ellos.

El ecumenismo, sea del carácter que sea, no reconoce que un cristiano, por ejemplo, puede también ser musulmán, judío, hindu o budista, y vice versa.

Tristemente, las visiones ecuménicas no ven la misma verdad en otros credos, sino sólo en aquellas que son parecidas. 

Así, el "diálogo interreligioso" se emplea como camuflaje de una intolerancia silenciosa. La tolerancia y el respeto son a menudo pretexto y medio para convertir a otros o simplemente coexistir en paz relativa, pues, como podemos ver por todas partes, al final prevalece "mi religión es la verdadera y la mejor", "mi Dios es la única verdad"... 

Por supuesto, esto no sucede en las visiones de corte místico-experiencial, donde hablar de la Matrix Natural de Elohym es tanto como hablar de las acciones de Allah, y hablar del Camino del Buda/Despierto es compatible con hablar del Camino del Cristo y Krishna. 

Yo soy el comienzo, el medio y el fin the todos los seres–Bagavad Gita 10:20

Yo soy el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin, el Primero y el Último –Apocalipsis 22

Todo vocablos sagrados referentes a los aspectos de la Mente Universal o Logos que nos guía o confunde, dependiendo del contenido de nuestra mente y corazón; y códigos armónicos para aquellos que saben descifrarlos. 

Los textos sagrados dan fe de ello al enseñar las mismas verdades.

Incluso la misma palabra "católico", del griego katholikós (universal), se relaciona con el milenario sánscrito, ketu loka, que significa líder cósmico/universal.

Pocos saben que el verdadero Katolicismo y Kristianismo renacido en  el siglo I –antes de ser pervertido por el Imperio Romano– era un universalismo existente desde la prehistoria, manifestado en culturas de Asia Central, y en la India, cuyos textos sagrados hablan de una primera humanidad divina conocida como Krishtayas, quienes sembraron genes superiores para regenerar la humanidad y posibilitar el nacimiento de santos y mesías [3].

El verdadero Katolicismo nunca tuvo como intención crear una sola fe o una sola religión institucional, pues todas las religiones son sólo piezas de una Verdad mayor.

La verdadera cristiandad no está en contra de ninguna religión. No buscamos la unidad entre religiones sino la armonía entre religiones (Raimon Panikkar) [2]

Ya no hay griego, ni judío; ni esclavo ni libre; hombre ni mujer, porque todos sois uno en Kristos Iesous (Gálatas 3:28).

Por eso se dice que los apóstoles "hablaban en lenguas"–y no precisamente como la niña del Exorcista. No, simplemente se da a entender que dejaron atrás la confusión de Babel establecida por magos oscuros detentadores de poder, quienes desde épocas remotas explotan el Conocimiento con fines egoístas, esclavizando a las masas, en contra de la intención de culturas universalistas, como la codificada en el nombre Abraham, que según el Midrash se opuso al totalitarismo de Nimrod y su "religión única".

¿Pero a cuántos les interesa profundizar en la realidad? ¿No sigue siendo Babilonia más apetitosa para las masas?

Y oí otra voz del cielo que decía: salid de ella, pueblo mío...(Apocalipsis 18:4)

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[1] Misma versión en vivo:


Interesante selección de folk de Tuva:


[2] Artículo sobre la visión de Raimon Panikkar: