miércoles, 27 de marzo de 2013

Pascua Arriba, Pascua Abajo – Parte I


Pietro Lorenzetti (1320)
Dominio Público, Wikipedia

El silencio y la contemplación son por supuesto importantes, pero la mente también necesita "alimento" para desarrollarse. Y dado que un aspecto importante del desarrollo interno es el proceso de comprensión de los ciclos evolutivos reflejados en el arte sagrado, hoy damos inicio a una serie de artículos con el fin de investigar una cuestión muy antigua e importante: 

Todas las escrituras sagradas contienen al menos siete niveles de interpretación que se complementan entre sí y pueden ayudar a conocernos a nosotros mismos. Uno de estos niveles fue re-descubierto por eruditos como Volney, Depuis y Kersey Graves durante los siglos XVIII y XIX y estudiado bajo el nombre de "astro-teología". Aquí lo vamos a abordar en el contexto de la Pascua Cristiana, en sincronía con la interpretación psico-espiritual, y dejando también la puerta abierta al Jesús histórico, cuestión que abordaremos más tarde.

Con ciertas claves, es bastante fácil seguir las historias de los evangelios como una imagen perfecta del Viaje del Sol a lo largo de la Eclíptica, el legendario Viaje del Héroe, que también se lleva a cabo dentro de nosotros. Como arriba, así abajo, decían los hermetistas; así en la Tierra como en el Cielo, reza la oración cristiana.
Varias etapas solares importantes son representadas en el tiempo de Pascua, que comienza con Domingo de Ramos –hace cuatro días este año–. En Mateo XXI se presenta de la siguiente manera:
 [1] Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé,[2] al Monte de los Olivos,[3] Jesús envió dos discípulos, diciéndoles: "Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y en seguida hallaréis una asna atada y un pollino con ella. Desatadla, y traédmelos. Y si alguien os dice algo, contestadle: "El Señor los necesita, pero luego los devolverá"".[4] Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que dijo el profeta: "Decid a la hija de Sión: tu Rey viene a ti, manso y sentado sobre un asno, sobre un pollino, hijo de animal de carga".[5] Entonces los discípulos fueron e hicieron como Jesús les mandó. Trajeron el asna y el pollino; pusieron sobre ellos sus mantos, y él se sentó encima. La multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían en el camino.[6] Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: "¡Hosana [7] al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosana en las alturas!"
Cuando leemos este texto y otros con cierta llave interpretativa, todo aparece claramente en su lugar, incluso las aparentes contradicciones entre los evangelios sinópticos. En principio puede ser molesto encontrar que el evangelio de Marcos comienza este mismo episodio con una pequeña variación en el texto que incluso hace a los estudiosos pensar que el escritor ignoraba la geografía. En Marcos XI, 1 leemos: Cuando se aproximaban a Jerusalén, estando ya al pie del monte de los Olivos, cerca de Betfagé y de Betania...
¿Por qué se introduce Betania? Resumiendo, posiblemente esto se hizo para llamar la atención del lector, ya que el término se puede perfectamente interpretar como Beth Anu, traducción semítica de la expresión egipcia Casa de Anu, dios de Heliópolis, la Ciudad del Sol.
Pero fundamentalmente debemos recordar que el ministerio de Jesús comienza a la edad de "doce años" y tiene una duración de un año, es decir, doce meses, exactamente lo que tarda el sol en cruzar –desde un punto de vista observacional– las doce casas del Zodíaco. 

Casualmente, los evangelios presentan a Jesús diciendo cosas como: En la casa de mi Padre hay muchas moradas (Juan 14:2); Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá luz de vida (Juan 8:12) o Yo soy el Camino (Juan 14: 6).
Por otra parte, Jesús elige a "doce discípulos" y su ministerio se desarrolla en torno al llamado mar de Galilea –nombre posiblemente derivado de la palabra hebrea Galil (círculo), reminiscencia de la rueda zodical. Además, autores antiguos como Porfirio ya señalaron que la expresión "mar de Galilea" es extraña, ya que en Galilea no hay más que un lago conocido como Tiberíades. 

Por lo tanto, en este contexto, el término “mar” bien podría referirse a lo que tradiciones míticas llamaban Aguas de la Existencia, relacionada con la Rueda de las Reencarnaciones, que las Escrituras y sabios hebreos denominan Gilgal.

Dicho esto, advirtamos que el pasaje evangélico comienza haciendo referencia a "Jerusalén", lugar donde se dirigían, y recordemos que antes de dicho episodio, Jesús anunció su futura pasión tres veces, y después de la primera tomó Jesús a Pedro, Santiago y a Juan, su hermano, y los llevó a un monte alto. Y se transfiguró ante ellos; brillo su rostro como el Sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz (Mateo 17: 1).

Preguntémonos ahora por qué justo antes de entrar en plena ciudad de Jerusalén, Jesús se encuentra con "dos hijos de Zebedeo" y sana a "dos hombres ciegos", en su "ascenso a Jerusalén". ¿Qué es Jerusalén? ¿Por qué cura a "dos" ciegos en Mateo y a "uno" en Marcos? ¿Quiénes son esos Dos? ¿Acaso aluden a los Gemelos de Géminis, justo antes del signo Cáncer, donde el Sol alcanza su cenit?

Ahora centrémonos simplemente en la orden dada por Jesús a, nuevamente, "dos discípulos": "Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y en seguida hallaréis una asna atada y un pollino con ella. ¿Cuál es esa aldea de enfrente? 
Más adelante Jesús entra triunfal en Jerusalén sentado sobre un asno, sobre un pollino, hijo de animal de carga".  

Vaya, esto sí que tiene gracia. ¿Iba Jesús sobre un asno o sobre un pollino? ¿Acaso sobre los dos? ¿Pero qué maneras son esas de entrar triunfante? 

 Algunos eruditos ven aquí una simple “expresión enfática”, defendiendo que Jesús iba sentado en la burra, acompañado del pollino. Pero se mire por donde se mire, en el pasaje de Mateo se recalca: Trajeron el asna y el pollino; pusieron sobre ellos sus mantos, y él se sentó encima –se entiende que de ambos–. 

 De hecho, en la antigua y famosa versión inglesa de la Biblia, la del rey James, se traduce del mismo modo; es más, en la primera frase incluso se afirma que iba sentado en el asno y en el pollino. Así aparece hasta en un pasaje del Antiguo Testamento que aparentemente alude a lo mismo. Y es que se ha argüido que el pasaje evangélico es el cumplimiento de una profecía judía:He aquí que viene tu Rey justo y victorioso, humilde montado en un asno, y en un pollino hijo de asna (Zacarías 9: 9).  

Aunque por desgracia, hay muchas traducciones alteradas, pues muchos intérpretes, más listos que nadie, se aventuran a modificar lo que no cuadra con su doctrina, cuando no lo suprimen del todo por miedo a la Verdad.

Ahora, la cuestión es ¿y si se nos está invitando a estudiar más detenidamente las “rarezas”? Hay que tener en cuenta que  normalmente las obras de arte sagradas contienen "contradicciones" e "imágenes sin sentido" que no son meros despistes ni caprichos, sino más bien "pistas" que apuntan a un "doble fondo". La Biblia está llena de extrañas "adivinanzas" y "profecías" que,  casualmente,  comienzan a cobrar enorme sentido cuando se ven como alegorías psicológicas, matemáticas y astronómicas que nunca pueden dar pie a confusión ni a disputas:
Una vez el Sol cruza el Equinoccio de Primavera el 21 de Marzo, asciende a través de Aries, el Carnero, aún cual Cordero, de Dios, más creciendo en fuerza, irradiando luz sobre los campos arados a fuerza de bueyes –simbolizados por Tauro–, y es que los campos "psicológico" y "terrenal" han de ser preparados para que las "semillas" puedan germinar.

 Finalmente, el Sol alcanza su Esplendor en su punto celeste más álgido, haciendo así a los días más largos e inaugurando el Solsticio de Verano el 21 de Junio, Hosanna en las alturas.
En términos astronómicos esto corresponde al momento en que el sol entra en la Casa de Cáncer, el Cangrejo. De ahí en adelante el Sol se mueve a través de Leo –otro símbolo de Jesús, quien fuera llamado "victorioso" León de la Tribu de Judah (Apocalipsis V, 5)–. ¿Por qué victorioso?
Esta acción retrógrada de dejar atrás el “esplendor solsticial” y dirigirse hacia el Equinoccio de Otoño se simboliza con el movimiento lateral del Cangrejo, a saber, Cáncer, una constelación más bien difusa que, curiosamente, da cobijo a dos estrellas prominentes conocidas en la antigüedad como "asselus borealis" y "asselus australis", los "dos asnos"

Y curiosamente, el signo del Cangrejo también estuvo representado con dos colas de asno que parecen formar el número 69. Y estos "asnos" están cerca de un brillante cúmulo de estrellas conocido como Colmena o Pesebre –Praesepe en Latín. Es ya demasiada coincidencia que un par de asnos reaparezcan más tarde, durante el nacimiento de Jesús, en el pesebre, tal vez a modo recordatorio de todo el proceso que condujo a su muerte y resurrección. 

Por otro lado, desde un punto de vista espiritual, estas imágenes alegóricas apuntan al proceso de conocer y domeñar esa testaruda "mente de asno" que se niega a seguir las órdenes de la divinidad interior. En la lengua inglesa, el asno se designa incluso con un vocablo "ass", que alude también a la parte baja del ser humano, o para ser más precisos, al culo.
Como podemos ver, el verdadero arte nunca muestra cosas al azar. Y si bien es cierto que los evangelios están llenos de paralelismos sorprendentes y toda su historia puede leerse en términos psicológicos, matemáticos y cosmológicos, la interpretación “astro-teológica” –que dirían los eruditos decimonónicos– se le ha subido a la cabeza a muchos estudiosos, los cuales tienden a pensar que el mito cristiano es una "fábula" tejida para gobernar a las masas. Sin embargo, esto es una simplificación excesiva, ya que estas enseñanzas sagradas son todavía una herramienta de transformación interior que nunca podría ser forjada por tiranos. 

Además, es necesario distinguir entre la idea del Cristo –"Arquetipo de Consciencia", más que una persona–, de la posibilidad de existencia de un hombre histórico que pudo haber encarnado tal nivel de desarrollo interior, en un lugar y tiempo determinado, por una razón específica, como varias tradiciones defienden. Espero que podamos examinar esta cuestión en los siguientes artículos pascuales.

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domingo, 17 de marzo de 2013

El Silencio habla


Hay un camino entre la voz y la presencia,
donde información se manifiesta.
En el silencio disciplinado se abre.
Con el parloteo se cierra. 


Más allá de las ideas de lo correcto y lo incorrecto,
existe un campo. Ahí te encuentro.
Cuando el alma yace en esa hierba,
el mundo está demasiado lleno de palabrería.
Ideas, lenguaje, incluso la frase "uno y otro"
no tienen sentido.

(poemas de Rumi, adaptación al castellano desde la traducción de Coleman Barks, Essential Rumi)

viernes, 1 de marzo de 2013

Rastro inapresable





Sólo Respiración

Ni cristiano, ni judío, ni musulmán,
ni hindú, budista, sufí, zen, 
ni ninguna otra religión o sistema cultural. 
No soy del Este ni del Oeste. 
Ni de la tierra, ni del mar.
No soy natural, ni etéreo.
No existo, ni soy entidad en este mundo o
el próximo.
No provine de Adán ni de Eva,
ni de ningún otro origen.
Mi lugar es el sin-lugar,
un rastro de lo inapresable.
Ni cuerpo, ni alma.
Pertenezco al Amado.
He visto los dos mundos hechos uno, 
uno que llama y conoce 
al primer, último, exterior, 
interior y único ser humano 
que hálito respira.


(Adaptación propia al castellano desde la versión contenida en The Essential Rumi, de Coleman Barks)


Quizás estos versos de Rumi, escritos en el siglo XIII, tienen hoy día una resonancia mayor, si cabe, puesto que vivimos en tiempos de “mezclas”, donde la variedad de ideas, credos y logros técnicos parece más grande que nunca –al menos dentro del campo de la humanidad moderna–, y esta pomposa exhibición de mezclas ser muestra como fuente de “conflictos sin sentido”, “distracción” y un “vagar sin meta”, obstaculizando el reconocimiento de Eso que no tiene nombre y que une a todas las cosas y a todos en silencio, hic et nunc. 
No obstante, ¿cómo puede algo ser realmente obstáculo para lo insondable? 
Ojalá seamos capaces de sentir el eco de eso Amado invisible en cada criatura viviente, cada deseo, cada alegría, cada fracaso, cada lágrima, cada ilusión, en cada gesto de no-ser y estar agradecidos por ello. 
¿Acaso ese reconocimiento apuntaría a la esencia misma y tal vez propósito del así llamado “ser” humano?

viernes, 1 de febrero de 2013

El Viaje del Héroe


Primero, la música, una canción tradicional, "Ilya Muromets y el Diablo", interpretada por los miembros del grupo folk ruso Agua Viva, quienes cantan acompañados de sus Guslies, los hipnóticos salterios eslavos:    



Ahora la historia. Según la leyenda medieval, Ilya Muromets era el hijo de un granjero, nacido en uno de los antiguos pueblos de Ucrania. Y desde muy temprana edad sufrió una enfermedad que le impedía caminar y le obligaba a permanecer acostado. Sin embargo, un día, al alcanzar la edad de 33 años, fue curado milagrosamente por dos peregrinos. Más tarde, un caballero le confirió poderes sobrenaturales. Así, Ilya se sintió dispuesto a servir al príncipe Vladimir Sol Brillante, y se convirtió en guerrero para liberar la ciudad de Kiev, que estaba dominada por el diabólico dios Idolishche, quien iba siempre montado en su máquina con ruedas.
 Ilya ganó ésta y muchas otras batallas contra demonios y gente perversa, por el bien de la libertad, y así llegó a ser nombrado Caballero del Príncipe. Finalmente, después de todas sus aventuras en bosques y estepas, se hizo monje y se dedicó a cultivar su mundo interior, desarrollando más sus capacidades espirituales.
En la tradición rusa, Ilya Muroments es considerado como un modelo de fortaleza espiritual y de integridad, valores que la sociedad moderna no tiene más, porque ya no está realmente civilizada y los verdaderos héroes están en peligro de extinción. 
Como podemos ver, esta historia sigue la estructura típica del Viaje del Héroe, que fue investigado a fondo por Joseph Campbell en sus libros. Y dado que estamos también llamados a hacer ese viaje, debemos darnos cuenta de que la mayor parte del tiempo vivimos emocional y mentalmente lisiados, cegados por oscuras emociones y pensamientos que no nos dejan ver la vida tal como es. Con todo, cuando el corazón quiere realmente el "cambio", los dones de ayuda surgen de la nada. Y es entonces cuando nos toca usarlos correctamente, siguiendo el camino que nuestra propia luz interior marca.
Entramos, una vez más, en la legendaria Edad de los Héroes. Ahora, esta vez la aventura no se centra tanto en batallas cuanto en la "integración" y la "reconciliación" de todas las cosas que la humanidad ha experimentado. ¿Quién se atreve a caminar en la oscuridad con la llama de la Consciencia y la atención en alto?

domingo, 6 de enero de 2013

Dones Mágicos


En España y ciertas zonas de Sudamérica existe la vieja tradición en la cual la gente –niños sobre todo– reciben hoy regalos dejados por los Reyes Magos durante la noche –más que por Papá Noel, la competencia moderna. Y la razón es que este día se dedica a la Adoración de los Magos, quienes según la narración del Evangelio de Mateo, viajaron desde el lejano Oriente para adorar al recién nacido Jesús. Y tres eran los regalos que le trajeron: oro, incienso y la medicinal mirra, los cuales, en un nivel simbólico, pueden tener significados tales como "espíritu", "pureza" y "poder de curación" respectivamente.

En cuanto a la imagen que vemos arriba, corresponde a un relieve de una de las arquivoltas de la Iglesia Románica de Santo Domingo (Siglo XIII), en Soria, España. Y alude al momento en que los Magos son aconsejados por un ángel en un sueño para que no regresen a Herodes el Grande, quien quería deshacerse del infante Jesús.

Con el ojo simbólico del alma podemos observar cómo hay muchas influencias negativas externas e internas que, como Herodes, también quieren deshacerse de nuestra "chispa de espíritu" a toda costa. E igualmente se nos aconseja no seguir su juego. Tarea para la cual recibimos numerosos dones, desde enseñanzas hasta capacidades innatas que estamos llamados a desarrollar.

Según la tradición Zoroástrica –que puede perfectamente conectarse con los Magos orientales del Evangelio– la humanidad se encuentra en medio de una lucha entre la Luz y la Oscuridad que podría terminar en la transformación solar de la Tierra o en su desfiguración. Henry Corbin describe esa tradición irania como sigue: 

En este punto, pues, acaece una conjunción del destino del alma [humana] –la Fravarti encarnada en la existencia terrena– y el destino de esa Tierra terrenal a la cual vino exclusivamente a ayudar a Ohrmazd y los Poderes de la Luz a salvar la Tierra de poderes demoníacos. [...] Esta tarea y este evento eran la razón principal, desde el comienzo, de la elección y la batalla de las Fravartis. Las criaturas de luz reciben su capacidad para realizar y anticipar esta metamorfosis precisamente gracias al Fuego victorial [...]
"Que podamos hallarnos entre aquellos que consumen la Transfiguración de la Tierra" (Yasna XXX, 9).

(Cuerpo Espiritual y Tierra Celeste, Henry Corbin, Capítulo I, Sección 4)

Y ahora, para cerrar estas Navidades, aquí tenemos un maravilloso concierto de música armenia y turca, con la participación de Jordi Savall, en memoria de la cantante Monserrat Figueras. 






martes, 25 de diciembre de 2012

Vida Verdadera


¿Nos paramos alguna vez a reflexionar acerca de lo que es la Navidad? En la antigüedad tenía que ver con un "nacimiento superior", con el cuidado de un "infante interior" y su realidad, la cual conlleva la conexión con el Espíritu y el Alma de una Tierra mítica, un Paraíso olvidado que ha recibido muchos nombres y del cual se ha escrito mucho, a pesar de que su naturaleza es elusiva, incluso cuando se asoma tímidamente en nuestros sueños nocturnos. Pero siempre deja una huella en cada vida:

Nuestros autores [i.e Sohravardi] sugieren que si el pasado fuese realmente lo que creemos que es, esto es, completo y cerrado, no sería terreno de tan vehementes discusiones. Ellos sugieren que todos nuestros actos de comprensión son muchos re-comienzos, re-iteraciones de sucesos que aún no han terminado. Cada uno de nosotros es, queriéndolo o no, el iniciador de eventos en Hûrqalyâ, tanto si acaban abortados en su infierno como si dan fruto en su paraíso. Mientras creemos que miramos a lo que ya es pasado e incambiable, estamos en realidad consumando nuestro propio futuro. Nuestros autores nos mostrarán cómo toda una región de Hûrqalyâ está poblada, post mortem, por nuestros imperativos y deseos –es decir, por aquello que dirige nuestros actos de comprensión y comportamiento.
[...]
Todo es extraño, dicen nuestros autores, cuando uno pisa esa Tierra donde lo imposible es de hecho realizado. Pues todas nuestras construcciones mentales, todos nuestros imperativos, todos nuestros deseos, incluso el amor que tan consubstancial es para nuestro ser –todo eso no sería más que una metáfora sin el intra-mundo de Hûrqalyâ, el mundo en el que nuestros símbolos se vuelven, por así decir, literales. Marzo de 1960.

Así es como el erudito Henry Corbin –experto en misticismo islámico y persa –finalizó el Prólogo de su obra Cuerpo Espiritual y Tierra Celeste; una maravillosa investigación y deliciosa lectura que pretende ser simplemente una pista, no un mapa. Apunta a una dimensión de la vida que supera toda ficción, y que aún así es imaginal, o como decían los sabios del Renacimiento, imaginatio vera, imaginación verdadera. Una facultad interior que está esperando crecer en nosotros, pues como decíamos en los artículos anteriores, perdimos la conexión con el Alma y el Espíritu (Psychê y Pneuma). 
Henry Corbin escribe en el Prólogo –siguiendo la tradición del filósofo y poeta persa Sohravardi, que se remonta a figuras como Zoroastro y Empédocles– que nuestra percepción ha de experimentar una progressio harmonica, análoga al proceso de escuchar una misma melodía en dos octavas diferentes, una más sutil que la otra. Y no es una actividad intelectual, sino "música en nuestro ser". 
El corazón, la mente y el cuerpo necesitan ser musicalmente alimentados sintiendo arquetipos primordiales. Con la afinación correcta, un eco podría oírse dentro. Y nadie nos puede convencer entonces de que esta realidad sensorial que vemos es todo lo que hay, pues la realidad no yace en creencias, ni en percepciones vagas, ni en libros. Cuando un eco de la realidad alcanza el corazón, nuestras acciones y experiencias, el sufrimiento y belleza que sentimos, son inmediatamente elevados a otro nivel, a una octava superior, pues nuestras experiencias no son simplemente nuestras; todo lo que vemos y sentimos aparece como una manifestación sagrada de la Vida Verdadera, incluso el sin-sentido, las rocas, los árboles, los pájaros...todo forma parte de una Historia del Alma, y el papel que desempeñamos en ella depende de nosotros. ¿Qué lugar elegimos en ella entonces? Un laborioso viaje prosigue; aún queda un enorme Trabajo por hacer.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Alineación Interior

Foto tomada de la página http://www.grahamhancock.com/forum/CarlsonR2.php


El solsticio de invierno ha llegado, y esta vez trae consigo un curioso evento que puede perfectamente ser interpretado como punto de referencia para el trabajo interior.
Treinta y seis son aproximadamente los años que el sol se está tomando para cruzar –no literalmente– el famoso centro galáctico de la Vía Láctea –hecho que sólo ocurre cada 26.000 años (un Gran Año Platónico). Dicho abombamiento central, visible a simple vista sobre un cielo nocturno no contaminado, era venerado por muchas culturas antiguas, por razones que tal vez no estamos preparados para comprender del todo.
El centro galáctico es probablemente lo que en la tradición Hindú y Judeocristiana recibe el nombre de Trono de Dios, fuente de poderosas influencias que regula el reloj de las Edades Cósmicas, como bien explicó el sabio Swami Sri Yukteswar en su obra La Ciencia Sagrada. 
Según ese Reloj, nuestro sistema solar ya habría dejado atrás un oscuro Invierno Cósmico y actualmente retorna hacia su estrella contraparte, experimentando un Otoño Cósmico (Edad de Bronce para los Griegos).
Interesantemente, nuestro sistema solar lleva   alineado con el centro galáctico más de una década, y continuará así por varios años. Es más, durante el presente solsticio invernal, el sol aparece  danzando justo en alineación con el "centro exacto". 
Ahora, hay que tener en cuenta que la aproximación más cercana –literal– a dicho centro no tendría lugar hasta dentro de varios miles de años, cuando nuestra estrella se encuentre con su contraparte, según Sri Yukteswar.
De momento parece que estamos a mitad de camino. E independientemente de que el alineamiento del presente solsticio implique o no alguna influencia magnética relacionada con el ciclo solar, este fenómeno anticipa nuestro Destino esencial y puede ser visto como un recordatorio de la conexión con la Fuente. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que escuchando a nuestro corazón silencioso?
En la Orden Sufí Mevlevi, los derviches giran y giran como galaxias, hasta que una fuerza superior toma el control de sus cuerpos y su consciencia se funde con el "misterioso centro de gravedad". Algo similar sucede cuando tocamos música profunda y la escuchamos, en un estado adecuado de receptividad, a modo de oración:


martes, 11 de diciembre de 2012

Asociaciones sin Luz



El siguiente texto complementa al anterior, siendo un resumen conciso de un curioso fenómeno psicológico,  una raíz esencial de la “mecanicidad” que rompe la conexión con la conciencia moral y la consciencia universales, generando así las manifestaciones “sin espíritu” de la sociedad moderna, tanto en el arte, las relaciones personales como en otros ámbitos sociales. Algo a ser observado en diferentes situaciones de la vida cotidiana: 
¿Han tratado ustedes alguna vez de observarse mentalmente cuando su atención no está concentrada en algún problema determinado? Supongo que la mayoría de ustedes están familiarizados con esto, aunque tal vez sólo unos pocos lo han vigilado sistemáticamente en sí mismos. Sin duda, ustedes se han dado cuenta de nuestro modo de pensar por asociaciones casuales, cuando nuestro pensamiento ensarta escenas y memorias desconectadas, cuando cada cosa que cae dentro del campo de nuestra conciencia o apenas la toca ligeramente, hace surgir en nuestro pensamiento estas asociaciones casuales. 

La cadena de pensamientos parece continuar sin interrupción, entretejiendo fragmentos de representaciones de percepciones anteriores, tomadas de diferentes grabaciones en nuestra memoria. Y estas grabaciones giran y se desenvuelven mientras nuestro aparato pensante teje hábil y continuamente los hilos del pensamiento de este material. Las grabaciones de nuestros sentimientos giran del mismo modo; agradable y desagradable, alegría y tristeza, risa e irritación, placer y dolor, simpatía y antipatía. Al ser alabado usted está contento; alguien lo regaña y su humor se echa a perder.

Algo nuevo capta su interés e instantáneamente le hace olvidar lo que tanto le interesaba el momento anterior. Gradualmente su interés lo amarra a esta nueva cosa, hasta que se hunde de pies a cabeza; de repente ya no la posee, usted ha desaparecido, está amarrado y disuelto en esta cosa; de hecho ella lo posee, lo ha cautivado; y esta infatuación, esta capacidad para ser cautivado, bajo muchos diferentes modos, es una característica de cada uno de nosotros. Esto nos amarra y nos impide ser libres. Por lo mismo nos quita nuestra fuerza y nuestro tiempo, dejándonos sin posibilidad de ser objetivos y libres: dos cualidades esenciales para quien decide seguir el camino del conocimiento de sí.

Debemos esforzarnos por la libertad si nos esforzamos por el conocimiento de sí. La tarea de un más amplio conocimiento y desarrollo de sí es de tal importancia y seriedad, demanda tal intensidad de esfuerzo, que es imposible intentarla descuidadamente y en medio de otras cosas. La persona que emprende esta tarea debe darle preeminencia en su vida, la que no es tan larga para permitirle el malgastarla en trivialidades.
(Perspectivas desde el Mundo Real, G.I.Gurdjieff, Al hablar de diferentes materias, Sección II)

Al oír tales cosas uno podría verse inclinado a pensar que la cadena de asociaciones habituales (placer-displacer, satisfacción-irritabilidad...) es aleatoria o incluso innecesaria. Pero eso no sería del todo cierto.
En primer lugar, la cadena de asociaciones psico-físicas es necesaria para el flujo de la Vida en general (hasta el ADN es una secuencia o cadena asociativa). 

Ahora, el punto clave es que nuestra "falta de quietud y atención a la vida en bulle dentro y fuera desencadena asociaciones mecánicas que nos hacen errantes, miserables y destructivos.


Por contra, la atención abierta nos devuelve al centro de gravedad del Corazón, limpiando el cerebro y promoviendo asociaciones más armoniosas, llenando nuestro ser de auto-conocimiento, agradecimiento, claridad y  amor por lo eterno.
Ciertamente, hay una cualidad innecesaria, frenética y caótica en muchas asociaciones psicológicas, como ésas que insanos medios de comunicación promueven a través de mórbidas noticias inconexas, anuncios, películas, comida envenenada y otros productos que crean adicción y bajas pasiones. Suficientes elementos para ver cuán hondo es el hoyo que la humanidad cava para sí.
Con todo, el caos asociativo no es completamente caótico –valga la redundancia–, pues parece haber una “pauta en la ilusión”. 

Este aspecto aparece reflejado en la imaginería antigua, como en el Océano de Leche removido por dos grupos de deidades –ángeles y demonios– que permanecen a ambos lados del Axis Mundi, tirando de la Serpiente, la Energía Cósmica que mantiene a todos los opuestos encadenados, como Afrodita hiciera para los griegos.


También ha habido sabios que mostraron los Pilares de la Ilusión, como el mismo Jesús, que eliminó la Dualidad en la cruz, rasgando el velo que separa la Luz del mundo de la carne.  O el mismo Buda, y su enseñanza sobre las Cuatro Nobles Verdades, así como el surgimiento co-originario de las Doce Causas de la Existencia.
Decían los griegos que "lo igual atrae a lo igual". Así pues, todas las asociaciones están encadenadas por "afinidad".  

Con lo cual, somos responsables de las mismas, ya que la decisión de no alimentar asociaciones envenenadas que conduzcan al sufrimiento y al apego es nuestra. Así como la de fomentar asociaciones no contaminadas. Bajo las "condiciones adecuadas", hasta las cadenas del espectáculo cósmico podrían ayudar a liberarnos. 

Aunque, en cualquier caso, la cadena de asociaciones ha de ser transcendida, parcial o totalmente, para que la paz silenciosa inunde el corazón y la Luz de la Inteligencia brille por sí misma.


 ¿No es ésa la meta del verdadero arte? ¿No es éste el propósito de la meditación y la reflexión? ¿No es este “cultivar sanidad en medio de lo insano” una de las tareas de la  humanidad moderna?
La próxima vez abriremos una nueva ventana para descubrir si la música puede realmente purificar las asociaciones internas y conectarnos de algún modo a la Fuente.

sábado, 1 de diciembre de 2012

¿Con alma o sin ella?





Anticipando una serie de regalos navideños, aquí viene un amargo shock que sirve de contrapunto del artículo anterior sobre la psicología neoplatónica, y tal vez nos ayude a dar por sentado “ideas sublimes” cuando nuestro mundo interior es todavía un zoo, un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial, o algo peor:



Piensan que se necesita un "alma" y hasta un "espíritu" para hacer lo que hacen y vivir como viven. Pero quizá baste con tener una llave para darle cuerda a sus mecanismos. Sus diarias porciones de alimento los ayudan a darse cuerda y a renovar una y otra vez las cabriolas sin propósito de sus asociaciones. De este conjunto de materiales se seleccionan pensamientos separados y ustedes intentan conectarlos como un todo y pasarlos como valiosos y como propios. También escogemos sentimientos y sensaciones, estados de ánimo y experiencias, y de todo esto creamos el espejismo de una vida interior, nos llamamos a nosotros mismos seres conscientes y racionales, hablamos de Dios, de la eternidad, de la vida eterna y otros temas más elevados; hablamos acerca de todo lo imaginable, juzgamos y discutimos, definimos y evaluamos, pero omitimos hablar sobre nosotros mismos y sobre nuestro propio y verdadero valor objetivo, porque estamos todos convencidos de que si algo nos hace falta, lo podemos adquirir.
Si en lo dicho he podido aclarar aunque sea en pequeño grado el caos en que se encuentra el ser que llamamos hombre, les será posible contestar por sí mismos a la pregunta de lo que le falta y de lo que puede obtener si permanece como está, y qué de valor puede agregar al valor que él mismo representa.
Ya he dicho que hay gente hambrienta y sedienta de la verdad. Si examina los problemas de la vida, y es sincera consigo misma, pronto se convencerá de que no es posible vivir como ha vivido y ser lo que ha sido hasta ahora; que es esencial una salida de esta situación y que un hombre sólo puede desarrollar sus capacidades y poderes latentes limpiando su máquina de la suciedad que la ha obstruido en el curso de su vida. Pero para llevar a cabo esta limpieza en forma racional, él tiene que ver lo que necesita limpiarse, dónde y cómo; aunque ver esto por sí mismo es casi imposible. Para poder ver cualquiera de estas cosas uno tiene que ver desde el exterior, para lo cual se necesita de la ayuda mutua. (Perspectivas desde el Mundo Real, G.I. Gurdjieff, Al hablar de diferentes temas, Sección II)
¿No hay cierta sintonía entre estas conclusiones y lo que oímos decir a Plotino en el anterior artículo? Si recordamos, el "hombre ordinario" al que se refirió Plotino está desconectado de su "centro de gravedad". Y la consecuencia inmediata es que es zarandeado por todo estímulo ciego, convirtiéndose, como describió Gurdjieff, en un "autómata animado", una marioneta movida por los caprichos de un titiritero, en vez de un hombre guiado por la Inteligencia.
Aunque Plotino básicamente se centró en la metafísica y el nivel de la theoría, que en griego significa “contemplación divina”, del verbo theorein, contemplar divinamente – una actividad que aún está muy lejos de nosotros.
En cambio, Sócrates y otros maestros, incluido Gurdjieff, prefirieron ayudar a la gente a desenmascarar las contradicciones interiores sin piedad, pues ese es el paso esencial, sin el cual, nada importa.
 Esta transparencia es normalmente indigerible cuando damos por sentado cosas que no se nos ofrecen de modo completo. Hay, qué duda cabe, “substancias materiales” y “funciones psicológicas”; vamos incluso a aceptar una “chispa divina enterrada” que explique el origen de la consciencia, la voluntad, y sentimientos superiores como la compasión. Ahora, si no trabajamos con todo ello de modo adecuado, entonces, ¿qué clase de conexión podríamos tener con un supuesto Espíritu Divino o incluso una Psychê? 
Los cierto es que no se necesita un “intelecto divino” para manifestar negatividad y cultivar la auto-indulgencia como salvajes. Los animales se acercan, pero sólo porque no tienen más remedio. En cambio, los autómatas animados lo hacen mucho mejor, como demuestra esta “carnicería progresista” llamada "avanzada sociedad moderna", donde hasta el arte, la comida y las relaciones humanas han perdido el alma.
  Limpiar la casa interior y consolidar la conexión con lo Superior solía implicar la idea de “creación de un alma”, al menos desde los tiempos más tempranos de la civilización Egipcia, cuando los sacerdotes enseñaban acerca de la unión del espíritu-voluntad-consciencia, o Ka, con el cuerpo de rasgos y experiencias personales, el Ba, para así forjar un navío que pudiese cruzar la vida y el más allá sin ser devorado por la Naturaleza. Es así como el espíritu puede retornar a su morada en las estrellas y no ser atraído hacia niveles inferiores llenos de sufrimiento. 
Los griegos y cristianos heredaron esta doctrina; pero fue olvidada, como todo lo importante. En cualquier caso, de ella puede deducirse que sin un fuerte “lazo”, la chispa divina que portamos como tesoro, volará lejos y tal vez prosiga su viaje en alguien que respete lo que realmente importa, o simplemente retornará a una Fuente. ¿Tiene sentido?
Una cruda y honesta mirada a nosotros mismos es necesaria pues. Veamos si somos capaces de presentar fragmentos en futuros artículos. El final del 2012 demuestra ser bastante intenso. 


jueves, 1 de noviembre de 2012

Gravitando


El auto-conocimiento revela al Alma [psychê/ facultad emocional y de pensamiento] que su movimiento natural no es una línea recta, sino circular, como en torno a algún objeto interno, alrededor de un centro, el punto al que debe su origen. Si el Alma sabe esto, se moverá en torno a ese centro desde el que emergió, se aferrará a éste, en comunión con él, y de hecho todo alma debería, pero sólo las almas divinas lo hacen. Éste es el secreto de su divinidad, pues la Divinidad consiste en estar unido al centro. Aquello que se retira de éste, se convierte en un hombre ordinario o un animal (Plotino, Enéada VI, 9, Nota: adaptado desde la traducción de Elmer O´Brien).
 ¿Queremos ser verdaderamente humanos? ¿Cuál es ese "centro de gravedad"? ¿Cómo encontrarlo? ¿Qué papel debe jugar en nuestra vida diaria?
 Tan distraídos tendemos a estar en el día a día, que pasamos por alto un flujo de riqueza interior que responde muchas preguntas sin resolver. Cuando uno vuelve la atención hacia el propio cuerpo, la percepción e interior durante el día, advierte que el cuerpo tiene tensiones innecesarias, el corazón se contrae a veces, llenándose de ansiedad y negatividad, mientras que la mente tiende a tener aversión hacia el malestar, las circunstancias desagradables de la vida, ciertas manifestaciones de otras personas, y así sucesivamente. Sin embargo, todo ello en su conjunto, parece ser parte de un movimiento, un anhelo de algo que rara vez se encuentra, porque la mente-mono no es lo suficientemente paciente para observar en silencio, sólo salta de aquí para allá y de allá para acá, saturada de ruidos.
 Aquellos que creen que el mundo del ser se rige por suerte o por casualidad, y que depende de causas materiales, están más alejados de lo divino y de la noción del Uno. No se trata de personas como éstas a las que nos dirigimos, sino a aquellas que admiten la existencia de un mundo distinto del corporal y que por lo menos reconocen la existencia del Alma [psychê, como fuente del cuerpo]. Estas personas se deben aplicar al estudio del alma, y aprender entre otras cosas, que procede de la Inteligencia [la auto-contemplación del Noûs o Mente Superior] y alcanza la virtud, al participar de la razón [lógos] que procede de la Inteligencia. A continuación, deben darse cuenta de que la Inteligencia es diferente de la nuestra facultad de razonamiento [el pensamiento discursivo], que el razonamiento implica, por así decirlo, pasos independientes y movimientos. Deben ver que el Conocimiento consiste en la manifestación de las formas racionales [Eide, Ideas] que existen en el Alma y le llegan desde la Inteligencia, la fuente del Conocimiento. Después de que uno ha contemplado la Inteligencia, (...) hay que pensar en ella como un movimiento sereno y firme, que abarca todas las cosas y es todas las cosas (...) el reino inteligible, se encuentra cerca del Uno (...) Sin embargo no es el Supremo porque no es ni uno ni simple (Enéada VI, 9. Nota: el subrayado y paréntesis son nuestros).

 Este texto de Plotino podría parecer una confusa manifestación de "misticismo racionalista", sin embargo, capta detalles que pueden arrojar luz sobre la riqueza de nuestro mundo interior. Rara vez cuestionamos nuestros "valores", "pensamientos" y "sentimientos", preguntándonos de dónde vienen. Algunos incluso han llegado a creer que las Ideas sutiles como "Vitalidad", "Luz", "Ser", "Belleza", "Justicia", "Unidad", no son más que un producto conceptual del cerebro, cuando la verdad es que son cualidades reales que pertenecen intrínsecamente a un nivel más sutil del que tanto el amor consciente y la psique como el cuerpo emergen, de donde todo fluye, desde el último Big Bang. 
Sin embargo, como señala Plotino, la Luz-Inteligencia, no es, en modo alguno, el Uno hacia el cual gravitan todas las cosas, a pesar de que algunas tradiciones duales parecen creerlo así. "El Bien Supremo", "El Uno más allá de la unidad", "la Senda sin Senda", sigue siendo el mayor logro, o mejor dicho, el más grande y misterioso "no-logro". Pero dejemos eso para reflexionar. Seguro volveremos a ello en un futuro post sobre la No-Dualidad. Mientras tanto, ojos vueltos al cuerpo y al alma juntos.
(Alguien interesado en textos jugosos de Plotino podrá hallarlos en la compilación The Essential Plotinus, con traducciones de Elmer O'Brien).

lunes, 1 de octubre de 2012

Observador espontáneo


¿Estamos criando una generación de hombres y mujeres que no son conscientes de que la mente tiene el poder de separarse de sí misma y ser libre de las adicciones, hábitos, el condicionamiento, el pensamiento automático que acaece en gran parte de nuestras vidas?
  Ésta es una pregunta que el profesor Jacob Needleman lanzó en una de sus presentaciones del libro Why Can´t We Be Good?, con respecto a una constatación psicológica importante que podemos resumir del siguiente modo:

 En una  de sus clases filosofía, Needleman había sugerido a sus estudiantes la tarea de tratar de constatar "estoy enojado", sin juzgar, cada vez que sintieran algún tipo de enfado. Y bien, al día siguiente les preguntó acerca de la tarea y sólo dos estudiantes la habían recordado. Uno de ellos la había interpretado erróneamente, mientras que el otro, una joven de rasgos orientales, aprendió algo y lo describió muy bien:
  Ella había ido a una tintorería para recoger ropa, y al preguntar si ésta ya estaba lista, el dependiente, de malas maneras, contestó: "no, no está lista". Esta respuesta poco amable causó una reacción interna de enfado a la chica, ya que le habían dicho que la ropa estaría lista para ese día. Con todo, al instante "se vio a sí misma en ese estado negativo" y pensó:  "oh, esto debe ser a lo que el profesor se refería". Acto seguido se dio cuenta de que el acto mismo de “verse enojada” había "disuelto parte del veneno que el estado contenía". Así lo expresó ella; en otras palabras, el enfado ya no controlaba su mundo interior. Finalmente, ella salió de la tienda con un sentido inusual de la libertad interior.
  Este es sin duda un estado reconocido por quienes están conscientemente involucrados en un proceso de auto-descubrimiento. Y a pesar de que es muy revelador, mostrando nuestra "constante identificación con delirios cotidianos", también tiene una cualidad muy elusiva; el acto de consciencia es en sí mismo tan sutil que nunca puede llegar a ser una "práctica" o un "hábito", y cuando tratamos de convertirlo en eso, quedamos atrapados en una nueva identificación. ¿Por qué? ¿Acaso se debe a la creencia de que la persona que creemos ser puede realmente hacerse consciente por sí sola? ¿Creemos que la consciencia es algo que podemos poseer de la misma manera que tenemos zapatos? ¿Qué es esa tendencia a controlar incluso lo que puede hacernos libres? ¿Qué nos puede hacer más espontáneos?
  Parte de la respuesta radica probablemente en todas estas mismas preguntas, pero el problema parece ir más allá de eso. Haciéndonos eco de Empédocles, nuestro ser es una semilla que ha de crecer y extender sus raíces hacia las profundidades de la realidad, la cual contiene todo, incluso el cuerpo y la mente. Por tanto, mientras sigamos experimentando la vida desde el nivel de la mente ordinaria y el cuerpo, jamás seremos verdaderamente libres. La semilla necesita agua para crecer. 
Enlace a la presentación de Dr.Needleman antes mencionada: