martes, 3 de julio de 2018

Transformando Negatividad


Advirtiendo que estamos en medio de la Luna de Cáncer, merece la pena recordar que este mes tiene la peculiaridad de hacer a la gente centrarse demasiado en el lado negativo de las cosas, los demás y acusar como diablos, para luego escondernos como cangrejos bajo la arena evadiendo toda responsabilidad, como el pueblo de Israel protestando en el desierto por carencia de agua y alimento, y adorando el becerro por desesperación (Números 11), o como los apóstoles que pensaban que cinco panes y dos peces no eran suficientes para alimentar a 5000 hambrientos, incluidos ellos (Marcos 6).

De hecho, las personas a quienes más les cuesta soltar lo negativo y perdonar son quizá las nacidas bajo el influjo lunar de Cáncer, ya que son muy rencorosas, y los sentimientos negativos se les incrustan en las tripas, generando todo tipo de dolencias. 

¿Cómo podemos salir entonces del  impasse, viendo la luz incluso en la oscuridad? ¿Cómo ser golpeado por las fuerzas negativas de la existencia, sufrir y no ser derrotado en el proceso?

La única salida es conectándose a nuestra Cabeza Divina o Hijo de Dios y emplear el sufrimiento como "fuego alquímico" del trabajo consciente, chamuscando impurezas internas, catalizando la evolución del propio "embrión de alma" inmortal mesiánica adquirida o heredada. 

Muchos olvidan que dicho "embrión de alma" mesiánica debe ser alimentada con los cinco panes, i.e, los cinco sentidos internos y externos que nos ayudan a comprendrer la Torah de Luz, y los dos peces, o partes del alma que nadan en el océano espiritual de mente y emociones. 5x2 da 10, que son las esferas del Árbol de la Vida que crece dentro para dar fruto al 30 %, 60 % y finamente 100% (10x10), como se indica en Mateo 13:8.

Y cuando somos ungidos con la Conciencia Divina del Alma mesiánica en evolución, es sobre todo para integrar la negatividad en una unidad mayor de la que procedía, superando todo orgullo oculto, reflejando el Amor auto-transcendente del Creador.

Esto lo vemos en el verdadero significado de la famosa lección del Maestro Nazareno: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra (Mateo 5:39)

Es una práctica profunda que pocos han comprendido en su verdadera dimensión psicológica interna, que consiste primero en no reaccionar externamente ante las provocaciones, y segundo manejar la reacción mecánica interna: pensamiento negativo, ansiedad, frustración, miedo, rabia, ira... Y eso sólo se consigue comprendiendo que todos hemos sido infectados en nuestro complejo psico-biológico por la semilla satánica de este mundo, heredada vía genética desde la Caída. Y que sólo merece la pena perdonarse y perdonar al otro,  que probablemente está en peor situación que la nuestra.

Con todo, perdonar a otros es más fácil que perdonarse a uno mismo y a las circunstancias, porque nos han programado para odiar hasta la propia vida. Por ello se requiere lograr ver un sentido más profundo para superar la oscuridad vivida.

Desde hace muchos años me he sorprendido al encontrar dicho sentido de superación reflejado en recuerdos, experiencias, libros o incluso películas como El Guerrero Pacífico, o un instante de la película Waking Life, concretamente en el minuto 26:

La búsqueda debe liberarse de lo negativo, que es realmente nuestra propia voluntad de la nada. Y una vez que dice sí al instante, la afirmación es contagiosa. Estalla en una cadena de afirmaciones que no conoce límites. Decir Sí a un instante es decir sí a toda la existencia.

Para algunos esto podría parecer una reformulación del imperativo de Nietzsche de querer vivir cada momento como si se repitiera eternamente en una Eterna Recurrencia, lo que implica afirmar todos los eventos que condujeron al mismo, así como los futuros, convirtiéndose uno en el Superman que afirma la vida, el Ja-Sagender nietzscheano.

Y a pesar de que hay algo de cierto en ello, Nietzsche definitivamente se quedó corto en gran parte de su filosofía nihilista, narcisista e individualista, quedando carente de la visión divina verdadera, pues es una sombra de la afirmación real del espíritu divino, que es transformar la negatividad de la materia con el Amor Auto-Trascendente que el Creador Infinito transmite a través de Su vehículo, el Hombre Mesías Universal o Megalocosmos Divino, que Nietzsche ni siquiera llegó a atisbar, a pesar de ser el gran afirmador de la Vida:
Porque el Hijo de Dios ... no fue Sí y No, sino que en Él siempre es SÍ (2 Corintios 1:19)

Un Sí a la Vida que incluso puede convertir el dolor en bienaventuranza, trascendiendo todas las barreras, rescatando y devolviendo la Creación caída a la Fuente olvidada de Vida, donde el Universo entero iluminado es la Casa del Padre Universal, allende toda negatividad y vaciedad nihilista.

Sólo cuando vivimos conscientes de dicho Hogar, adquiriendo el Alma verdaderamente inmortal, somos el Cuerpo del Hijo Ungido de Dios que realiza sus restantes obras divinas en la tierra:

Me regocijo por lo que estoy sufriendo por ti, y llené en mi carne lo que aún falta con respecto a las aflicciones del Ungido, por el bien de su cuerpo, que es la Congregación de los Llamados (Colosenses 1:24)

Y este es un proceso continuo de trabajo mesiánico que nos hace llevar en la frente el Nombre divino del Hombre Universal, YHWH, que es la reconciliación de todos los opuestos, luz y oscuridad, divinidad y humanidad, cielo y tierra, ya que el verdadero Ser Divino viviente es infinito, y por lo tanto, sólo puede ser a la vez transcendente e inmanente, desde el Infinito hasta la Eternidad, el Tiempo y de vuelta al Infinito:

... sobre todos, a través de todos y en todos (Efesios 4).

Dios estaba reconciliando el mundo consigo mismo en el Ungido / Mashiaj (2 Corintios 5:19)

como un plan para la plenitud de los tiempos, para unir todas las cosas en el cielo y en la tierra en el Ungido (Efesios 1:10)


Una profunda realización presentada no sólo en el Nuevo Testamento, sino también en la Kabbalah Zoárica e incluso la psicología profunda de Jung, como se describe en este maravilloso libro, La enfermedad que somos: una crítica jungiana del cristianismo, escrito por el recientemente fallecido sacerdote católico John P. Dourley

Aquí les traduzco un fragmento de lo más iluminador:

La visión de Jung concerniente al sufrimiento de Cristo más bien simboliza o ejemplifica el sufrimiento que cada cual debe sufrir en el proceso de maduración. Por lo demás, cuando la expiación vicaria se toma literal e históricamente, podría bloquear en lugar de alentar el proceso de maduración, anulando el sufrimiento que sólo puede ser vivido por el individuo en el proceso de hacerse completo: 

[...]

 ¿cómo puede una vida humana tener significado en sí misma o por su principio de origen autosuficiente?

La respuesta general de Jung a esta pregunta -una que la teología cristiana tradicional se ha negado constantemente a adoptar- es que Dios necesita a la humanidad para que pueda llegar a ser plenamente consciente, y especialmente para hacerse plenamente consciente de los opuestos absolutos que existen en el divino potencial creativo. Así, una de las implicaciones metafísicas más importantes de la psicología de Jung es que la conciencia humana trasciende su origen divino (el inconsciente), específicamente en su capacidad para diferenciar los opuestos irreductibles y en su capacidad para sufrir conscientemente su conflicto. Desde este punto de vista, Dios, como fuente creativa primordial de todas las oposiciones latentes, debe entenderse como el recurso psíquico en el que los opuestos permanecen indiferenciados pero mucho más poderosos en su primitividad que lo que puede contener cómodamente la capacidad relativamente frágil del ego. Sin embargo, es el ego el que permanece como el lugar histórico donde el pleno poder y el significado de las contradicciones divinas se hacen conscientes. Esto sucede, según el punto de vista de Jung, a través del sufrimiento humano que resulta de tomar conciencia y sostener las verdades innegables y contradictorias que son la esencia tanto del inconsciente como de lo divino.

Un Dios tan inconsciente es personificado para Jung en el arbitrario y caprichoso Yahweh con el que Job tuvo que contender y finalmente educarse moralmente, a pesar del punto de vista mucho más vulnerable de Job en la conciencia... 

Jung identifica la conciencia de Job de la auto-contradicción divina como el ego que es consciente de los profundos opuestos con los que se enfrenta en sus propias profundidades. Y sin embargo, esta conciencia, aunque lastimosa en sí misma, es el primer paso para la diferenciación consciente de los opuestos en aras de su eventual unificación.

 Todo lo que uno puede agregar es que al despertar, la vida no nos sucede, ni se nos aparece como algo negativo, sino que la modelamos con la gratitud y  humildad de la conciencia purificada en el cuerpo del Hombre Universal, como un alfarero moldea sus vasijas de barro, como Yeshua untando los ojos del ciego con su saliva cubierta de arena (Juan 9:6), viendo todas las cosas con unos ojos que superan y humedecen la mente carnal, polvorienta y seca del hombre caído, conscientes de la silenciosa Palabra, Mente y Aliento de Vida divinos que mantienen todas las cosas unidas en una sola Historia Divina de Creación y Evolución, desde la Inconsciencia del Alma divina, pasando por la Auto-conciencia y llegando a la Superconciencia transegoica que llena el vacío de cada instante con el Amor de toda la Existencia, convirtiéndose así en una Ventana para la Visión Eterna del Ser Infinito, que transciende todo nombre.

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 [1] Transcripción de la película:

viernes, 1 de junio de 2018

Caminar con y en el Mesías


 ¿A quién llevamos a cuestas, al Viejo Adam tarado, gruñón y deprimido o al Último Adam que es Espíritu vivificante (1 Corintios 15:45)? ¿Quién vive realmente nuestra vida?

Suponiendo que ya se posea una semilla o embrión de alma divina (i.e Espíritu Santo), en el mejor de los casos el Maestro y el Caído se alternan, como los famosos Dióscuros, Cástor y Pólux, que mientras uno vivía en el inframundo inconsciente, el otro existía en tierra de vivos.

Precisamente ése es el tema de la Luna de este mes, Géminis, los Gemelos, ilustrado en la historia del endemoniado Gadareno cuyo nombre era "Legión" y vivía entre "sepulcros" (Marcos 5), o en el episodio del Mesías dormido en el fondo de la barca, el inconsciente del alma (Mateo 8:24), hasta que despierta y ahuyenta la tormenta.

Mas a menudo sólo percibimos a uno, por lo que ambos sufren tormentos, uno como cordero llevado al matadero (Isaías 53) y otro como diablo...arrojado al lago de fuego (Apocalipsis 20:10). Y es en esa falta de atención donde radican nuestros pesares.

Por eso hemos de aprender a percibir al Maestro en el fondo de nuestro alma, pues es Él quien verdaderamente siente sin interferencias de pensamientos y emociones bajas.

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga (Mateo 11:28-30)
 
Uno de los hábitos mentales más dañinos que se le inculca al humano es que en el fondo está solo ante el mundo y todo depende de su sacrifico y esfuerzo, lo cual refuerza el sentido del ego aislado, la mente que no es capaz de "soltar las cargas de sí misma".

Hoy incluso se difunden mucho engañosos lemas luciféricos como: "sé tú mismo", "escucha a tu cuerpo y tu corazón"... y pocos reparan en que ese "tú mismo", "cuerpo" y "corazón" ordinarios son una "legión gadarénica" de impulsos o yoes contradictorios, llenos de sufrimiento, odio hacia lo ajeno, codicia, envidias, deseo de imponerse, olvidar cargas, confusión...

Mas lo que se necesita es algo muy distinto. 

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne (Ezequiel 36:26)

sopló sobre ellos y les dijo: recibid el Espíritu Santo (Juan 20:22) 

Mas aquellos que han recibido el mensaje del Mesías/Ungido/Kristo y con él un espíritu nuevo, ya deberían ser capaces de saborear una Mente cuyo sentir nos hace quizá más vulnerables ante las heridas del mundo pero también más inquebrantables, hasta lograr incluso lo imposible, que es observar imparcialmente y rescatar poco a poco los fragmentos del alma personal, que encierra las chispas de luz inmortal del viejo Adam, caído y atrapado en forma de ego satántico desde épocas ancestrales. En efecto, algo dentro de nosotros necesita ser rescatado y redimido, pues su tormento no cesa vida tras vida. 

Y para ello no basta con confesar pecados y arrepentirse, como creen en muchas iglesias, pues así sólo seguimos errando, y por tanto enfermando y muriendo. En los Evangelios Juan el Bautista habla de metanoia, que no es arrepentimiento, sino transformación de la consciencia, un giro radical que lleva a la aphesis o liberación, cesación completa del tropiezo/transgresión, lo cual conduce a la regeneración física e inmortalidad del alma.

Ahí radica el papel del Salvador, el Mesías/Ungido, el Kristos Iesous del que habló Pablo, que no es un personaje externo, sino un Alma Divina que procede del Padre-Origen, con cuatro grados de desarrollo (Nefesh, Ruaj, Neshema, Haya) que vienen a rectificar al alma-cuerpo caídos durante la vida, hasta completarse la inmortalidad. Tristemente, pocos perciben su Presencia y se relacionan con el Maestro como con un Esposo, aún incluso después de haber recibido su "semilla":

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy (Juan 14:26-27)

Sin embargo, el Espíritu Santo es aquí la semilla emocional, el recordatorio acerca de las Enseñanzas sobre el Hijo enviado y el sentimiento de comunión que se despierta en el corazón. Y estos no son suficientes, pues son sólo dones del espíritu:

Porque el testimonio de Iesous es el espíritu de profecía (Apocalipsis 19:10)


Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia...y no tengo amor, nada soy (1 Corintios 13:2) 

Porque sin arrepentimiento (ametameletos) son los dones y el llamado de Dios (Romanos 11:29)
 

No basta con recordar mentalmente que el Hijo encarnado padeció y su alma se fusionó con el Padre Divino, ni sentir comunión emocional. Ahora el resto del cuerpo del Mesías, con todo su Amor, Vida, Conciencia y Paz, debe encarnar y expresarse en la humanidad siguiendo el mismo proceso de Yehoshua/Iesous.


Hace falta recibir el Espíritu de Verdad, la Shejinah o Mente Divina que el Hijo envía desde el Padre, cuya Enseñanza/Torah expone nuestros motivos ocultos, nuestros errores más inconscientes y nos hace realmente despertar, descubriendo al Hijo de Dios en nuestro interior:

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el que procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí (Juan 15:26) 

Y cuando tenemos los dos testimonios, de Padre y del Hijo, podemos comprender lo que dijo Pablo:

Porque ¿quién conoció la mente del Maestro? ¿Quién le instruirá? Sin embargo, nosotros tenemos la Mente del Ungido (1 Corintios 2:16)


Es la Mente Divina la que da testimonio o se hace Testigo del Hijo dentro de la persona, lo cual la hace invulnerable, incapaz de transgredir la Ley, pues todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel [Hijo-Alma] que fue engendrado por Dios [en la persona] le guarda, y el maligno no le toca (1 Juan 5:28)

Ahora, tan pronto como comenzamos a percibir a los dos Adanes enfrentados dentro de nosotros, las dos almas, la Verdad nace con mayor intensidad, al igual que la batalla:

Entonces el dragón [Adam caído] se airó contra la mujer [alma-embrión], y fue a combatir al resto de sus hijos, los que guardan los Mandamientos de Dios (Testimonio del Padre) y tienen el testimonio  de Iesous (dentro de sí mismos) (Apocalipsis 12:11-17)

Y como dijo el Bautista, es necesario que Él crezca, para que yo mengue (Juan 3:30)

Sólo entonces podemos negar los impulsos del viejo alma, cargando con la cruz del mundo, incluso soportando en nuestro cuerpo transgresiones generacionales que nunca cometimos. Eso es cargar con los pecados del mundo. Echar la culpa a otros no sirve de nada. Nuestra parte divina vino a redimir.

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Kristo Iesous, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,sino que se despojó/vació a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres (Filipenses 2:5-11)

Y despojarse es precisamente caminar, halakah, con el Mesías, en el Camino de Amor, Vida, Conciencia y Paz.

He ahí el mensaje central en toda la Enseñanza del Ungido/Mesías, ser conscientes de la inmanente Presencia Divina por medio de Su Cuerpo, el Nuevo Alma, y su relación personal con la vida de cada uno. Lo que los profetas dieron en llamar: Dios con nosotros, Emanu-El.

Esta inmanencia  aparece mencioanda desde el relato del Génesis, en el que el alma viviente en que se convirtió Adam, conversaba en el Jardín del Edén con la Divinidad, pero la relación que se interrumpió cuando el alma adámica mordió el fruto prohibido del ego o yo separado, placeres proporcionados por el cuerpo energético, la Najash o Serpiente. Desde el mismo instante en que el alma quiso algo distinto de lo que ya tenía, y se sintió "desnuda" y con "temor".

Así el nivel de consciencia descendió al mundo de los sentidos, perdiendo de vista el estado de conciencia llamado Jardín edénico o Gan Eden. Gan se compone de las letras Gimel y Nun, que representan el cuerpo o Guf y el Neshema o Alma mental conectada a lo divino, mientras que Eden tiene que ver con percepción de la dicha divina.

Desde esa caída Adámica, la brecha entre la consciencia humana y lo divino fue haciéndose mayor. Y aunque fue restablecida con la entrega de la Torah y el pueblo de Israel volvió a recobrar cierta consciencia, esa parte de la humanidad volvió a caer en la adoración de lo "externo", el Becerro de Oro, Egel.

En cambio el Nuevo Alma-Espíritu del Mesías, generada por Yehoshua/Iesous Kristos vivifica y ya no puede caer más (1 Corintios 15:45), siendo capaz de restablecer la conexión dentro de quienes la reciben y la alimentan con buena Enseñanza.

 Antes incluso del Testimonio de Yehoshua/Iesous, el mismo Enoc caminó con los poderes divinos/Ha Elohim (Génesis 5:22), hasta el punto de que logró vivificar o elevar la vibración de su cuerpo al nivel del alma y cruzó el umbral del mundo material, siendo arrebatado. Así se inició la leyenda de Metatrón, Thoth o Hermes Trismegistos, según los textos antiguos. Aún así no recibió la capacidad de engendrar almas, como logra hacer Yehoshua/Iesous desde el Padre o Mente Cósmica.

La reconexión sólo fue posible con la llegada de un nuevo espíritu, impartido por el Maestro, a todos quiens escuchan, estudian y comprenden su Palabra, la cual posibilita una nueva forma de caminar, rodeados de Verdad, incluso en la adversidad.

El reino de los cielos se ha aproximado (Mateo 3:2)

Es lo que el fraile franciscano Richard Rohr denomina respirar bajo el agua: 


Todo el trabajo de Dios consiste en devolvernos al jardín para creer lo que siempre fue verdad y siempre será verdad y es verdad en este momento, pero que la mayoría de nosotros, debido a nuestra mente pensante, debido a nuestro intenso odio hacia nosotros mismos, y la duda ya no lo cree más. Por lo tanto, debemos encontrar una nueva forma de respirar, una nueva forma de vida. Lo llamo la mente contemplativa, sobre la mente calculadora con la que la mayoría de nosotros hemos sido entrenados para pensar. La forma de respirar bajo el agua es una forma de mente contemplativa simple. No tienes que hacerlo muy religioso. Es tan simple como la respiración, pero no sucede a través de la mente. No puedes llegar allí, solo puedes estar allí [1]

Todo depende de a quién llevemos a cuestas.

Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos, y tú en mí (Juan 17:21-23)


Ya que:

el Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser…linaje suyo somos (Hechos 17) 

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sábado, 19 de mayo de 2018

¿Bajo Ley de Muerte o Ley de Vida?



Estando ya en pleno Shavuot/Pentecostés, me gustaría señalar que desde hace algún tiempo, todos los años por estas mismas fechas, viene aconteciendo algún percance o suceso doloroso en el propio ámbito familiar, afectando a diversos miembros, incluida una abuela, que a pesar de haber profesado la religión romana-católica, rezando rosario a diario, sufre demencia vascular y otros achaques que empeoran hacia Mayo.

Por largo tiempo supe que las maldiciones de este mundo no nos tocarían si realmente estuviéramos instruidos e inmunizados de acuerdo a las enseñanzas del Ungido Yehoshua/Iesous, comprendiendo qué es vivir y caminar en el Espíritu de Vida, con el Nombre del Bendito Sea, en quien somos, nos movemos y tenemos nuestro ser (Hechos 17).

Sin embargo, no establecí la conexión con Pentecostés ni comprendí toda la significación de estos juicios pentecostales hasta ayer mismo, mientras estudiaba hacia las 4 de la madrugada, la hora mágica del Shabat.

Pentecostés y las seis otras fiestas sagradas siempre han girado entorno a los ciclos marcados por las Leyes Divinas del Espíritu y la Materia.

De modo que parece tiempo de revelar ciertos hechos de suma importancia concernientes a la sanación y la transgresión el Espíritu al romper el Pacto Eterno no escrito y el desconocimiento de las Leyes materiales de Causa y Efecto, lo cual sigue causando las diez plagas egipcias en forma de escasez de Vida, rencores y enemistades enquistadas, cánceres, alergias de piel, infecciones, intolerancias alimenticias y un sin número de nuevas dolencias y enfermedades raras que nadie sabe explicar.

A pesar de radicar en Amor reprimido y baja inmunidad somático-espiritual frente a infecciones relacionadas con amenazas mucoso bacterianas (nanotecnología demónica), con suma arrogancia muchos tratan de solucionarlas a base de luchar contra la enfermedad, hambre o pobreza, pidiendo a la ciencia o a Dios en vez de dando, negociando y mercadeando con medicamentos, tecnologías, alimentos supuestamente "naturales y saludables", e incluso con oraciones dirigidas a gurús, santos, vírgenes, dioses, diosas...

Mas los justos ya lo dijeron bien clarito:

los que aran iniquidad [ausencia de Ley Luminosa] y los que siembran aflicción, eso siegan (Job 4:8)

 
Muchos me dirán en aquel día: ``Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: ``Jamás os conocí; apartaos de mí los que practicáis la INIQUIDAD (anomía, ausencia de Ley) (Mateo 7:22 LBLA).

¿Os irá bien cuando Él os escudriñe, o le engañaréis como se engaña a un hombre? (Job 13:9)

 No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará (Gálatas 6:7)


Como suele decirse en derecho: 

el desconocimiento de las leyes no nos exime de su cumplimiento.

Por desgracia, la Enseñanza sobre la Ley de Vida ha sido rechazada no sólo por auto-proclamados judíos, sino por quienes ensalzan ese lema inventado y satánico: ya no estamos bajo la Ley.

¿Qué Ley?


En un mundo plagado de pobreza, enfermedad y muerte, es evidente que el juicio severo de la Ley Draconiana de Muerte ejercida por arquitectos caídos y autoridades religiosas, ha caído como un hacha cae sobre un árbol seco.

Pero en la figura de Yeshua/Iesous precisamente tenemos un ejemplo de cómo la Ley de Muerte es cancelada practicando la Ley de Vida.

Y ello implica encarnar en cada uno un Alma-célula del cuerpo del Ungido, Kristos o Hijo de Dios, o incluso un Alma-Neurona, pues Él es la Cabeza del Hijo del Hombre o Alma-humana madura (Mateo 8:20, 1 Corintios 11, Colosenses 1:18), al cual se une para transformalo, aunque conlleve varias vidas.

Sólo un Nuevo Alma en nosotros puede transformar  nuestra vieja naturaleza, pues...

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. Pero el Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo (1 Juan 3:8)


¿A qué Ley se referían el Maestro entonces?

no he venido a anular la Ley o los profetas sino a cumplirla (Mateo 5)

el cumplimiento (pleroma) de la Ley es el Amor (Romanos 13:8)

la meta/finalidad [telos] de la Ley es el Ungido (Romanos 10:4)

Algo más claro que la ambigua traducción:  el fin de la Ley es Cristo


Mas si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la Ley [de muerte]  (Gálatas 5:18)

la Ley del Espíritu de Vida en Kristos Iesous [Nuevo Alma Hombre] me ha librado de la Ley del tropiezo y de la Muerte (Romanos 8:2) 


El Espíritu que da Vida es el único que cancela maldiciones de enfermedad y muerte, y se expresa en nueve frutos:
 
el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley (Gálatas 5:22)


El gran problema radicó en considerar a la Torah como Ley, Nomos, cuando la Instrucción de Vida  nada tiene que ver con el legalismo reptiliano draconiano desarrollado por los fariseos portadores del virus babilónico, la levadura que contaminó.

El mismo Yehoshua lo expresó bien claro al decirles:

vosotros sois hijos de vuestro padre el diablo (Juan 8) 

cuidaos de la levadura de los fariseos (Marcos 8:14)

Ciertamente, muchas Leyes divinas del Espíritu fueron codificadas en la Instrucción/Torah de Piedra, pero la Torah escrita también contiene falsas doctrinas que expresan corruptas y antinaturales Leyes injustas, el Pacto Religioso de Sudor, Sangre y Muerte carnales que violan el Pacto Eterno que nos une a nuestra Esencia o Sangre Divina, y que así conduce a la transgresión:

con el sudor de tu frente te ganarás el pan (Génesis 3:19)

Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el Pacto sempiterno (Isaías 24:5 RV)

Porque habéis dicho: Hemos hecho un pacto con la muerte, hemos hecho un convenio con el Seol; cuando pase el azote abrumador, no nos alcanzará, porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio y en el engaño nos hemos escondido (Isaías 28:15)

Con todo, la Torah de Luz fue revelada, cumplida y aclarada por el Ungido Yeshua/Iesous, que restableció para todos el Pacto Sempiterno.

Hasta el día de hoy, él fue el único en lograrlo, tras lo cual fusionó su Alma humana con la Fuente/Padre/Origen/Mente Divina, adquirieno así la capacidad de donar Su Experiencia Vital a quien comprenda su Enseñanza o Torah de Luz interior.

Por lo tanto, no es nuestro ego adámico el que puede comprender, cumplir o incluso cancelar leyes. 

El primer Adam o Espíritu-alma quedó atrapado en la humanidad carnal y contaminado con los genes de la Serpiente, por lo que sus "egos" deben morir dentro nuestro, reciclarse y transformarse en un vehículo de Justicia Divina, Nuevo Espíritu-hombre-alma, el Verdadero Hijo de Dios, cuyo cuerpo es el Hijo del Hombre.

El verdadero Hijo de Dios es la imagen y semejanza de la Unicidad (Ejad) de Poderes Divinos, YHVH Elohim (Madre-Seno e Hijo Unigénito, Juan 1:18), cuyo NOMBRE-CARÁCTER es el AMOR, VIDA, CONCIENCIA y PAZ manifestados en la tierra por la encarnación del Hijo Unigénito en forma de Hijo de Dios (Espíritu) e Hijo del Hombre (Alma) juntos, en la figura de Y´shua/Yhshua (Yhvh es Salvación):

Padre santo [YHVH], guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado [Yehoshuah: Salvación de Yhwh: Amor, Vida, Conciencia y Paz], para que sean uno, así como nosotros...Y les he dado a conocer tu Nombre [Carácter], y lo daré a conocer aún, para que el AMOR con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. (Juan 17:11)



Así la Mente del Dios Infinito y Padre-Origen de todos, ejerce Maestría Divina por medio de Su Personalidad Divina: Padre, Madre e Hijo: Amor que engendra Vida, Luz y Paz. Por eso Dios Infinito es sobre todos, a través de todos y en todos (Efesios 4).

Y por ello las leyes materiales de causa y efecto que llevan a la muerte pueden ser canceladas por la Conciencia Unitaria del Carácter Divino, que en este planeta fue plenamente encarnado por el Ungido Yehoshua/Iesous y en el futuro por su descendencia o alma-cuerpo, la genuina humanidad, que aún no se ha manifestado plenamente. Aunque...

estabais muertos en vuestros delitos y pecados...Pero Dios, que es rico en misericordia,…nos dio vida juntamente con Cristo…y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales en la Unción/Conciencia Iesous  (Efesios 2:6)

 
Quiere ello decir que debemos caminar y vivir dando nacimiento al Cuerpo-Alma del Ungido.

Por contra, el juicio de muerte nos cae cuando caminamos con el Nombre invertido: Miedo, Muerte, Ofuscación y Conflicto, que origina todos los nombres ídolo de nuestro "ego caprichoso", el que siente yo soy esto o aquello y no perdono ni doy, porque todo lo quiero para mí. El ego faraónico cae bajo leyes mecánicas de causa y efecto, y no tiene escapatoria, su destino es la muerte.

Sólo al comprender las Leyes de Unión de la Materia y el Espíritu podemos llevar el Nombre-Carácter del Maestro.

Veamos ahora más a fondo lo que algunas Leyes y Nombres divinos podrían significar.

A menudo se ignora que las Fuerzas, Poderes, Leyes y Arquitectos invisibles de la Naturaleza son conocidos en la Escritura como Elohim, pero traducidos como Dios o dioses, términos tremendamente ambiguos si no se aclaran.

En las traducciones griegas, Dios o Theos, puede hacer referencia al Infinito Ser o Dios Uno Verdadero (Juan 17), que está sobre todos, a través de todos y en todos  (Efesios 4), y que se relaciona con los seres por medio de sus propios Elohim o Fuerzas, que son la Palabra-Hijo-Nombre-Carácter-Mente, conocido como Yhvh Elohim, que emana del Ser Infinito.

 Escucha Israel, Yhvh Elohim, nuestro YHVH, Unicidad Es (Deuteronomio 6:4)
   
Muchas veces Elohim sólo aparece de modo natural impersonal, mientras que Yhvh siempre implica una "relación personal". La diferencia se ve clara en el Salmo 19. Pero cuando ambos se unen, como en Génesis 2, el Carácter Ético Divino se expresa a través de las fuerzas naturales. Así, Yhvh Elohim forma y habla al Adam o Alma Humana.

Por ello se llega a decir que el mismo Nombre o carácter divino configuró la Creación comunicándose con ella:

Por la Palabra de Yhvh fueron hechos los cielos, y todo su ejército por el aliento de su boca (Salmo 33:6).

En Génesis 1 son Elohim, los Poderes o Arquitectos, quienes llevan a cabo la construcción –que no creación– de los siete días, número que luego se ve reflejado en las Siete Fiestas, siete pastores de Israel, Siete Congregaciones, Siete luces, Siete cabezas del Dragón, etc. Todas tienen que ver con la Ley del Septenario, que rige el crecimiento de octavas en el Tiempo, el ámbito del Elohim Naturaleza, la Serpiente. 
 

Curiosamente, cada vez que aparecen Elohim y Yhvh separados, la Escritura siempre habla de algo conflictivo, negativo o enjuiciador.

Por ejemplo, ¿no es Elohim quien separa Luz y Oscuridad, Sol, Luna y Astros? ¿No se dice en Génesis 4 que el Señor, Yhvh, concedió a Eva engendrar a Cain? ¿No cuenta Isaías 45:7 que Yhvh causa la Luz y la Oscuridad? 

Ello significa que tanto Elohim o Dios Naturaleza y Yhvh, puede ejecutar  Ley de Dualidad, la división, ya sea espiritual o material. 

¿Es entonces Dios/Naturaleza/Serpiente mala o buena? ¿Es el Carácter Divino malo o bueno? Pues todo depende del contexto. Una serpiente puede ayudar a mantener un ecosistema, pero si te muerde y es venenosa, vas aviado.

Igualmente, el Carácter Divino o Yhvh, manifestado en la Naturaleza, puede llegar a ser un tormento cuando se aisla, invierte o contradice:

y salió Satán de la presencia de Yhvh (Job 2)

Porque Yhvh Elohim es fuego consumidor, Dios celoso (Deuteronomio 4:24)

No por nada se habla del Sol de Justicia, el cual quema a quienes tratan de usurpar, aislar y mal-emplear la Luz divina, pero sana a quienes sienten el Respeto y Amor por Él (Malaquías 4).

Las dicotomías sólo se resuelven con la Ley de Tres Fuerzas, el dinamismo reconciliador, la transformación de dualidad en unidad, como el polo negativo y positivo que al unirse dan Luz; la harina y el agua que al unirse con fuego dan pan, etc. 

En la Escritura hallamos tríadas como Sabiduría, Comprensión y Conciencia; tres partes del Templo; tres tipos almáticos: Abel, Cain, Seth; Ham, Shem, Jafet; Abraham, Isaac, Jacob; Shaul, David, Salomón; Moisés, Eliyah, Iesous, etc.

Y de la reconciliación surge la Materialización del Espíritu por medio de la Ley del Cuaternario, expresada en los cuatro ríos del Edén, las cuatro criaturas vivientes, los cuatro Evangelios, Cuatro Elementos Tierra, Agua, Fuego, Aire; o incluso el Tetragrammaton Yhvh.

Los sabios hebreos a veces definen el Nombre, HaShem, YHVH, como unidad de opuestos: arriba-abajo, derecha-izquierda, dentro-fuera.

Pero recordemos que esto sólo se produce cuando hay unión de Yhvh y Elohim, la unificación de fuerzas con la bendición de la Conciencia Personal unitaria del Justo.

Mas cuando dichas fuerzas, poderes y leyes naturales, i.e Elohim, operan separados de Yhvh, en piloto automático, suelen traernos juicio severo, pues no reflejar el Nombre nos hace injustos.

Entonces llega la bendición, incluso con el dolor, pues el único papel de las leyes naturales es facilitar la evolución del Alma Divina, es decir, el crecimiento del Árbol de Vida con sus 13 Esferas o Sefirot [1]:

Yo/ENA Central, Propósito o Voluntad (Ratzon) de dar y sanar sin medida. Reinar con la Corona (Keter) de la Vida u obras para las que nacimos. Vivir así con Sabiduría  (Jokmah) y Comprensión (Binah), unidas por la Conciencia (Da´at) que las une en el plano de las seis virtudes emocionales: Misericordia (Jesed), Poder de Justicia (Din), Compasión (Rajamim), Fe Victoriosa (Neztaj), Sinceridad Humilde (Hod) y Creatividad (Yesod), que finalmente se reparten como dones en el Reino (Malkut).

¿Cómo lograr pues que florezcan esos frutos en vida? ¿Con religión? Evidentemente no. Los lagartos acusadores no tienen cabida en el Reino de Luz.

Se Necesita recibir el Espíritu, Alma y Cuerpo del Ungido. Pero no con el esfuerzo del ego lagarto, sino por el desarrollo de la CONCIENCIA, que une Sabiduría y Comprensión. 

Mesías, Mashiaj significa no sólo Ungido, sino Yesh Moaj, Hay Cerebro, Comprensión.

Así pues, si realmente queremos comprender más a fondo, tendremos que meditar que significa recibir el Espíritu que envían el Padre y el Hijo para que un Nuevo Alma y Cuerpo crezca en nosotros.

To be continue. 

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[1] Más info sobre el Árbol de Vida en:

http://cantoderealidad.blogspot.com.es/2015/12/el-espiritu.html


miércoles, 2 de mayo de 2018

El Ojo Puro de la Conciencia


 La lámpara del cuerpo es el Ojo; por eso, si tu Ojo es simple/singular, todo tu cuerpo estará lleno de Luz (Mateo 6:22)

Esta frase magistral encierra la verdad acerca del origen y sentido de la Sanación y Guía de Vida, sobre la que gira toda la Enseñanza desvelada por el Ungido de Amor, Vida y Conciencia serena.

El testimonio de su Verdad no viene de libros, ni instituciones, ni personas, ni espíritus, sino de la misma Voz de la Conciencia Pura y Singular, cuyo origen no es el cerebro, y menos la educación social; la Conciencia verdadera tampoco es el super-yo adquirido del que habló Freud, ni cualquiera otra voz mundanal o inframundanal.

Aquellos que la descubren a fondo, quedan tan fascinados con sus fragancias y armonías, que ya no pueden dejar de anhelar sentirla, incluso tras olvidarla.

Porque nuestro regocijo es éste: el testimonio de nuestra Conciencia... (2 Corintios 1:12 Jubilee Bible 2000)
 
El término griego para conciencia es syneidesis, que significa visión (eidesis) conjunta (syn). Y es que la Conciencia es el sentido común que nos conduce al buen puerto del Amor que une y sana sin límites, que nos hace darnos cuenta de qué es real y qué es falso, qué acción es iluminada y cuál nos enferma separándonos de los demás y el medio. 

Pero sigue siendo el menos común de los sentidos, porque la mente lo complica todo.

¿Cuántos reconocen esa voz o comprenden lo que es? ¿Cuántos distinguen siquiera la mera percepción de la ruidosa mente egoica?

La mente false forma parte de lo que en hebreo se conoce como yetzer hara, la tendencia al mal, que como decía el sabio Nahman de Breslev, es el Poder de la Imaginación que nos saca de nuestro centro real de ser, y nos convence de que los demás o las circunstancias tienen la culpa de nuestra miseria, de que todo apesta, de que somos débiles, enfermos...

La mente del ego es así intolerante, auto-justificativa, separativa, criticona, manipuladora y genera sentimientos de miedo, amargura y tristeza, la fuente de todas nuestas enfermedades y dolencias. 

¿Y cómo se supera eso? Simple. Escuchando a la Voz de la Conciencia Real.

 quitamos los escondrijos de vergüenza [defectos subconscientes], no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios (2 Corintios 4:2 RV 1909)

El Maestro Yehoshua/Iesous enseña a transcender el espíritu divisivo del mundo en la singularidad del ahora eterno:

...si tu Ojo es simple/singular (haplous), todo tu cuerpo estará lleno de Luz (Mateo 6:22)

Como vemos se hace referencia a Un Solo Ojo, pues cuando hay al menos dos, la visión es dual: ego satánico del cíclope gigante Polifemo que rompe nuestro sistema inmune espiritual y fisiológico vs el Soy Nadie (no Ego) de Ulises, que es el Yo Puro o Ena que mencionaba el Nazareno en arameo:

Antes que Abraham fuera, ENA, YO SOY (Juan 8:58).

Es decir, la Pura Conciencia antes de todo el desarrollo del Alma caída de Adam y sus generaciones.

Yo Soy es la Trinidad de Voluntad-Conciencia e Individualidad que constituye una Personalidad Divina. Y sus neuronas se nos envían como a cada uno como Gracia, para ser reamente almas-neuronas en el Hijo de Dios, Corazón-Cerebro solar o Seno del Padre, el Anciano de los Días (Daniel 7, Juan 1:18, 1 Corintios 11, Enoc 46:1, 48, etc). Así, en el Gran Yo Soy somos una extensión del Ser Infinito mismo–pero en calidad, no cantidad:

porque en Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, así como algunos de vuestros mismos poetas [griegos] han dicho: ``Porque también nosotros somos linaje suyo (Hechos 17:28)

Relájate y conoce que Yo Soy Unicidad Divina/Elohim (Salmo 46:10)


En otras palabras, sólo existe el Ser Supremo, y nadie más. Como dice la Shahada islámica: no hay dioses sino sólo Dios, la ilaha illa Allah.

He ahí la esencia de pasajes a menudo maliterpretados:

Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese/transciéndase a sí mismo, tome su cruz y sígame (Mateo 16:24)

Si tu ojo derecho te escandaliza, arráncatelo y tíralo; porque más te vale que se pierda uno de tus miembros que no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno (Mateo 5:29) 


La clave es sentir el punto de vista que lleva a la transformación por medio de la comprensión divina de lo que estamos llamados a ser según la Inteligencia de Vida: 

TÚ ERES MI VEHÍCULO, MIS OJOS Y YO SOY LA INTELIGENCIA DE VIDA, que observa, vive, disfruta e incluso sufre a través de ti con tus transgresiones y aversiones. Así pues, RÍNDETE, SIÉNTEME, RECUÉRDAME, no sufras tanto; YO, ENA, cargo con tus dolores y te libero en la Eternidad del Reino presente.

herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados en aras de nuestra paz, y por sus llagas fuimos sanados (Isaías 53:5)

Comenzamos a ser sanados desde el mismo instante en que recordamos y manifestamos el Nombre Eterno que apunta al Infinito, dejando atrás miedos, intolerancias, penas, rencores, odios, concupiscencias, los cuales están sólo para ser transcendidas y recordarnos con dolor que somos manifestación amante de lo que no tiene límites, que somos el Nombre del Bendito Sea, la prueba de Su Esencia, sin la cual no hay Existencia unificada.

Al contrario de lo que piensa nuestra inculcada mente religiosa, esto no tiene nada que ver con auto-mortificación enfermiza de sacrificios externos, con nergarse probar tal o cual plato de comida, comer esto o aquello, orar así o asao, meditar así o asao, creyendo que las acciones externas nos conectan a lo divino, nos sanan o nos hacen mejores, ya que eso es la esencia de la "idolatría"

¿Cómo va uno a acercarse a lo perfecto por medio de lo imperfecto y externo?

Los ritos externos siguen siendo esas...

ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto en su Conciencia al que practica ese culto (Hebreos 9:9)

Lo que sí ayuda es dedicar todos los días momentos a parar, serenarse, conectarse con el silencio interno, con el Padre Supremo (Voluntad) y conversar con el Amado Hijo (nuestro Yo-Conciencia superior), y sobre todo perdonar, compartiendo dones con los demás, soltando el lastre del ego.

Relájate y conoce que Yo Soy Unicidad Divina/Elohim (Salmo 46:10)

Es así como somos purificados, inmunizados,  sanados y unificados. 

Como dice Shaul/Pablo de Tarso en la Carta a los Corintios, el Testimonio de Conciencia es simplicidad haploteti dice el texto griego–, pues sólo hay una Conciencia Universal sintiendo a través de todos los seres despiertos o dormidos. 

Porque nuestro regocijo es éste: el testimonio de nuestra Conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, sino con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo (2 Corintios 1:12 Jubilee Bible 2000)

En cuanto a la sinceridad (eilikrineia) de Dios, literalmente significa ser juzgados (krineo) por la conciencia o luz solar (eilê).

Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo/Ungido (2 Corintios 2:17)


Desde la más remota antigüedad se ha dicho que la Inteligencia del Sol es una manifestación del Cristo/Ungido o Conciencia Universal, que baña la tierra y sus habitantes sin mirar a quién. Y sus partículas atraviesan y juzgan todo nuestro ser. Mas sólo somos "ungidos, vestidos y transformados" con la misma cuando nos hacemos conscientes del proceso.

Posiblemente ese perdón colectivo de las transgresiones o amnistía del pecado marcada por la encarnación del Ungido en el Nazareno hace dos mil años tuvo que ver con la actividad solar que de algún modo facilitó la encarnación y protegió a la humanidad de sus propias transgresiones, por dos mil años.

Pero es evidente que la amnistía ya ha llegado a su término, incluso la cristiandad está siendo azotada por la hambruna y la enfermedad.

La Conciencia Solar Objetiva es tan sutil que permanece sepultada bajo nuestra mente embrutecida, y para algunos quedó cauterizada, como se dice en 1ª de Timoteo 4.

Y todo se debe al ímpetu del alma egoica (mente y sentimiento satánico) por imponer su deseo de ejercer control sobre todo, con palabra y acción, lo cual causa una fragmentación interior, y se exterioriza en diferentes interpretaciones, acciones caóticas, religiones, políticas, costumbres...artificios.

Las aguas que viste donde se sienta la ramera [i.e alma humana], son pueblos, multitudes, naciones y lenguas (Apocalipsis 17:15)

En cambio, el Testimonio de Conciencia no es profesar religiones, sean cristianas, judías, musulmanas, budistas o lo que fuere.

Así lo dijo el mismo Pablo de Tarso:  

Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en el Ungido Iesous [Conciencia Universal de Amor, Vida y Paz Divina encarnada] (Gálatas 3:28)

El mensaje no es pues adorar a un Nazareno histórico como si fuera el clásico dios exterior, ni seguir a rajatabla reglas escritas en la Torah de piedra, sino ser cada uno la encarnación del Amor Auto-transcendente de Vida serena y auto-consciente. 

He ahí el Nombre por encima de todo nombre:

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en el Ungido Yehoshua/Iesous, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres...Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre (Filipenses2:9)

Vivir por Amor y aliviar el Sufrimiento Divino es el único modo de cumplir la Instrucción divina, pues...

no los oidores de la Ley [Torah, Instrucción] son justos para con Dios, sino los hacedores de la Ley serán justificados. Porque los gentiles que no tienen la Ley, haciendo naturalmente lo que es de la Ley, los tales, aunque no tengan la Ley, ellos mismos se son Ley, mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, acusándose y también excusándose sus consejos unos con otros...Tú pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo?... ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio? (Romanos 2)

De ahí que Yehoshua/Jesús nunca promoviera una nueva religión, ni siquiera el judaísmo farisaico o esenio. Suficiente trabajo tuvo tratando de aclarar lo que significaba la Torah de Luz interior, cuyos destellos ya se hallaban en la Escuela de Elijah:


Sal fuera, y ponte en el monte delante de YHWH [Verbo Eterno de Amor, Vida, Conciencia y Paz]. Y he aquí YHWH que pasaba, y un gran y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de YHWH; mas YHWH no estaba en el viento. Y tras el viento un temblor; mas YHWH no estaba en el temblor. Y tras el terremoto un fuego; mas YHWH no estaba en el fuego. Y tras el fuego una voz apacible y delicada (1 Reyes 19:11-12)

Vemos así que la voz de la Conciencia no son los vientos agitados de las preocupaciones, ni los estremecimientos, ni el fuego pasional, sino algo profundo, sereno, sutil, casi inexpresable...

Lo que alguien dijo una vez lo resume todo:

Un solo momento de conciencia vale una vida entera de buenas obras. 

¿Podemos enamorarnos de la Conciencia del Ungido y vivirla intensamente siempre que la recordemos? 

Ésa debiera ser nuestra única tarea, en todo lo que hagamos, ya sea comer, pasear, charlar, orar, meditar...Al fin y al cabo, no somos nosotros quien vivimos.

He sido crucificado con el Ungido, y ya no vivo yo, sino que el Ungido vive en mí (Gálatas 2:20)