miércoles, 19 de septiembre de 2018

El Juicio ya llegó



Cuenta la tradición que en tiempos antiguos, cuando el pueblo de Israel aún era grande, el Koen Gadol o Sumo Sacerdote entraba en el Santa Santorum del Templo y pronunciaba el Nombre Divino una vez al año, en la Fiesta de Yom Kippur, Día de Arrepentimiento, Expiación y Juicio, la sexta de las 7 Fiestas o Tiempos mesiánicos sagrados (moedim). Y con ello quedaban perdonados los pecados anuales del pueblo. 

Además se elegía a dos cabras, a una de las cuales se le perdonaba la vida, mientras que sobre sobre la otra, el Sumo Sacerdote ponía sus manos, como depositando esos pecados colectivos. Acto seguido dejaban a esa cabra suelta por un desfiladero para que se despeñase, o bien la sacrificaban.

¿Pero cómo pronunciar un nombre y despeñar a una cabra va a perdonar pecados? ¿En qué cabeza cabe creer eso de manera literal? ¿Alguien tiene inteligencia para pensar un poco?

Bueno, veamos si somos capaces de arrojar algo de Luz, de la cual carecen la religión y quienes practican rituales y estatutos sin comprender un ápice lo que realmente se demanda al ser humano.

Hoy es precisamente Yom Kippur, Día de Arrepentimiento, Expiación y Juicio, un símbolo y sombra de un evento cósmico y terrestre que afecta a todos los humanos sin distinción, ya que el desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento.

Lo cierto es que la humanidad ha heredado todas las transgresiones contra leyes naturales de este mundo, llevadas a cabo desde la Caída a tierra del primer Adam o  Humanidad espiritual, la cual sigue muy activa, influyendo desde el inconsciente colectivo de una humanidad carnal a la que utiliza como vehículo, igual que una computadora (cerebro) recibe señal Wi-fi y un software (alma) específico.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, potestades, los gobernadores de las tinieblas de este siglo, y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12)

Cabe recordar que el mismo profeta Jacob vio subir y bajar ángeles, o digamos inteligencias mensajeras, por una escalera, que hoy llamaríamos ADN. No todos los pensamientos proceden de redes cerebrales; muchos llegan desde lo profundo.

Y evidentemente, el juicio es siempre más severo para quienes conociendo y recibiendo esos mensajes o incluso estudiando Kabbalah y esoterismo, siguen transgrediendo leyes de este mundo caído. Y lo mismo se aplica a quienes creen que dichas leyes fueron anuladas por cierto falso mesías y falsas doctrinas predicadas en las diversas iglesias, como esa según la cual el Mesías fue sacrificado "carnalmente" para pagar por los pecados de la humanidad, igual que la cabra, ¿recuerdan?. Un idea que como comprenderá cualquiera que tenga conciencia, es una salvajada. Aunque a los cristianos les gusta, y les hace creer que  ya no deben pagar por sus transgresiones, lo cual es falso, ya que en este mundo, el que la hace la paga.  

No se engañen: de Dios [Fuerzas Naturales divinas] nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra (Gálatas 6)

El verdadero sacrificio es el que hace la Luz al venir al mundo, naciendo en nuestro interior. Es nuestro verdadero Ser de Luz quien debe cargar y pagar por los pecados del mundo, no otro. Nadie más lo hará.

Huelga decir que la Luz de la Verdad nada tiene que ver con un Dios justiciero, ni con ser judío o cristiano. El Ser Eterno no juzga ni profesa religión, un medio que ángeles caídos idearon para parvulitos sin conciencia, y que fracasó a gran escala, dejando sólo comportamientos serviles, cada cual más ridículo que el anterior.

Lo cierto es que ya podemos ser judíos legalistas, cristianos pietistas, budistas pacifistas o hinduistas hare krishnas y arrepentirnos todo lo que queramos, que como nuestro carácter-personalidad no esté alineado con el Nombre Divino, es decir, la Personalidad de Amor, Luz, Vida y Paz sin tiempo, el hacha de este mundo nos caerá encima. Y no porque alguien nos juzgue, pues no existe ningún Dios que haga de juez supremo; esa idea es más propia de psicópatas sin compasión. En realidad los golpes duros son "efectos" que vienen de "causas", igual que un eco viene del golpeo de una piedra sobre una roca, o un cuerpo destrozado al lanzarse contra un maremoto. Los males del mundo son la vieja basura adámica que aún nos afecta.

Así que no importa cuántas ordenanzas o estatutos rabínicos hagamos, ni cuántas oraciones de arrepentimiento y petición de perdón mandemos a toda la ristra de vírgenes y cristos paganos, ni cuántos ayunos realicemos, ni cuánto dinero enviemos a ONG´s, ni cuántas escuelas de adoctrinamiento se abran. Nada de eso tiene un efecto positivo si quien está en control de nuestras vidas sigue siendo el espíritu y genética del Adam caído, con sus intenciones torcidas.

La clave de todo es la correcta intención o kavanah, la cual viene de un espíritu recto, y no un espíritu torcido.

Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda ( Proverbios 25:28)

Éste fue precisamente el mensaje que Yehoshua quiso transmitir al hombre rico y cumplidor de mandamientos que además quería la Vida eterna, la cual no se gana con buenas obras.

Te falta todavía una cosa; vende todo lo que tienes y reparte entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme (Mateo 19:21)

Muchos, sin comprender la ironía y profundidad del Maestro, han hecho de esto un alegato en favor de un supuesto "voto de pobreza", que no existe en la enseñanza del Mesías. Nadie por repartir riquezas materiales, hacerse indigente o monje mendicante vas a ser más espiritual. Si uno no tiene, ¿cómo va a repartir?

el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo (Mateo 13:44)

Lo que realmente le pedía el Maestro era alimentar el Alma ungida con la Enseñanza interior y deshacerse del viejo nombre-personalidad, el alma adámica caída que con apegos quiere ganar lo supremo a base de obras piadosas y posesiones:

El que ama su vida (alma caída) la pierde; y el que aborrece su vida (alma) en este mundo, la conservará para vida eterna (Juan 12:25)

Esto significa que el viejo Adam puede ser transformado y redimido bajo el fuego del Nuevo Adam, ese Alma ungida con el Nombre Divino, la abundancia de Amor, Luz, Vida y Paz que deben ser repartidos como un tesoro entre huérfanos espirituales que no gozan de ellos. Así definió el apóstol Jacobo la práctica espiritual pura (Santiago/Jacobo 1:27).

En cuanto al Nombre-Vibración que perdona y redime, también nos fue comunicado. Mas en el fondo no es Yahve, ni Jehova, ni siquiera Jesús o Yehoshua, que son sólo etiquetas. El verdadero significado de YHVH siempre estuvo claro:

Yo soy el camino [de Amor], la verdad [de Conciencia] y la Vida …La Paz les dejo; mi Paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo (Juan 14)

Padre santo, guárdalos en tu Nombre, que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió
 (Juan 17)

No manifestar ese Amor, Luz, Vida y Paz, es como dejar el tesoro escondido, dejando que se corroa y oxide, convirtiéndose en Odio, Falso Conocimiento, Muerte y falsa Paz impuesta a la fuerza.

Así que el mundo está lleno de pobres y enfermos no por seguir al Mesías ni su Nombre-Vibración genuina, sino por seguir los paganismos, ñoñerías y ñiñerías de líderes y congregaciones religiosos, incluidos políticos y cientifistas que sólo aspiran a gobernar sobre ignorantes sirvientes en una tecno-sociedad que somete a la Naturaleza salvajemente, como en su día hizo Lucifer, la Estrella de la Mañana, el Adam caído que no supo levantarse a pesar de tanto Conocimiento y poder  para mover toneladas de piedra y construir megalitos que hoy nadie puede siquiera imitar.

Por tanto, el Día de la Expiación es una oportunidad que se nos da para alinearnos con el Nombre Divino, la Personalidad no caída que nos trae Vida. De lo contrario, seguiremos odiando y muriendo, llenos de rencor y amargura, que son en sí el Juicio que nos abrasa.

Y si esa acción de alinearse va acompañada de un Yom Kippur con ayuno de 26 horas, mejor que mejor, mas la acción sin recta intención, no cambia nada.

Shalom a todos.


martes, 11 de septiembre de 2018

El Nacimiento del Mesías comenzó el 11 de Septiembre del 3 a.C según Apocalipsis 12.



Imagen del programa Stellarium. Reflejo exacto de Apocalipsis 12.

Hoy se ha llegado a ver la fecha 11 de Septiembre como oscura, desde el famoso atentado –o mejor dicho, pérfida demolición controlada– de las Torres Gemelas, símbolo del velo-dualidad que comenzó a caer a partir del 2001. 

Pero ahora, gracias a la tecnología informática, se ha confirmado lo que algunos autores y sabios venían diciendo [1]. 

Ya vimos en su día cómo el nacimiento del Mesías se asocia a Sukkot, que es la última fiesta de este mes de Tishri que marca la encarnación, juicio y transfiguración [2]. 

Pero faltaba la pieza clave del puzzle, que ya nadie puede negar: ahora sabemos que el 11 de Septiembre del año 3 a.C era Luna Nueva del mes de Tishri, es decir, Año Nuevo judío o Rosh Hashanah,  y que curiosamente refleja la configuración astrológica de Apocalipsis 12, la cual anuncia el nacimiento del Mesías y su cuerpo colectivo, que en la tradición hebrea siempre se ha celebrado y anunciado en Tishri, hacia Septiembre:

Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.



El Sol justo a la altura del plexo


Y doce estrellas en su cabeza

También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;

En un nivel el dragón hace referencia a la Hidra, junto a Virgo, como vemos en la primera imagen, pero también a Draco, que rodea a Polaris, cuyo movimiento arrastró a ciertos espíritus a encarnarse en esta tierra:

y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. 

Presumiblemente esto sucede cada vez que la individualidad divina–esa tercera parte– queda atrapada en cuerpos físicos con ADN reptil–como los nuestros–, tal como aconteció en los episodios prehistóricos que dieron lugar a las Caídas luciféricas de Adam. 

En cuanto a las estrellas, sabemos por los profetas que representan a los Hijos de Dios, los llamados "espíritus mensajeros" o semillas de inteligencia –logoi spermatikoi–  que permanecen en planos estelares superiores, esperando a ser "activados", cual Wifi, en relación a un software, i.e alma emocional o mental y un ordenador, i.e cerebro físico. Pero de esto ya hablaremos el próximo día de Yom Kipur, juicio de ángeles.

Por el momento tengamos en cuenta que en el año 3 a.C tuvo lugar, según la Revelación de Juan, la encarnación de una semilla-célula cerebral o "cabello" de la Cabeza del Hijo Unigénito o Anciano de los Días, es decir, una manifestación del Hijo-Imagen del  Adam Primordial, Adam Kadmon para los cabalistas.

Se le llama Anciano porque es el Padre celestial que precede y origina la humanidad adámica, y se ha manifestado de modo parcial en otras épocas.

Según la profecía Su última manifestación nacería de la tribu de Judá, asociada a la constelación Leo, el León de Judah:


Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad (Miqueas 5:2)

El Verbo [YHWH] reina, vestido está de majestad…Desde la antigüedad está establecido tu trono; tú eres desde la eternidad (Salmo 93)

Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Verbo y de su Ungido; y él reinará por los siglos de los siglos (Apocalipsis 11:15)

La primera encarnación de la Cabeza hace poco más de dos mil años supuso el comienzo del cumplimiento de otra profecía que se registró en Génesis 3:

Y pondré enemistad entre ti [naturaleza reptiliana] y la mujer [alma humana], y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar (Génesis 3:15)

Y nuevamente, este episodio viene reflejado en los cielos, como vemos en la primera imagen, con el León de Judá pisando la cabeza de Hidra. Aunque los paganos tienen su versión de mesías, y le pusieron el nombre de Hércules, que en los cielos nocturnos pisa la cabeza de una serpiente.





Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salmo 19).

Esto fue demostrado con detalle por Ethelbert W.Bullinger en su famosa obra El Testimonio de las Estrellas, The Witness of the Stars, publicado en 1893.

Pues, ciertamente, las estrellas son "signos", mashalim, que  como enseña el Libro de Job, configuran un Mazzarot o Rueda de Signos astrológicos para aquellos que tienen oídos y ojos no embotados por la parafernalia de la religión, que mantiene a las masas dormidas, haciéndoles odiar incluso esta Sabiduría, y celebrar en el solsticio del 25 de  Diciembre, el nacimiento de un cierto Mesías de reemplazo, como siempre se hizo en los cultos paganos dirigidos por ángeles caídos. Eso sí, con coca-cola navideña, gambitas y regalillos para hacerlo más ameno.

Ya sabemos que el espíritu del Anti-mesías se disfraza de cristiano, judío, musulmán o budista si es necesario; recursos no le faltan.




lunes, 3 de septiembre de 2018

Balancearse es el Juicio de Baal



       Fuego-Shin + Aguas-Mayim = Vapor de Espíritu-Ruaj, Cielos-Shmayim

Toda idea de balance viene de la balanza y por tanto forma parte de un Juicio. De hecho, la humanidad está sometida a juicio, como heredera de transgresiones que vienen de los mismos Arquitectos que modificaron el universo, hasta hacerlo justo a "su balance", marcando ciclos naturales a los que nadie escapa en este sector del Universo.

Según los "tiempos sagrados" marcados en la Torah,   vivimos el fin del mes lunar de Elul, Virgo, la Virgen cargada de potencial que habrá de dar a luz el próximo mes lunar de Tishrei, que comienza el 10 de Septiembre, con el Año Nuevo y Fiesta de las Trompetas, las cuales anuncian el tiempo de juicio, y por supuesto, el nacimiento del Mesías, tanto el interior como al de hace 2000 años, tal como se indica en la disposición astral de Apocalipsis 12, que veremos en su día. 

 Fuego y Agua son componentes del juicio anual que se aproxima en las fiestas de Tishri. 

En los evangelios se habla de dicho juicio con el pasaje de Marcos 9:14-29, que nos muestra al  endemoniado bipolar, que siendo también mudo, no pronunciaba el nombre del demonio que le poseía, por lo que nadie podía expulsarlo, ni siquiera los apóstoles, excepto el Mesías, quien realizó una pregunta clave: 

Yehoshua preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.

Aquellos consumidos por el fuego son inquietos, agresivos, arrogantes y orgullosos, mientras que movidos por el agua son depresivos, ofuscados, manipuladores, embusteros y ladrones. Y como dice el dicho, cada pecado lleva su penitencia, es deicir, su juicio.

Lo triste es que la gente no elige, pues muchas de dichas tendencias vienen ya incorporadas por defecto en la sombra de cada alma caída que nace en este mundo cruel, donde ojo por ojo y diente por diente.

¿Dónde está la Misericordia y la Compasión pues?

Mi yugo es fácil, decía el Mesías refiriéndose a la Sabiduría de la Torah de Luz. 

Al conocer el tiempo exacto y puerta de entrada de esos males en el chico, el Maestro supo cómo sacarlos. El problema no estaba en algo presente, sino en su infancia.

Algo nada inusual dado que casi todos los llamados males o demonios internos radican en el pasado; lo que nos sucede hoy es consecuencia de algo que el alma accionó tiempo atrás, incluso encarnada en otras personas, pues como  enseña la Torah:

El alma que pecare, morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo (Ezequiel 18:20)

Y las transgresiones nos alcanzan hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen (Exodo 20:5)

Viejas memorias enquistadas nos arrojan al lado izquierdo o derecho del Árbol del Conocimiento. Y esto hace a las personas "seres asimétricos": cuando están solteros, quieren estar casados; cuando se casan, acaban hartos de la pareja; cuando están parados, quieren trabajo; cuando tienen trabajo, ansían coger vacaciones, etc. 

De ahí la enseñanza:

No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal (Proverbios 4:27)

Para estar completos necesitamos ser simétricos y rectificar el pasado, cuyas consecuencias nos persiguen. 

Se supone que el mes de Tishrei es precisamente para eso. Una de sus fiestas es el Día de Expiación o Yom Kippur, que contiene un ayuno de 26 horas para balancear excesos y activar un reset de conciencia.

De ahí que cuando los discípulos le preguntaron al Maestro por qué ellos no podían expulsar los demonios del chico bipolar, les dijo que algunos sólo se expulsan con oración y ayuno. Dado que el pasaje es el preparatorio de Tishrei, es obvio que hacía alusión al Día de expiación o Yom Kippur.

Y lo cierto es que a menudo conviene corregirse antes de que el Universo fuerce su corrección, que es más dolorosa.

Además hay que recordar que las fiestas sagradas son sombra de un proceso mucho mayor que tiene lugar a nivel cósmico.

En este caso anticiparse al juicio con un auto-juicio es comenzar a cumplir lo que dijo Pablo:

¿No se dan cuenta de que juzgaremos a los ángeles
(1 Corintios 6:13)

Aún hay muchos que no han descubierto que algunos de esos ángeles en espera de juicio son el ser profundo de algunos humanos, que ahora deben rectificarse y decantarse tras errores cometidos en otras épocas, durante una batalla celestial que pocos recuerdan.

Nos hiciste beber vino de aturdimiento (Salmos 60:3)

Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos,
Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra (Job 8:9)

Mas la religión hizo creer a huérfanos sin memoria ni Instrucción que el Diablo y el querub caído Lucifer son completamente independientes del ser humano, cuando su semilla está incorporada en el mismo ADN humano, y son los inventores por excelencia de las diversas religiones, basadas en pactos de sangre, sacrificio, y culto a ídolos.

Dada su importancia en el asunto del Juicio, hablaremos próximamente de los diversos ángeles caídos y su posibilidad de redención tras la batalla interior de Harmegido o Harmagedón, que ya está teniendo lugar en aquellos que no duermen completamente.

Ahora es el juicio de esta tierra (Juan 12:13)

Hasta entonces, reconozcamos nuestras fallas, y afanemos en recibir la Sabiduría del Mesías para unir Fuego y Agua, generando Espíritu. Ahí radica el secreto de vivir en el Nombre de Salvación, su vibración, no en recitar palabras o nombres como loros. 

Pues a vosotros [los llamados], se os ha dado a conocer el misterio del Reino de los Cielos, pero a ellos no (Mateo 13:11)

Evidentemente, quienes aborrecen la Sabiduría, nunca pueden llegar a comprender que ese Misterio-Sod del Reino-Maljut de los Cielos-Shmayim, es la unión del fuego paterno de Juicio-Din y Comprensión-Binah con el Agua materna de Sabiduría-Jokmah y Misericordia-Jesed, es decir, los pilares izquierdo y derecho del Árbol de la Vida, de donde emerge el Espíritu-Ruaj de YHWH o Mente del Hijo Mesías, en la Columna central que reconcilia. 


domingo, 19 de agosto de 2018

Iluminando las Sombras de YHVH

YHVH
Tetragrammaton

Enseña una Sabiduría primordial que el Divino Ser Sin Límites o Ayn Sof se ocultó y contrajo parte de su Luz sin sombra para abrir un espacio de Vida y darse a conocer, ya que es un Ser que...

 habita en Luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni puede ver (1 Timoteo 6:16).

Como dice el apóstol Yojanan/Juan, nadie ha visto a Dios; el Dios Unigénito que mora en el Seno del Padre, ése le ha dado a conocer (Juan 1:14).
 
El Unigénito es el Verbo-Personalidad o la emanación de Amor, Luz, Vida y Paz que dimana del Infinito. Es siempre descrito como un Hombre Primordial que comenzó a organizar la Creación para encarnarse en ella como Adam u Hombre colectivo ungido de ese Amor, Luz, Vida y Paz. 

La Cabeza-Cerebro del Hombre Primordial recibe el Océano de Luz Plena, desarrollando la Mente Divina, el Sol Central de todos los universos.

Su Corazón de Amor y Vida late en medio de todas las Galaxias.

Y sus extremidades solares y planetarias alcanzan los confines del Universo, estableciendo la Paz-Armonía.

Su Nombre son así cuatro atributos: Amor, Luz, Vida y Paz, representados por YHVH.

Yo Soy el Camino [Verbo de Amor], la Verdad [Conciencia de Luz] y la Vida...La Paz os dejo, mi Paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da (Juan 14).

Sin embargo, fruto de la ocultación del Ser primordial, una parte de la Vida se desconectó de la Luz y calló a la oscuridad, construyendo su propio mundo de caos, como se revela en Proverbios 9.

Así, el Nombre YHVH, Amor, Luz, Vida y Paz, se convirtió en su Sombra: Odio, Conocimiento de Bien y Mal, Existencia separada y Paz impuesta a la fuerza. 

He ahí el origen de ese Jehová violento y celoso de las religiones, la sombra del Eterno Nombre YHVH, manifestado por el Hombre Divino o Anciano de los Días.

Mas no todo quedó ahí, y el Diseñador Primordial envió su Su genética de Luz, Su Nombre-Hombre Universal de Amor,  Luz, Vida y Paz, para desarrollar un plan de rescate, durante diversas etapas en las que fue encarnándose paulatinamente como Hijo de Dios, apareciéndose bajo diversos nombres.

Es por ello que sus semillas deben gestarse y nacer en medio de la Oscuridad, siendo su desarrollo es el propósito divino anunciado desde el comienzo mismo:

En el comienzo era el Verbo [YHVH, Amor puro]...en Él estaba la Vida, y la Vida era la Luz de los Hombres. La Luz en las tinieblas resplandece y contra la Luz las tinieblas no prevalecen (Juan 1)

Y si no existiera la Luz que se oculta para ser hallada, tampoco existiría la oscuridad y sombra, pero tampoco la posibilidad de Vida y Conciencia plenas. La Luz misma no puede reconocerse más que en medio de la oscuridad.

Así pues, conocer la Luz del Ser en uno mismo implica experimentar la oscuridad de uno mismo. ¿Y qué mejor manera que venir a este asilo lunático llamado tierra? Es el perfecto lugar para conocer la amargura, el desaliento, la agresividad y demás emociones turbulentas, que en principio se viven en piloto automático e inconscientemente, con un ego-personalidad adquirido genético-socialmente.

Dicha personalidad está compuesta de fragmentos de alma vital/emocional o incluso mental, y que están cargadas de sufrimiento divino, arrastrando deudas de muchas épocas y niveles de evolución.

Todos esos fragmentos imperfectos están siendo integrados y transformados en un Nuevo Adam u Arquetípico y "colectivo" Hombre de Luz que refleja el Nombre Divino, el Cuerpo y Alma del Espíritu o Padre Universal, por lo que ya no caerá en los errores de inocencia del primer Adam o humanidad reptiliana caída.


Y en la presente dispensación dicho Hombre de Luz recibe el Nombre de Yehoshua/Iesous.

 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre [anthropos, esencia colectiva] Salvador Ungido de Comprensión (1 Timoteo 2:5).


¿Y por qué ese nombre?, se preguntarán muchos. Porque existió un hombre Nazareno que manifestó plenamente la Corporeidad de los Poderes divinos en nuestro mundo, y recibió ese nombre y título simbólicos como resultado:

He aquí el HOMBRE (Juan 19:5)

Padre santo, guárdalos en tu Nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros...Y les he dado a conocer tu Nombre [Carácter], y lo daré a conocer aún, para que el AMOR con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos (Juan 17:11)

Yo Soy el Camino [de Amor], la Verdad [Conciencia de Luz] y la Vida...La Paz os dejo, mi Paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da (Juan 14)

 Así fue capaz de fundir su alma humana personal o nefesh con el Espíritu Padre Universal, adquiriendo capacidades almático-reproductivas, siendo capaz de replicar Su Vida en aquellos que reciben Su Consciencia.


He ahí el plan que pocos judíos o cristianos comprendieron.

En hebreo el Nombre se simboliza con cuatro letras: Yod, Hei, Vav, Hei, que puestas en vertical se asemejan a un hombre. De hecho, su valor numérico desplegado es igual al de Adam, quien debe representar el Amor, Luz, Vida y Paz del Ser Infinito.

Y cuando a YHVH le añadimos la letra Shin o Divino Espíritu reconciliador, obtenemos YeHoShua, que significa Salvación (yasha) de YHVH.

En Juan 19:19-22 los Evangelios incluso enseñan que el mismo nombre y título completo del Mesías, Yehoshua Nazareno Rey de los Judíos, fue escrito en hebreo, griego y latín, de donde salen tres acrónimos:

YHVH: Yehoshua Hanotzri VeMelek HaYehudim

INBI: Iesous Ho Nazoraios Ho Basilías Iodaion

INRI: I
esus Nazarenus Rex Iudaeorum

Por desgracia a la cristiandad se le cortó el acceso a las enseñanzas cabalísticas y sólo conocieron el famoso INRI, sin comprenderlo. Y al ser el nombre traducido como Jesús, se perdió aún más su significado, que Pablo conocía muy bien:

si confesares con tu boca que Iesous es el Señor (encarnación del Amor, Vida, Luz y Paz), y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo (Romanos 10:9)

De ahí la importancia de manifestar la Luz elevada de Yehoshua/Iesous, nuestro Adam no caído, la Personalidad Corpórea de los Poderes (Elohim) que dimanan del invisible Ser Divino.


Él integra las sombras del Adam caído, quien tortura por medio de su transgresión en cada uno el cuerpo crístico astral, el cual debe crecer dentro de quienes reciben la semilla crística, alimentándolo con la carne (Palabra) y sangre astral del Ungido. 

Y si en vida Iesous/Yehoshua encarnó la cabeza del Adam Primordial o Hijo de Dios, sólo nos resta a nosotros encarnar Su cuerpo astral para poder llegar a ser Hijos de Dios:

Hijitos míos, que vuelvo otra vez a estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros (Gálatas 4:19)



Ahora me gozo en mis padecimientos por vosotros, y completo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la Congregación de los llamados (Colosenses 1:24)
 

Esto implica per-donar e integrar la incoherencia de los demás, integrando así la nuestra propia, un estado de transgresión heredada que invierte el Nombre Divino, convirtiendo su Amor en odio y celos; la Luz en falso conocimiento; Vida en falsa vitalidad y la Paz en falsa paz impuesta a la fuerza. 

Puede con todo decirse que somos perfectos en nuestra imperfección, pues nuestra personalidad caída es sombra de lo perfecto para que el Alma divina logre su máxima expresión del Nombre Divino.

En el pasaje de Juan 9, cuando los discípulos le preguntaron al Maestro si un hombre había nacido ciego porque pecaron sus padre o él –en otra vida presumiblemente–, el Maestro contestó que ninguna de las dos cosas, sino que su ceguera era para que se manifestara el poder de Dios que devuelve la vista.
 
Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder del Ungido/Kristo more en mí (2 Corintios 12).

Por tanto, el problema no es la sombra oscura del ego-personalidad sino la ausencia de conexión con la Mente de Ungido, que nos puede ayudar a comprender, perdonar, recibir y transformar nuestro nombre personal en manifestación recta de YHVH.

Pero el Alma crística es compasiva sin ser demasiado indulgente, por lo que no siempre nos gusta lo que nos sugiere.

Entre lo que no nos gusta se encuentra la estructura de nuestra sombra, la cual nos acompaña y nos asusta, como a Peter Pan. Pero es hora de cazarla y salir de la tierra infantil de Nunca Jamás.


Y cuando entramos en disputa espiritual interna, experimentamos la Luz en forma de tormento en el lago de fuego, pues el viejo Adam, la Serpiente debe transformarse en Seraph de Amor y dejar de ser ese querubín caído.  
 

La existencia atorada que vivimos refleja la sombra que no percibimos.

Y el nivel de nuestro Ser atrae la experiencia que ahora es.


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¿Deseas descubrir y neutralizar tu sombra?  Quizá haya algo que te pueda ayudar. Visita: 


miércoles, 1 de agosto de 2018

¿Quién dicen que Soy Yo?


Antes que nada, anunciar que coincidiendo con el décimo aniversario de este blog, por fin se halla en marcha el proyecto cuya idea-semilla fue atisbada hace esos diez años, ahora con el nombre Enarmonía de Vida. Ver link abajo [1].


La misión encomendada es ayudar a otros a vivir su vida y misión vital en profundidad, descubriendo el Árbol de su Ser, la relación entre el ego-personalidad del alma caída con el divino Alma ungida, célula en el Cuerpo del Mesías.

Y hablando de la relación del Ego y el Árbol del Ser, ya estamos finalizando el mes lunar de Av, regido por el arquetipo de Leo, que desde antiguo representa el Ego o Yo Soy, tanto en su forma divina como no rectificada, satánica.



 Gilgamesh y el Ego-León


Vamos a llamar Ego a la mente oscurecida que es incapaz de transcenderse para reconocer quién es el divino Yo Soy.

Esto lo vemos mucho en las personalidades de ascendente lunar Leo, sobre todo los Acuario solares, que saben muchas cosas y les gusta enseñar en público, pero pueden acabar hiriendo a otros, creyéndose dueños y señores del Conocimiento.

El Yo Soy oscurecido y cegado por las fuerzas del mundo nos da a un rey Nimrod/Gilgamesh, cuyo Ego divino fue puesto al servicio de sí mismo para esclavizar a otros y contaminar la Creación con ciencia que manipula la Naturaleza, una religión que impone dogmas y una política que vende ideales fatuos.

Y como sabemos, el antídoto contra la ceguera espiritual es ser ungidos con la Luz divina.

Concretamente, el pasaje de Marcos que corresponde al arquetipo de Leo viene precedido por el episodio del ciego que al ser ungido con la saliva del Mesías Yehoshua, comenzó a ver la dimensión espiritual:

Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan (Marcos 8:24) 

Y poco después es cuando el Mesías lanza su famosa pregunta leónica: 

¿Quién dicen los hombres que soy yo? 

Y entre las diversas opiniones, Kefas/Pedro–arquetipo del ego–reconoce: Tú eres el Ungido, el Mashiaj.

Mas no nos confundamos, pues el Mashiaj pre-existió al hombre nazareno en quien se encarnó de modo completo para marcar el Camino.

En ese sentido se habla de Yehoshua Hamashiaj o Iesous Kristos en griego, mal transliterado como Jesús, que obscurece la clave para hallar su significado en la antigua versión Griega-Septuaginta de las Escrituras, donde Iesous corresponde al hebreo Yehoshua, Yhvh o Ser Eterno es Salvación (yasha).

Y el Kristo/Mashiaj no es un cristo romano, luterano, evangélico o pentecostal, ni un gran ungido como fueron Zoroastro, Moisés, Buda, Pitágoras, Sócrates, Lao Tse...El Ungido es la encarnación de la Mente divina o Hijo de Dios, el Maestro interior de todos  los ungidos.

Para que entiendan, en el contexto de Sabiduría hebrea, el Mesías o Mashiaj no es la segunda persona de una trinidad divina, sino el Marido Espiritual o Cabeza divina de la Humanidad, el llamado Último Adam que da Vida (1 Corintios 15:45), la Mente, Corazón y Corporeidad del Invisible Dios Verdadero, su primera efusión, por así decirlo, ya que no hay tres personas divinas, sino Una Sola, que es el Diseñador Universal, cuyo Espíritu, Alma y Cuerpo son el sello que perfecciona el espíritu, alma y cuerpo de Adam de Creación, la verdadera Humanidad.

 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos (Romanos 8:29)

Así pues, el Mesías es la manifestación del Gran Yo Soy, el Mediador Universal sin el cual no hay liberación definitiva posible de las trampas del Ego, que es su inversión oscura, el Satán/Adversario.

Y lo que el pasaje nos presenta es una auténtica conversación entre la "piedra de escándalo" o ego-personalidad y la llamada Tzur o Roca de Salvación Divina, que es el Mesías, el Ungido, el Cuerpo-Mente Divino. 

Los mekubalim hebreos dicen que esa Roca es la Shekinah o presencia inmanente del Supremo, y todas las almas mentales superiores o neshemot son cortes de la misma, como facetas de un Gran Diamante. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta que desde la caída de Adam, la primera humanidad divina, hubo neshamot que se desgajaron del Gran Diamante y ahora permanecen caídas, como chispas diseminadas por el Universo.

Es una idea que ya se hallaba en el Zoroastrianismo, así como en la leyenda Celta de Percival, donde se sugiere que el Grial era en realidad una piedra preciosa caída de la Corona de Lucifer.
 
Y esas almas caídas permanecen en el inconsciente de algunas personas en forma de reyes dormidos, cuyo ego es tan grande que a veces se manifiesta como un impulso luciférico, yendo en contra del Diseñador Universal. 

Cuando algunos de esos reyes se arrepienten y realizan teshuba, retorno a su origen divino, pasan a ser recipientes de Gracia, piedras preciosas que pueden reintegrarse el Gran Diamante o Mesías.

Entonces pasan a formar parte de la verdadera piedra sobre la que se edifica la Congregación de los llamados, Ekklesía–no iglesias de piedra o carne.

Uno de esos neshamot o almas de reyes caídos aparece en los relatos evangélicos como Pedro/Kefas, cuyo Ego era aún tan rebelde que se opuso al Maestro, cuado éste dijo que debía padecer. 

Por ello el Maestro le  reprendió diciendo: ¡apártate de mí Satanás, porque no pones tu mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres! (Mateo 8:33)

Esta actitud satánica rebelde se intensifica en los Leo lunares o los Acuario solares que ya tienen una neshama o alma mental. Al ser reyes que fueron despojados en tiempos remotos, creen hoy que merecen más, y quieren imponer sus ideales sociales acerca de lo que debe ser perfecto. 

De ahí el comentario de Pedro después de que el Maestro dijera que habría de padecer en Jerusalén. Pedro quería imponerle un destino sin sufrimiento, algo que consideraba mejor, más perfecto.

Y es que la Enseñanza del Mesías no es acerca de evitar la imperfección en aras de la perfección, sino de hallar la perfección inmersos en la imperfección. 

Jerusalén es nuestro alma caída, la cual debe padecer tormentos en el lago de fuego, para que el Ego sea domado y sometido al Yo Soy.

De ahí lo que añade:

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo [alma inferior], tome su cruz, y sígame (Marcos 8:34)


Separarse con la espada de la Conciencia de la postura del ego es manifestar ese: ¡apártate de mí Satanás!, dejando que el Yo Soy brille: 

Con el Ungido he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino el Ungido a través de mí (Gálatas 2:20).


La Luz de la Conciencia divina en nosotros es herida cada vez que actuamos como incrédulos o salvajes luciféricos. Mas por los tormentos que nos caen encima, podemos rectificar y dejar que el divino Yo Soy corrija: fue herido por nuestras transgresiones, mas por sus heridas somos sanados (Isaías 53:5).

Como enseñan los Kabalistas judíos, si somos capaces de transcender y corregir las sugerencias oscuras del Ego, descubrimos la Luz de YHWH o Ser Eterno dentro de nosotros mismos. 

Ahora, si nos dejamos llevar por sus sombras llenas de ímpetu, Yhwh refleja al Satán, como en el caso de Job: y salió Satán de la presencia de Yhwh...y le llenó el cuerpo de pústulas (Job 2). 

He ahí la paradoja, por la cual no tiene sentido decir que el un tal Jehová o Yahweh es el Maligno, como hacen gnósticos y otros intérpretes religiosos. 

Dentro de cada uno de nosotros hay un león, capaz de ser Yo Soy o a su némesis Egoica:

Entonces uno de los ancianos me dijo: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos (Apocalipsis 5:5)

Así pues,

Sed sobrios y velad, porque adversario el diablo [sombras y mente egoica] anda como león rugiente buscando a quien devorar ( 1 Pedro 5:8)


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 [1] Armonía y Kabalah aplicada para neutralizar la Sombra y manifestar al Alma divina:
https://enarmony.wixsite.com/enarmoniadevida