lunes, 1 de junio de 2015

Sacrifica la interferencia


Mosaico romano: Orfeo y sus bestias domadas

Una vez un nativo americano describió su lucha interna de esta manera: 'Dentro de mí hay dos perros. Uno de ellos es malvado. El otro es bueno. El malvado lucha contra el bueno todo el tiempo'. Y cuando le preguntaron que cuál ganaba, reflexionó por un momento y respondió: 'el que más alimento'–Anécdota de George Bernard Shaw

Muchas son las maneras en que el amor consciente puede expresarse. Sin embargo, la más sublime es el sacrificio de lo que obstaculiza la comunión entre la Amante y Amada Esencia que respira en cada fibra del Kosmos.

Lo Supremo es siempre Esencia Amante y Amada, ambos aspirando a fusionarse con la tercera fuerza santa en un abrazo eterno.

Cualquier amor fuera de esa íntima y Santa Trinidad, es intrusivo, parasitario, objeto de Idolatría.

Innumerables son las distracciones que impulsan a la mente y corazón animales lejos del auténtico Corazón. Mecánica y despiadada es la fuerza que obsesivamente propulsa a la psique hacia preocupaciones y emociones inquietas. ¿Por qué? ¿Qué es ese impulso? ¿Qué se alimenta de emociones y pensamientos sin fin?

Las emociones –no los sentimientos– pueden ser como una droga alimentada por la falsa memoria, la percepción distorsionada del pasado: el miedo irracional, la auto-compasión, el auto-reproche constante, el aburrimiento, la soledad, el deseo de placer descontrolado y de experiencias intensas, los celos, la envidia, la codicia, el odio, etc, están llenas de orgullo y egoísmo, lo que hace a la mente parlanchina y ruidosa, auto-destructiva. El corazón mueve a la mente, y ésta agita al corazón, forjando una cadena de esclavitud que debemos de romper para ser libres. 

Por el contrario, sentimientos como la compasión, el agradecimiento, la felicidad, el amor consciente, el anhelo, el sufrimiento inherente a la vida o incluso el genuino remordimiento que hace a uno tomar conciencia de alguna imperfección interna y su impacto negativo fuera, acaecen en el ahora, y pueden conducir al silencio y la serenidad de una naturaleza superior, siempre que se preste la debida atención.

Sólo los humanos pueden tener estos sentimientos, siempre que uno escape a la influencia subconsciente de las emociones bajas, la energía animal en movimiento.

Por fortuna, dichas emociones pueden transformarse en energía superior, sentimientos elevados. ¿Cómo? Sacrificándolas, privando al animal emocional de sus alimentos y dejando que se muera de inanición, dejando la energía libre para alimentar la naturaleza superior, indigesta para depredadores psíquicos.

Es en la búsqueda de la Esencia Amada y el amor consciente que los buscadores deben entender las antiguas enseñanzas relativas al "sacrificio" y "dominio de los animales", presentes en diversas tradiciones sagradas:

Toma cuatro aves, atráelas hacia ti y córtalas en pedazos. "La explicación es que estas aves son el pato de la gula, el gallo de la concupiscencia, el pavo real de la ambición y la ostentación, y el cuervo de los malos deseos, y esto da lugar a varias historias dentro del texto. Comenzando con la gula, el poeta narra la siguiente historia para ilustrar el motivo del Profeta de pronunciar el dicho: los infieles comen con siete vientres, pero los fieles con un solo –Rumi, The Spiritual Couplets, Book V [1]

Y Elohym dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, y sobre todas las bestias de la tierra, y sobre cuantos animales se arrastran sobre ella – Génesis 01:26

... ellos también quebraron el yugo, rompieron las coyundas. Por eso los herirá el león de la selva, los devastará el lobo del desierto, y el tigre rondará sus ciudades. Cuantos salgan de ellos serán despedazados, porque han crecido sus crímenes y aumentado sus apostasías –Jeremías 5: 5-6

Al tratar con personas, recuerda que no tratas con seres lógicos, sino con criaturas llenas de prejuicios y motivadas por el orgullo y la vanidad –Dale Carnegie, en How to Win Friends And Influence People


Es necesario comprender que uno llega a ser humano haciéndose humilde, humus, suelo para jardines divinos. Y esto exige de hecho el sacrificio del animal orgulloso que aún vive en nuestro cuerpo físico y cuerpo psíquico, ambos con diferentes deseos.

Dicho trabajo es lo que purifica y une el cuerpo psíquico de la personalidad con la consciencia recibida de la Fuente. Es la unión del alma (psique) y espíritu (pneuma) de la que habla San Pablo en varios pasajes de sus cartas (ie.1 Tesalonicenses 5:23). Sabiduría también reflejada en la doctrina egipcia, la cual hacie hincapié en la fusión de Ka o doble psíquica y Ba, naturaleza espiritual, para dar a luz al amante alma inmortal.

Sin este sacrificio y unión, sólo puede haber muerte física primero y luego separación de psique y espíritu (Hebreos 4:12), conocida como "segunda muerte" en el libro de Apocalipsis 2:11 y otras pasajes.


Para evitar ser devorado por los buitres psíquicos y convertir la psique en un verdadero Alma (1 Cor 15:42-46), hay que calmar bestias con la lira de la consciencia, como Orfeo, y derribar al Gigante egoísta con astucia y la honda de la atención, como David.

Y una vez nace el embrión álmico individual, éste madura y crece con la unión de psique y consciencia:

El lobo habitará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; y el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos; y un niño pequeño los conducirá –Isaías 11: 6


Con todo, esto no es sencillo, pues el guerrero espiritual no sólo se enfrenta a su mera su naturaleza animal.

Se ha enseñado desde tiempos antiguos que los humanos no son de ninguna manera la cima de la cadena alimentaria. La Biblia, el Zohar y otros textos sagrados revelan que hay fuerzas o energías invisibles que cazan y se alimentan de todo tipo de emociones. Muchas de esas energías se forman a partir de los deshechos que la psyche genera con sus comportamientos depravados, especialmente el derroche de la semilla de la vida, que las alimenta.  

Dichas energías trabajan sin cesar para tentar a aquellos que son lo suficientemente débiles para seguir su juego (i.e Isaías 34:9-12, Efesios 6:10-12). Así llegan a dejar el Árbol de la Vida sin sus frutos, cual "higuera" seca (Mateo 21:18). Aunque es su trabajo. Ni bueno ni malo. Incluso los buitres y los mosquitos tienen un lugar en el Kosmos.

Por ello, en los cuentos y mitos los guerreros se enfrentan siempre a bestias, monstruos, infieles y demonios hambrientos que atacan desde la tierra de la psique, invisible a los sentidos y a la mente ciega, devoradores de energías. 

Gusta de hacer aquello que a “ello” no le gusta – máxima de G.I.Gurdjieff recogida en Perspectivas desde el Mundo Real

Sólo las mentes y corazones homínidas creen en dioses que exigen la sangre para la expiación de los pecados o en matar a un "infiel externo" que no comparte un conjunto de creencias ciegas. La religión pervertida sólo puede conducir a la psicopatía y a la muerte.

Los grandes maestros sabían esto. Y puesto que muy pocos les entendieron, llegaron rituales y guerras de religión salvajes. Mientras, leones, cuervos y buitres devoraron la pequeña humanidad que quedaba en algunos.

Sorprende ver –aún en el siglo XXI– cuántos siguen enseñando acerca de la conversión de infieles, como si fueran mensajeros de la única Verdad.

Sin embargo, eso no puede ser más que un subproducto de "corazones salvajes", en su mayoría nuevas generaciones de espíritus que podrían llegar a ser almas conscientes un día. Sólo por mor del aprendizaje se deja a los seres humanos ser tan lentos como Epimeteo (mente retardada).

Se ha transmitido también que el sacrificio interior libera energías que armonizan la Naturaleza. En el pasado muchos semi-humanos no podían entender tal cosa, y prefirieron trocear animales e incluso personas, con el fin de pacificar a la Naturaleza; pero fue en vano, ya que múltiples catástrofes causaron su destrucción, como le sucederá a la presente civilización si el nivel de salvajismo no disminuye en una masa crítica de corazones.

No hay aquí intención de asustar o decepcionar a nadie. Tan sólo se apunta a un conjunto de  observaciones para reflexionar sinceramente, en caso de que uno quiera ser verdaderamente humano conociendo mejor la situación trágica.

Por tanto, ha de tomarse una decisión:

Nadie puede servir a dos señores ... No podéis servir a Dios y a Mammón –Mateo 06:24

El verdadero Corazón también necesita alimento, pero al formar parte de un Ser angélico responsable de llevar ese Amor a la Fuente, su único alimento es amor para la Esencia Amada de la cual brota todo.

El Uno es de hecho el mejor ejemplo de sacrificio, pues se hace Nada para que todo pueda ser en unicidad con todo lo demás.

Así, nadie puede hacer este trabajo en solitario. Nos necesitamos unos a otros para vernos reflejados en los demás, dejando que otros señalan nuestros defectos como parte del juego. Sólo entonces seremos capaces de reconocer la respiración de la Amada Esencia en todo el mundo, incluso en los que están dormidos.

Que una mano lave a la otra y ambas la cara.

Tras estas reflexiones, vienen a la mente preguntas para tener siempre presentes:

¿A quién o qué estamos alimentando con la mente y el corazón? ¿Queremos sacrificar la posibilidad de un Alma amante o las bestias del orgullo y la vanidad?

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sábado, 2 de mayo de 2015

Servicio de Luz Verdadera


Pintura Copta de Yahshua y sus discipulos. 
Museo de El Cairo


¿Quién queda hoy para comprender la esencia del gran mensaje dirigido a la humanidad hace dos mil años? Parece que tenemos que investigar nosotros mismos, pues las calles y las aulas están llenas de predicadores y fanáticos “expertos” en Biblia que siguen basándose en la vieja estrategia de control y juicio condenatorio.  

En estas circunstancias será mejor escuchar al mismo Yahshua Nazareno y a sus discípulos cercanos–algunos de los cuales fueron esenios que llegaron a congregarse junto al Monte Carmelo y fueron conocidos como Nazarenos [1]:

Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 8:12)

Para los Nazarenos esto no era una metáfora, pues se refería a la omnipresente substancia del mundo, la real, invisible, inefable, silenciosa y neutralizante Luz del Abba (Padre-Madre); fuente de vida, consciencia y Amor infinito. Es decir, no se refiere a la luz inferior del cerebro y los planetas –como creen algunos–, ya que esa falsa luz simulada es electromagnética, basada en polaridades: + –, blanco y negro, bien y mal, placentero y doloroso.

Yo soy la vid y vosotros sois las ramas (Juan 15: 5)

Vosotros sois la luz del mundo (Mateo 05:14)

Esto tampoco eran metáforas para los Nazarenos. La semilla del alma es una chispa de auténtica Luz que necesita nacer en el corazón y crecer dentro para liberarnos de nuestro cautiverio en este mundo salvaje hecho de simulaciones de luz, trayendo así la serenidad interna. 

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz (Mateo 16:24)

Todos los impulsos egoicos son falsa luz que roban la substancia del alma y obstaculizan el resplandor de la pura Luz. Negarse a sí mismo es dejar que la consciencia silente desenmascare la percepción distorsionada y disuelva toda manifestación interna de falsa luz: todo orgullo y egoísmo, todo ruido emocional y mental. Así, la Luz verdadera puede iluminar todo lo que uno siente en vida. Cada experiencia es valiosa, incluso la depresión y el dolor, aunque sólo cuando uno está presente para sentirlos conscientemente. La depresión es de hecho la llamada sagrada sentida cuando andamos desconectados del propósito, mientras que la consciencia dirigida viene del verdadero amor de luz consciente, un amor que no pide nada a cambio y entrega toda la atención, toda el cuidado. El resto son todo mentiras, falso amor, falsa luz.

Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Juan 14: 5)

La historia del Cristo es un manual de transformación, sólo para ser seguido, no para ser creído con la mente; la verdadera fe implica acción con amor consciente.

Estad alerta, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir (Mateo 25:13)

No hay aquí metáfora tampoco. La luz de la consciencia silente quema toda negatividad y prepara el terreno para un nacimiento superior (de agua y espíritu). El término Hijo del Hombre proviene de la tradición profética (Daniel 7:13, Ezekiel 7:2, etc). Así llamaban al hombre realizado, pues alude al nacimiento en el humano de lo que el misticismo hebraico conoce como Hombre de Arriba o Pequeño Rostro, con cual el alma "se casa", por mediación del Ruach ha Kodesh o Santa Inspiración (ver parábola de la Samaritana, Juan 4:16)

Yo soy la Luz...Ustedes son la luz...Estad alerta...Yo soy el Camino...¿Puede haber indicios más claros? Cuántos predicadores, expertos bíblicos, teólogos y creyentes fervientes llegan a captar un mensaje tan sencillo? ¿De qué sirve tratar de justificar falsas expectativas, predicar juicios y condenaciones eternas diciendo a los demás lo que deben creer para salvarse? En casos extremos algunos incluso usan látigos y se hacen crucificar, ignorando que tales actos de barbarie son inútiles. Como si la vida diaria no fuese ya suficiente, como si no hubiese suficiente "luz" atrapada y robada en nosotros.

Al final las manifestaciones auto-denominadas religiosas se reducen a "yo" y "nosotros", al "pueblo de Dios que heredará el reino, mientras que un cabroncete llamado Satanás es destruido"; todo se basa en el "Jesús, sálvame", "Jesús, ayúdame", "Jesús, no te olvides de mí cuando la palme"...

Suena a egoísmo y codicia, ¿no? Tan codiciosos y egoísta es el animal humano que tiende a conformarse con lo que suena agradable y fácil dejando que sean otros quienes hagan lo importante.

De ahí el cliché típico "Jesús murió por nuestros pecados y él nos salvará si creemos".

Elegante forma de evadir toda responsabilidad.

Ciertamente los Nazarenos vieron la muerte de Yahshua como el sacrificio del la Luz del Cristo que desciende a ayudar a la humanidad esclava. Pero aún asumiendo eso, ¿por qué los creyentes siguen esperando sin hacer nada de lo que enseñó el Maestro?

Según lo escrito, él vino a ejemplificar el nacimiento del Hijo del Hombre en la humanidad crística convirtiéndose en Cabeza de un cuerpo del que todos los que quieran pueden formar parte (1 Cor 12:12-27). ¿Pero cuántos están dispuestos a pagar un precio tan alto para iluminar la oscuridad? Para meros creyentes es demasiado caro, ya que la fe auténtica no es creencia e implica quemar todo egoísmo, vaciarse (kenosis) a uno mismo de uno mismo para poder recibir. 

¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? (Lucas 6:46)

¿Qué es lo que realmente hacemos para limpiar el espejo interior por lo Divino, la Tierra y los demás?

La cosecha es abundante, los obreros son pocos–Mateo 9:38

¿No son los verdaderos aspirantes aquellos que siguen el Camino, la Verdad y la Vida de la Luz, que ilumina y disuelve todas las tinieblas dentro, arrojando esplendor, conquistando la muerte, rompiendo las cadenas de la Luna, Saturno y demás fuerzas astrales que conforman la Matrix, la Ilusión, la Maya?

Si uno no ilumina el mundo, ¿quién va a hacerlo? No la fuerza interna opositora llamada Satán, desde luego, pues su función es robar luz y ofrecer la posibilidad de superación. Y un deber es ver su engaño y poder hipnótico para así poder romperlo y superarlo, cual Luz en la Cruz de la Materia. 

Por ello los evangelios presentan la imagen de dos ladrones crucificados junto a Cristo. Uno muere miserablemente. El de la derecha se salva. ¿Cómo es eso? ¿Por qué el de la derecha y no el de la izquierda?

Ser un obrero crístico significa reclamar y ganar la luz que nos fue robada, zambullirse en la Invisible Luz Eterna, y eso requiere más astucia que la empleada por el ego-simulador de luz de la pseudo-religión y la pseudo-espiritualidad nueva era imperantes.

Algunos dirán que la creencia es suficiente, pero lo curioso es que en ninguna parte de los evangelios se ha dicho tal cosa. Solo Pablo –que fue aceptado en la comunidad nazarena aunque no conoció en persona a Yahshua (Hechos 24:5)– divulgó la idea de "una creencia, pistis, que salva", tratando de atraer a las masas gentiles. Cierto es que lo corrigió un poco al decir: 

Pues en Cristo ni vale la circuncisión ni vale el prepucio, sino la fe que actúa por el amor-caridad (Gálatas 4:6)

Sin embargo, la ambigua palabra pistis fue muy desafortunado ya que suele significar creencia ordinaria. Por contra, Yahshua y los apóstoles no se expresaron en griego, y emplearon la palabra Hebrea emunah, que significa fe, confianza, perseverancia y fidelidad en la Luz. El propio Santiago, hermano de Yahshua, dejó bien claro que la fé sin las obras –trabajo interior– es vana (Santiago 2:14-26)

La interpretación de "creencia sola" resultó ser muy dañina; aunque Pablo probablemente no tenía la intención de generar tal desastre, ya que pensó con vistas a la Era de Piscis-Pistis, Era de la Creencia, y en principio sola trataba de desarrollar la tarea que recibió de los nazarenos que habían estudiado con el Rabbí y conocían bien la Enseñanza (Gal 1:9-10).

Muy impactante es ver a qué distancia está el cristianismo moderno de las enseñanzas transmitidas en los cuatro evangelios. Sin embargo, no es sorprendente, ya que el círculo interno de los Nazarenos del Monte Carmelo eran realmente los que sabían de qué iba el asunto y fueron perseguidos a muerte por los romanos, desapareciendo de escena alrededor de 135 d.C, durante la revuelta de Bar Kokhba.

Mientras tanto el nuevo cristianismo gentil que Pablo abrió la puerta a múltiples interpretaciones antagónicas: por un lado todos los puntos de vista gnósticos que siguieron, y por otro, todas las formas de la fe ciega tan populares hoy en día.

Los integrantes de la comunidad helenista de Pablo comenzaron a ser llamados cristianos en Antioquía (Hechos 11:26). 

Sin embargo, los nazarenos o primeros cristianos no eran meros creyentes. No comían carne sacrificada, no bebían alcohol, y vivían la vida plenamente caminando en la presencia de la Luz, repartiendo Luz, sin juzgar, sin agendas ni prejuicios, dispuestos incluso a dar su vida por otros. 

Debido a la extrema persecución que sufrían se congregaban en cuevas, casas y catacumbas, donde estudiaban, oraban y practicaban técnicas de meditación como la incubación [2], antiguo arte curativo que seguro heredaron de la tradición chamánica profética del Monte Carmelo, el legendario enclave ligado a profetas como Elías, y donde también estudió Pitágoras, según Jámblico (ver Vida de Pitágoras).

Como hemos visto en otros artículos [3], la incubación fue popular en los templos griegos de curación y consistía en yacer tumbado en silencio para ahondar en la sensación y la consciencia desnuda, dejando que todos los impulsos del cuerpo y la mente "mueran", y que así la Luz nazca desde la oscuridad.

Es una forma muy práctica de morir conscientemente, descendiendo conscientemente al inframundo, como hiciera el propio Yahshua en la cruz. Pues si la falsa luz no muere, uno no puede nacer de arriba y ser resucitado. Muere antes de morir, dice el proverbio.

Es por ello que tanto los Esenios del Sur de Israel como los Nazarenos del Norte se llamaban Hijos de la Luz.

Pero fueron estos últimos quienes vieron la venida del Hijo del Hombre como un evento espiritual íntimo que se halla a las puertas del que vive desde el silencio y paz internas. 

Toc, toc, toc. ¿Quién se halla en casa ya?

¿Hijos de la Luz o Hijos de las Tinieblas? 

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[1] La hipótesis más probable es que Yahshua estudiara primero con los Nazarenos, dada la gran cantidad de paralelismos entre sus expresiones y la de ellos, además de haber celebrado la última cena pascual siguiendo el calendario solar esenio, en lugar del lunar del judaísmo oficial, hecho que ya señalamos en anterior artículo.

Vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que había de ser llamado Nazareno- Mateo 2.23

Dado que no existen referencias históricas antiguas a la ciudad de Nazaret, ni siquiera en la descripción detallada de la zona que hizo Flavio ​​Josefo, es lógico suponer que el evangelio en hebreo y arameo debe haber hecho referencia a la nueva comunidad esenia, cuya tradición finalmente inspiró el nombre del lugar moderno llamado Nazaret, en Monte Carmelo.

Por lo tanto, no sería extraño que el término "ciudad", polis -polin en el texto griego-, es o bien un mala traducción o una interpolación de "cristianos" muy posteriores a quienes no les gustaba el primer cristianismo. Por desgracia, los evangelios están llenos de similares alteraciones, de ahí las contradicciones constantes.

El heresiólogo "cristiano"Epifanio dijo lo siguiente:

La secta de los nazarenos fue antes de Cristo –Panarion 29, 6

1.2 Pues este grupo no se llamaron cristianos o con el nombre de Jesús, sino nazarenos. 3 Sin embargo, en ese momento todos los cristianos eran llamados Nazarenos de la misma manera. También se les llamó "Jeseos'' por un corto tiempo, antes de que los discípulos comenzaran a llamarse cristianos en Antioquía 4 –Panarion 29, 1.2-4

Para una interesante conferencia sobre los esenios:

[2] Ver artículo:
Looking for Dreams and Talking with Martyrs. Internal Roots of Christian Incubation.

[3] Incubation, a Western Form of Meditation:

domingo, 5 de abril de 2015

La Vida Eterna es Ahora



El que quiera preservar su vida la perderá, pero el que la perdiere por mí la hallará –Mateo 16:25

Reflexionar sobre estas enseñanzas de un modo temporal y meramente escatológico empaña su sentido profundo, ya que apuntan a algo que está más allá del Tiempo, pero que se vive siempre ahora. 

La crucifixión simboliza la intersección de carne y espíritu en la cruz de la materia. Crucificar los cinco sentidos –cinco heridas de Yahshua– es armonizarlos anulando su efecto cegador, así como el efecto cegador los impulsos egoístas del tirano interior, el cual ha de morir para que uno pueda resucitar antes de morir. 

Decía Raimon Panikkar que la clave reside en "vivir la Eternidad en lo temporal", lo cual queda reflejado en uno de sus iluminadores discursos: 

Para vivir y morir no hace falta saber vivir y morir. Al saber algo perdemos la inocencia. Sólo podemos aceptar la vida que se nos ha dado por un tiempo indefinido. Benditos aquellos que han llegado a la suprema ignorancia –agnosía–, decía Evagrius Ponticus. Toda vida tiene un valor inconmensurable. La vida se vive y lo único que necesitamos para vivirla es liberarnos del miedo a la muerte, que es el disfraz del miedo a la vida.
Cada momento es único. En cada momento nos jugamos nuestro destino. Quien no ve una puesta de sol o un dolor de muelas como una revelación única, no vive ni la puesta de sol ni el dolor de muelas. El problema de la muerte no se puede desvincular de la aventura de la vida. Si no sabemos la hora de la muerte tampoco sabemos el momento de la vida. Si me preocupo por cuándo moriré, me despreocupo por la hora en que vivo. ¿Qué le pasa a la gota de agua cuando cae al mar? La gota de agua desaparece. ¿Pero qué soy yo, la gota de agua o el agua de la gota? Al agua de la gota no le pasa nada. ¿Qué le pasa a la gota de agua cuando cae al mar? La gota de agua desaparece. ¿Pero qué soy yo, la gota de agua o el agua de la gota? Al agua de la gota no le pasa nada. La muerte no será distinta de la vida. Pero tenemos miedo al sufrimiento, y como se nos ha dicho tantas veces que la muerte es sufrimiento, queremos prolongar la vida, incluso de los moribundos, artificialmente.
La sabiduría consiste precisamente en reconocer la unicidad de un instante. Si no nos enamoramos a cada instante de lo que estamos haciendo, somos esclavos, para ir al cielo, al infierno o a donde sea. La vida nos ha sido dada y sólo se merece dándola. Entonces es uno feliz. Volviendo a Evagrius Pónticus [1]: quien no vive la vida eterna ahora, que se olvide de vivirla luego.

Sin duda esto se halla ligado a lo que antiguas tradiciones llaman "cuerpo de luz", o "cuerpo de resurrección" en la cristiana, que es fruto de la espiritualización del propio cuerpo. Pues no se busca huir del mundo, como hacían algunos gnósticos platónicos, sino de hallarnos en él. 

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[1] Evagrius Ponticus fue Padre del Desierto en el siglo IV, poniendo en práctica la dimensión viva del cristianismo, basada en el vaciamiento (kénosis) de toda voluntad egoísta, sin ídolos externos, morando en el corazón mediante la oración del Señor o repetición silenciosa del Nombre, cuya fase profunda consiste simplemente en la atención a la respiración penetrando el vientre y el latido del corazón.

Los Padres del Desierto se guiaban por la máxima: Dios se hizo hombre para que el hombre pueda ser en Dios, es decir, formar parte del cuerpo de Cristo (1 Cor 10:17; 12:12-27).

Sus enseñanzas inspiraron a los grandes místicos cristianos y fue compilada por la Iglesia Ortodoxa en la obra Philokalia. Hay una extraordinaria compilación de textos y comentarios publicada en el libro: 
Eremitas, de Isidro Juan Palacios.




miércoles, 1 de abril de 2015

La Trinidad es Relación


Raimon Panikkar (1918-2010)

Si alguien supo reconciliar mística, religión comparada y teología, ése fue Raimon Panikkar, cuyo mensaje podemos gozar cual legado que anima a romper todos los esquemas con fundamento. Aquí tenemos algunos de sus célebres comentarios:

La religión sin el misticismo es ideología.

La gran epidemia del mundo presente es la superficialidad.

Una religión que no religa, que no une, no es religión sino superstición.

Las tres grandes religiones, judaísmo, cristianismo e islam no son religiones del libro, sino de la palabra.

La verdadera cristiandad no está en contra de ninguna religión. No buscamos la unidad entre religiones sino la armonía entre religiones.

Fui a la India como cristiano, me descubrí como hindú, y regresé a España como budista, sin dejar de ser cristiano.

Dios es un símbolo no un concepto. Si pensamos en Dios como un ente supremo lo convertimos en ídolo. La Divinidad es Trinidad, y Trinidad es relación. Pero no hay tres substancias separadas. Trinidad es la relación de todo con todo.

La divina trinidad no se puede apresar. Es inmanencia en la transcendencia y transcendencia en la inmanencia.

La idea de un Dios omnipotente es una mala traducción de Pantocrator, que es más bien la fuerza divina que actúa desde dentro de todas las cosas.

El conocimiento sin amor es puro cálculo. Un amor sin conocimiento es puro sentimentalismo.Y un amor físico es mera animalidad. La sabiduría es pues volver a conciliar el amor con el conocimiento, porque se han divorciado.


Poco se puede añadir a estas sabias palabras. Con todo, baste recordar que en este de momento de grandes contradicciones y confusión, si uno quiere estar realmente despierto, no puede sucumbir al juego de los opuestos, al enfrentamiento entre el bien y el mal, ilusión y realidad. No hay realmente un estado supremo de iluminación, ni una Entidad Suprema separada que gobierne desde "las alturas" o dioses malvados que dominen sobre la humanidad. 

Del mismo modo, pretender ser como  un dios o alcanzar sin merecerlo un Supremo Bien –llámese Cielo o lo que sea–, es el orgullo que hizo caer a la humanidad, que sigue creyendo que el diablo está fuera cuando en realidad lo lleva dentro.

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Entrevista en castellano a Raimon Panikkar:

Algunas buenas entrevistas en inglés:

martes, 3 de marzo de 2015

Viviendo desde el Origen


María Magdalena
Pintura de Pietro Perugino, año 1500

Una característica curiosa de la mente humana es la tendencia a buscar consuelo y respuestas sólo en el mundo externo. 

También es cierto que se nos ha dicho: buscad las respuestas dentro. Ahora, ¿realmente entendemos qué quiere decir buscar y hallar la verdad dentro? La mente torpe piensa que sí, se mira a sí misma, halla malestar, se aburre, se asusta de esos monstruos y trata de salir a escape, acabando tan confundida como antes.
Como dijeron Heráclito y otros grandes guías, el problema es la falta de fe en la voz del Logos, la Inteligencia universal que conecta y dirige todas las cosas, uniendo los opuestos, solucionando todo conflicto.

Al principio era el Verbo/Logos –Juan 1:1

Mas la escucha al Logos sólo tiene lugar al entrar en contacto consciente con nuestra Naturaleza o Alma de Luz, la cual actúa como guardián, guía y vigilante, esperando de fusionarse con nosotros, vivir a través de nosotros [1].
La Luz que mora en lo profundo de cada humano genuino no se encarna en el cuerpo, pero sus vibraciones finas hablan desde cada célula y se expresan en intuiciones silenciosas que rompen cualquier espejismo y pensamiento engañoso. 

Pero incluso nuestra relación con los cinco sentidos e intuición está ausente, y por lo tanto no nace suficiente luz en el cuerpo físico para recibir los dones del espíritu, el cual se halla disperso.
La tarea espiritual genuina no consiste en la suicida extinción dentro un vacío interior o plenitud de luz o alcanzar extrañas experiencias. La iluminación en sí no puede alcanzarse porque nuestra naturaleza esencial ya es la iluminación, en espera de nacer, crecer y comprender su esencia desde este mundo de formas.

En verdad te digo que quien no naciere de arriba no podrá entrar en el Reino de Dios–Juan 3:3

En los Evangelios Jesús recibe su bautismo de Agua, Espíritu y finalmente de Fuego divino. Así atraviesa la Cruz de los cinco sentidos para rescatar los átomos de luz del Primer Adán, que se hallan esparcidos por todas las naciones desde la caída, en las ovejas perdidas del pueblo de Israel, es decir, el Alma de la Humanidad

De modo similar, en su relato sagrado, el Buda se purga y halla la Luz de su Alma en el árbol Bodhi en Bodh Gaia –es decir la Tierra–, liberándose de la esclavitud del tirano interior y ayudando a otros a lograrlo. 

Ésa es la razón por la que el Alma debe nacer en la individualidad humana, de lo contrario se quedaría en los espacios luminosos. 

Así pues, la tarea humana esencial es vivir desde el ser esencial para devolver cada percepción a su origen mediante el uso consciente de la mente y los sentidos, bañando el mundo con aceptación consciente y compasión. 

Cada elemento de la vida es parte de la Gran Verdad. Todos tienen razón, pero nadie lleva toda la razón.

La práctica de devolver todas las percepciones a su origen es conocido por los sufíes como ta'wil, y se halla muy relacionada con la enseñanza de Empédocles y la práctica del sentido común –koiné aisthêsis, como bien indica Peter Kingsley [2].
Lo sorprendente y al mismo tiempo increíblemente revelador es encontrar este arte en el corazón del cristianismo. 

Por supuesto, dicha práctica se puede encontrar en una forma velada en los evangelios canónicos, pero muy explícitamente en el maravilloso Evangelio de María Magdalena [3]:
Entonces Pedro le dijo:
Puesto que nos has explicado todo a nosotros, dinos una cosa más: ¿cuál es el pecado de este mundo?
El Salvador respondió:
El pecado como tal no existe. Sólo se manifiesta cuando obráis con maneras que son adúlteras por naturaleza. Es por esta misma razón que lo Bueno ha llegado entre vosotros persiguiendo su propia esencia dentro de la naturaleza con el fin de reunir a todo hacia su origen.
Luego continuó:
Esta es también la razón de la enfermedad y la muerte, porque abrazáis lo que os engaña. Considerad entonces estas cuestiones con vuestro intelecto espiritual.
El apego a la materia da a luz a la pasión sin una Imagen de sí misma, ya que se extrae de lo que es contrario a su naturaleza superior. El resultado es que la confusión y perturbación resuena a lo largo de todo el ser. Es por esta razón por la que os dije que encontrarais satisfacción a nivel del corazón, y si estáis desanimados, ganad coraje en la presencia de la Imagen de vuestra verdadera naturaleza. El que tenga oídos, que escuche.
Este pasaje disipa la idea dualista que algunos gnósticos tenían acerca de la naturaleza perversa del mundo. El universo visible está lleno de divina bondad a la espera de ser reconocida y devuelta a su origen más elevado.
Sin embargo, el evangelio alude a otra cosa que es muy intrigante: el apego a la materia física da a luz a la pasión sin una Imagen de sí misma, lo que causa sufrimiento.
Estas tradiciones antiguas enseñan que todo tiene un modelo de perfección, una forma ideal de manifestarse. Pero debido a nuestra falta de contacto con la perfección de nuestro ser de luz auténtico, todo se tuerce, y nos convertimos en sombras o caricaturas de lo que debemos ser. A partir de ahí, todo lo demás se tuerce también, y el mundo se nos aparece como un monstruo aterrador, una proyección del que se lleva dentro.

No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados –Lucas 6:37
Todo lo externo refleja lo interno. Así pues, si sólo hallamos malestar en nuestra vida, significa que no estamos viviendo como deberíamos y nos estamos arrojando cubos de mierda encima.
Y lo que viene a subrayar el evangelio es que la única forma posible de corregir esta distorsión es vivir desde el ser: "ganad coraje en la presencia de la Imagen de vuestra verdadera naturaleza".

Recibir la guía del ser auténtico implica ver y soltar los nudos físicos, mentales y emocionales que nos mantienen presos. Y ello sólo es posible con la mente discriminativa, la atención consciente y la sensibilidad del corazón. 

El espacio de consciencia silenciosa reconoce todos los pensamientos y formas del mundo como reflejos o sombras de sí misma. 

Lo que menos nos gusta de nosotros mismos y los demás, es lo que más aceptación y atención necesita, siendo la parte reprimida que nos falta reconocer y reconciliar en nosotros. Nadie puede ver algo en otro que no esté en él mismo. Lo igual es percibido por lo igual.

Desde el espacio silencioso intuitivo puede uno abrazar sin miedo a la caricatura, purificándola desde la raíz, ganando fuerza, comprensión y humildad. Es entonces cuando llega el beso del Alma, y con ella la verdadera calma y amor conscientes. 
No olvidemos que esto es algo que no puede considerarse de modo intelectual, sino que implica un trabajo consciente e involucra todo el ser, para lo cual hace falta cierta disciplina diaria que prepare el terreno.

Para ello son útiles las sentadas silenciosas, la incubación y otras actividades meditativas, que pueden incluir barrer, cocinar, fregar los platos, saborear bien los alimentos, jardinería, siempre con plena consciencia de lo que se hace, sin querer llegar a lado alguno ni ansiar terminar, sino simplemente vivir el momento como si fuese eterno, desde el Alma.

Sobre la meditación ya se ahondó en otros artículos:

Meditación No Condicionada III, publicado el 16 de Octubre del 2013:
http://cantoderealidad.blogspot.com.es/2013/11/que-es-la-meditacion-no-condicionada.html

Incubation, a western form of meditation, de momento sólo publicado el 6 de Abril del 2006 en la versión inglesa del blog:
http://themusicofwisdom.blogspot.com.es/2009/04/incubation-western-form-of-meditation.html

© Copyright 2015

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[1] Una investigación más detallada sobre el guía interior y el ser de luz se puede encontrar en la joya de Henri Corbin: El Hombre de la luz en el sufismo iranio:
[2] Véase la entrevista a Peter Kingsley, Sentido Común:
Un resumen en Castellano:
[3] Extracto del artículo El Evangelio de María Magdalena, de Cynthia Bourgeault, publicado en la revista Parábola. Muy recomendable:

domingo, 1 de febrero de 2015

La muerte espiritual es desintegración positiva




Si se encuentra leyendo esto, tal vez sea debido a que ya está experimentando un enfrentamiento doloroso entre las necesidades más íntimas y las tendencias sociópatas de una "cultura enferma" que se desmorona; en otras palabras, tal vez esté en medio de lo que el psiquiatra Kazimierz Dabrowski llamaba "desintegración positiva". En ese caso, no se preocupe, eso es buena señal.

La aparición de ansiedad, agitación nerviosa, angustia existencial, depresión o incluso erupciones en la piel y ciertas enfermedades físicas son muy a menudo síntomas externos de algo mucho más profundo, y no sólo resultado de vivir en un mundo decadente lleno de venenos alimenticios, polución, pobreza, crisis económicas, pérdida de puestos de trabajo, crueldad, violencia …


"El término desintegración se emplea para referirse a un amplio espectro de procesos, desde la disarmonía emocional hasta la fragmentación de la estructura de la personalidad, todo lo cual suele considerarse como negativo" (Dabrowski 1964, p.5)

Por extraño que pueda parecer, los conflictos internos pueden degenerar en locura total o incluso en tendencias suicidas, fruto de una "desintegración negativa", o bien pueden dar lugar a un proceso creativo, una "desintegración positiva", acelerando así la transformación interna, algo que nunca puede realizarse mecánicamente, ya que requiere "esfuerzo".

"Las crisis son los períodos de mayor penetración en uno mismo, la creatividad y el desarrollo de la personalidad" (Dabrowski 1964, p.18)

"Las experiencias de shock, estrés y trauma, pueden acelerar el desarrollo en los individuos con potencial innato para el desarrollo" (Dabrowski 1970 p.20)

"Las crisis, en nuestra opinión, son producidas a través de miles de diferentes conflictos internos y externos, como resultado de la colisión de la personalidad en desarrollo con elementos negativos del entorno interno y externo" (K.D 1972, p.245)

¿No es cierto que cuanta mayor luz de consciencia hay en nosotros, más oscuridad aparece, tanto en el interior como alrededor de nosotros? Y es que incluso la oscuridad se siente atraída por la luz, como los insectos alrededor de una bombilla encendida.

Sin embargo, uno no debe entrar en pánico ni desanimarse. El problema no reside en las fuerzas oscuras, sino en nuestra actitud hacia ellas. 

De hecho, cada proceso de co-creación implica una "fuerza negativa" que debe ser "resistida" –no destruida– con una "fuerza positiva", para que ambas puedan ser "reconciliadas" en un dominio más amplio.

Es precisamente en el punto de máxima tensión, duda y sufrimiento donde hay una gran oportunidad de cruzar a un nuevo nivel de unidad y experiencia, siempre y cuando entendamos el proceso y nos mantengamos firmes, sin caer en la confusión y la debilidad.

Siempre hay una tendencia a escapar con sustitutos –las falsas luces, amores y paz del entretenimiento y la pseudo-iluminación– que llevan a los humanos lejos de la comprensión, la auténtica felicidad y valores creativos, como la verdad interior y lo sublime.

Por el contrario, cada vez que hay "reconciliación de un conflicto interno", nada permanece en el mismo nivel de antes; algo crece, y uno no puede dudar de lo que está sucediendo, porque se siente un alivio y visión que nos saca del sufrimiento mecánico destructivo.

Una comprensión, valores e intereses nuevos surgen en un nuevo ser humano, haciéndonos experimentar esos momentos de "felicidad parcial", que abren el terreno a auténticos atisbos de dicha, la cual es sólo el comienzo de algo sin límites. 


Al ver y sentir estos nuevos valores, es insoportable vivir en oscuridad otra vez, como le sucede al prisionero en la Alegoría de la Caverna de Platón.

A nivel individual esto se traduce en la formación de lo Dabrowski llamó "personalidad auténtica", que está en línea con lo que Gurdjieff describió como el desarrollo de la esencia, "el verdadero Yo inmortal".

En la Cristiandad Esotérica esto significa encarnar la Sagrada Trinidad de la Realidad: Santa Afirmación, Santa Negación, Santa Reconciliación.

Del mismo modo, las antiguas enseñanzas –incluida la cristiana– hacen hincapié en la necesidad de "la muerte y el renacimiento espiritual en vida", como se insinúa en el proverbio sufí: Muere antes de morir.

Y lejos de ser una auto-negación, ésta es una afirmación completa de nuestra "esencia integral", pues todos los corazones son únicos, y llevan una parte de la Verdad, una chispa que ha de convertirse en Llama, como el poeta persa Rumi cantaba una y otra de nuevo en sus poemas.

Comprendiendo nuestra propia desintegración, podemos sentir más compasión, viendo lo que nos hace a todos traer oscuridad de manera ciega.

Y cuando vemos lo que necesita ser hecho, surge el impulso a hacerlo, lo cual es ya un impulso de perfección, que es verdadero amor incondicional –no amor animal o amor emocional, que siempre acaban en conflicto

En el momento en que dejamos de vivir por y para nuestros propios caprichos y tenemos el coraje de "resistir inercias dañinas", transformando vertederos en jardines, buscando comprensión más profunda, podemos comenzar a irradiar influencias más positivas, llegando a ser realmente humanos.

"Somos humanos en la medida en que experimentamos la falta de armonía y la insatisfacción, inherente al proceso de desintegración" (Dabrowski 1970, p.122)

Vemos así que la desintegración positiva o muerte espiritual es una transformación literal de la oscuridad, no la negación o supresión de la misma. No se trata de erradicar síntomas –que es lo que tratan de hacer la psiquiatría y medicinas modernas con drogas calmantes que sólo causan más daño.

Esta integración y transmutación es precisamente lo que nos convierte en los "receptáculos humanos" que puedan recibir suficiente luz del Cosmos, sembrarla en el planeta y convertirlo en un verdadero Edén, un verdadero Cielo en la Tierra. Pues ello es uno de los principales propósitos de la existencia humana, como bien se ha transmitido en innumerables mitos y leyendas desde la antigüedad.

La principal fuente de infelicidad y oscuridad humanas son la debilidad y la ignorancia ante la verdad de lo que está sucediendo. Nosotros decidimos. 
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Citas tomadas de:

http://positivedisintegration.com/Dabrowski101.pdf



miércoles, 7 de enero de 2015

Soltar es Perdonar

El falso corazón y mente siempre quieren llevar razón, con ideas sobre el “tú” y el “yo”, lo agradable y lo desagradable, lo correcto y lo incorrecto. Con todo, ahí yace la oportunidad para despertar en otro Corazón-Mente más brillante que observa paciente, suelta lastre y deja que las tensiones se disuelvan, revelando ese Ser donde somos libres y amamos sin condiciones.
Eso es de hecho perdonarnos a nosotros mismos y al mundo.
Como escribe el filósofo Peter Russell en su web:
La comprensión convencional del perdón es algún tipo de absolución, de pasar por alto –algo como “Sé que hiciste mal, pero por esta ve lo dejo pasar”. Sin embargo, el significado originario del perdón es diferente. El antiguo vocablo griego para el "perdón" es aphesis, que significar "soltar". Cuando perdonamos a alguien, simplemente dejamos que se vayan los juicios que hemos proyectado sobre ese alguien. Le liberamos de todas nuestras interpretaciones y juicios, de nuestros pensamientos de bien y mal, de amigo o rival.
En vez de eso, vemos a seres humano atrapados en sus propias ilusiones sobre sí mismos y el mundo que les rodea. Como nosotros, sienten la necesidad de seguridad, control, reconocimiento, aprobación o estímulo. Y probablemente también se sienten amenazados por gente y cosas que les impiden realizarse. Y como nosotros, a veces cometen errores. Mas detrás de esos errores, hay otro niño de Diós buscando la paz de mente. http://www.peterrussell.com/SG/Ch7.php
Que tengamos todos un introspectivo año 2015.